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¿Eso fue un debate?

Español
Columnista: 
Carlos Salas Silva
Fecha: 
06 de Abril de 2018

La expectativa de un debate de verdad entre los candidatos a la presidencia de Colombia 2018-2022 resultó frustrada a pesar de las marcadas diferencias entre los cuatro participantes y especialmente entre Iván Duque y Gustavo Petro.

 

El formato del debate planteado por Semana y Tele Antioquia, como lo confesó al final su coordinador Rodrigo Pardo, estaba diseñado para demostrar que a pesar de la “polarización” se podía “debatir” de manera cordial y civilizada, lo cual resultó un aburrido resumen de lo ya planteado en distintas ocasiones por los candidatos sin ninguna posibilidad real de cuestionamiento impidiendo poner en evidencia al contendor.

 

Como un match de boxeo en el que se impidiera que los boxeadores se tocasen, este primer debate resultó una pantomima que benefició en primer lugar a quien tiene menos músculo argumentativo. Me refiero a Fajardo quien sin tener nada que decir, no dijo nada de nada pasando así la prueba sin mayores vergüenzas como las sufridas en el pasado.

 

Esa pantomima de debate benefició también a un triste personaje como Vargas Lleras quien se mostró opaco sin los brillos del pasado.

 

Y el más beneficiado fue Petro quien pudo soltar una que otra de sus descabelladas propuestas planteadas con sus ínfulas de estadista sin que nadie pudiera cuestionarlo.

 

En cambio para Duque quien sobresale por su inteligencia y su capacidad para hacer de Colombia la nación que soñamos, no fue el escenario propicio en el que pudiera demostrar de nuevo de qué manera aventaja a sus contendores.

 

Fue un debate desabrido con el que pretendieron hacerle creer al electorado que da lo mismo uno u otro, que las propuestas tienen igual validez y que los principios y hasta el mismo pensamiento son inocuos. Esa pantomima de buenas maneras solo sirve para ocultar lo que realmente está en juego, un país dominado por el narcoterrorismo o un país libre y democrático en pleno desarrollo.

 

Es el momento de debatir, no nos dejemos confundir con cantos de sirenas. Estas jugadas no las podemos alcahuetear, están construidas para minimizar a Iván Duque, candidato que ha tomado inmensa ventaja y se perfila como ganador en primera vuelta.

 

Es hora de exigir otro tipo de debates.