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Chuzazo a Uribe,¡“error legal”!

Español
Columnista: 
Mario Javier Pacheco
Fecha: 
20 de Septiembre de 2018

La Corte Suprema de Justicia reconoció en oficio 36791, que había mandado interceptar el  teléfono de Uribe, pero cuando advirtió…que dicho celular no presentaba  información relevante, porque el usuario no correspondía…se ordenó la cancelación de la interceptación.

 

Barceló complementó que no había sido un error, sino un hallazgo imprevisto e inevitable, lo que nos recuerda la definición gallega de leche: líquido perlático de la consorte del toro. Pero legal, porque la Corte no hace interceptaciones ilegales. Este error legal será otro chiste de la justicia colombiana, una vez el tiempo lime su añagaza.

 

La chuzada del teléfono de Uribe en lugar del de Córdoba, se produce en medio de la polarización ideológica nacional; la politización de la justicia y la corrupción en la Corte Suprema de Justicia, que tiene a dos de sus ex presidentes, los ex magistrados Francisco Ricaurte y José Leonidas Bustos, presos en una celda vecina a la del fiscal anticorrupción, Luis Gustavo Moreno, quienes estaban ahítos de inquina contra Uribe por haberse atrevido contra la manipulación jurídica y proponer reformas que lo marcaron desde hace más de una década, por parte de algunos magistrados, como objetivo judicial.

 

La Corte que era el crisol de la honorabilidad, fue corrompida en el proceso que trae la izquierda para deslegitimar las instituciones, con la consigna leninista del todo vale y tiene concomitancia con la penetración al aula de ideologías que el Estado -proveedor de pupitres- no supo ni sabe frenar y por eso se están graduando jóvenes catequizados en resistencia y convencidos de que Petro es un héroe y Uribe un demonio; adoctrinados en su verdad, e infiltrados en la justicia como jueces, que responsabilizan a Uribe de lo inimaginable y quieren condenarlo a toda costa.

 

En 2007 el mandatario fue informado por el ex paramilitar Tasmania de que la Corte le preparaba una celada, orquestada por el magistrado Iván Velásquez para involucrarlo en un atentado a otro ex paramilitar. Un mes después el presidente de la Corte, Cesar Valencia, acusó a Uribe de interferir en el proceso de su primo Mario Uribe y el mandatario contestó que “La justicia no puede violar el Estado de Derecho a través de procedimientos ilícitos, indecentes y contrarios a la realidad”

 

Como Choque de trenes, se rotuló en su momento la pugna entre la Corte y Uribe.

 

En 2008, los magistrados se alebrestaron porque Uribe sugirió la creación de un tribunal que juzgara al presidente, congresistas y magistrados. El magistrado Ricaurte (el preso) denunció, que desde Palacio se preparaba una conjura contra la Corte y que la extradición de paramilitares, se llevó a cabo para torpedear el proceso que adelantaban contra el paramilitarismo.

 

Las relaciones de la Corte con Uribe están manchadas por la sospecha y no permiten creer en la sorpresa que dijo Barceló haber sentido cuando supo que el celular era del ex presidente, especialmente porque durante más de un mes se escuchó la voz inconfundible para todos los colombianos, y porque acto seguido, informó que no obstante ser este un hallazgo inevitable, trasladaría algún material, acopiado ilegalmente, al proceso que inició Uribe contra Iván Cepeda por manipulación de testigos y que la Corte, como era de esperarse, revirtió en contra suya.

 

Muy diferente actuó la Corte cuando en el computador de Raúl Reyes, se hallaron pruebas contra las FARC y algunos congresistas. Los magistrados las desestimaron con el pretexto de haber sido adquiridas en forma ilegítima. Y muy distinto actuaron cuando fueron ellos los chuzados por el DAS, conjuntamente con los teléfonos de Piedad Córdoba y Petro, entonces armaron el escándalo que todavía resuena y persiguieron a María del Pilar Hurtado, hasta que la condenaron a 14 años de prisión.

 

La chuzada a Uribe es igual pero al contrario, diría la reina, porque acá el delito lo perpetró la Corte, solo que no se tipificó como tal, pues definió la tipicidad el mismo que lo cometió, Barceló, y ya dijo que menos que un error, el chuzazo fue un hallazgo imprevisto e inevitable.

 

Si Petro hubiera ganado la presidencia, Uribe estaría preso y la Corte feliz, pero ganó Duque y los magistrados sienten pasos de animal grande con el proyecto de unificación de las cortes, pues perderían el jugoso salario de más de 33 millones de pesos mensuales, así que aceleraron la puesta en marcha de la ley de segunda instancia, para desembarazarse de la papa caliente que les representa el proceso y ahora la investigación la continuará una sala, a cuyo fallo el presidente Uribe podrá interponer recursos, que hasta ayer eran imposibles.

 

El presidente Duque anunció en la Universidad de Columbia en Nueva York, la propuesta para suprimir las Altas Cortes; la Jurisdicción Especial para la Paz y el Consejo Nacional Electoral y dejar una sola Super-Corte como órgano de cierre de todas las jurisdicciones.

 

Excelente, presidente. Depurar la justicia de sus corruptelas, es una acción urgente, No vaya Barceló a salirnos ahora con que las ciruelas negras no son ciruelas negras, porque son rojas cuando están verdes.