Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

Actualidad

"No queremos seguir siendo un país con un desempeño mediocre": Uribe

Autor: 
Álvaro Uribe Vélez
Español
Fecha: 
Sábado, Octubre 7, 2017

Facatativá, 7 de octubre de 2017 (CD). Texto de las palabras del expresidente, Álvaro Uribe Vélez, al dar inicio a los Foros por Colombia en Facatativa, Cundinamarca.

 

“Muchas gracias a todos ustedes.

 

Primero, repetir que en mi larga carrera pública tengo un agradecimiento especial por Facatativá. Estimados precandidatos, hace muchos años llegué yo aquí, y allí, en la otra esquina del parque, enseguida, estaba la sede de Aniceto Carrillo, un gran dirigente liberal que me ayudó con toda generosidad a ser Presidente de la República en el año 2002. Hicimos la campaña con un megáfono en las esquinas, en las calles de Facatativá dialogando con la ciudadanía. Alicia Arango Olmos recuerda muy bien los años 2001 y 2002, y también recuerdo a Jorge Rico, hoy notario en Bogotá.

 

A los de ayer y a los de ahora —por aquí vi esta mañana al nieto de Aniceto—, a todos, inmensa gratitud.

Tres temas: el tema de hoy; uno segundo, nuestra preocupación por Colombia; y uno tercero, el político.

 

El tema de hoy: movilidad, crecimiento económico y uso del suelo. ¡Qué dificultades! Esta mañana cuando conversábamos con los ciudadanos, me parecía que el tiempo no hubiera pasado, me parecía estar retrocedido en el tiempo muchos años, que lo único que habría ocurrido en Colombia estos años es un aumento de tres millones y medio de habitantes, porque me dicen los ciudadanos de Facatativá: —el mismo problema, el único empleador son las flores. El mismo problema, un alto desempleo juvenil. El mismo problema, aquellos que van a trabajar en Bogotá sometidos a un obstáculo enorme en materia de transporte—.

 

¿Qué pasó con el tren de cercanías? Murió allá en el Conpes que  el gobierno nuestro le entregó al gobernador Andrés González, ya deberíamos tener el tren de cercanías en la primera línea Sábana de Occidente.

 

Preguntaba yo: ¿es posible hacer renovación urbana en Facatativá para no tener que utilizar suelo agrícola de la Sabana en desarrollos industriales, de comercio, etcétera, etcétera?, y abrían los ojos, y me decían: —el casco urbano de Facatativá está bien saturado—. ¡Qué problema!, miren esa contradicción, por un lado pidiendo desarrollo y por el otro lado, esta, la Sabana más importante de la Cordillera de los Andes, un recurso natural, no sólo de Colombia sino del planeta, que hay que respetarlo. O sea que son temas bien difíciles.

 

Sobre el tema de movilidad, yo sinceramente creo, estimados precandidatos, que ustedes van a tener que hacer un esfuerzo para mostrarle al país un esquema de financiamiento muy agresivo y atípico, casi que hablar con proveedores de equipos en el mundo y decirles: nosotros necesitamos que ustedes vengan, instalen los equipos, le den al país una financiación a 50 años o asuman una financiación a 50 años y sean capaces, al mismo tiempo, de financiar infraestructura. Porque en estos días viendo en una ciudad colombiana una solución de transporte masivo, me decían, —sí, el proveedor de equipos no los va a financiar, nos representan el 15 por ciento, el otro 85 por ciento del costo está representado en la obra civil, en la adquisición de terrenos, etcétera. ¿Y cómo vamos a financiar eso?

 

Y la situación del país se ha venido deteriorando en materia financiera, ustedes vieron esta semana el pronóstico de Standard & Poor's, la calificadora internacional, bastante preocupante.

 

Yo creo esto, ahora se lo decía aquí a algunos periodistas: con mis limitaciones y defectos, si el país en el 2010 hubiera continuado la política de austeridad, de promoción de la inversión, esa política ya habría producido su expansión para hacer presencia en muchas partes de Colombia.

 

Si se propone una política de inversión como la que propuso el gobierno nuestro… ¿dónde empezó a darse?, en las grandes capitales: que en Bogotá, que en Barranquilla, que en Cali, que Medellín.

 

¿Qué esperaría uno? yo siempre decía: si esta política de inversión tiene sostenibilidad en el tiempo, va a producir una ola expansiva, de Bogotá esta política de inversión va pasando a la Sabana, de la Sabana a la ladera cundinamarquesa, de las grandes capitales va saltando, que a Popayán, que a Pasto, que a Villavicencio, etcétera, etcétera, pero no se permitió que la política de inversión, no se le dio suficiente tiempo para que esa política fuera produciendo una ola expansiva y llegara a todo el territorio.

 

¿Y qué tiene que ver eso con el empleo en la Sabana, con la necesidad que la Sabana tenga, por ejemplo, call center, tenga proyectos innovativos de ciencia y tecnología, que una cosa y la otra? Los candidatos nuestros han hecho un recorrido formidable, en todos los foros especializados del país. Ayer personas que no están vinculadas con pasión a la política, como si lo estamos muchos de nosotros, en mi caso, me decían que la mejor presentación de Fasecolda fue de los candidatos nuestros, en unos temas tan difíciles como el tema de seguros, el tema de pensiones, etcétera.

 

Han hecho un gran recorrido, pero yo diría que todas las propuestas tienen una base, por ejemplo, en mi concepto, la base de la propuesta económica, la innovación, la ayuda al emprendimiento de los jóvenes, del Fondo Emprender, la educación, todo eso, tiene que tener un fundamento: un país que tenga una gran confianza de inversión.

 

Yo le contestaba ahora aquí a un joven periodista: — ¿cuál es la base de una política anticorrupción? —, propuestas hay muchas, en mi concepto la base de una política anticorrupción es la calidad humana de los precandidatos. Los precandidatos no tienen un discurso oportunista contra la corrupción, tienen una vida de transparencia y han sido probados en esta difícil batalla, han ejercido la política sin equívocos.

 

Es que a mí me preocupa mucho, unos en el 2014 se lanzaron a apoyar a Santos y a las Farc, no obstante, que no se sabía todavía lo de Odebrecht, pero ya se sabía que la campaña de Santos estaba apoyada por dos millones y medio de recursos de ‘mermelada’ a los congresistas, y les pareció que eso no era grave y se lanzaron a apoyar a Santos y a las Farc, y hoy salen a rasgarse las vestiduras a decir que ellos son los candidatos contra la corrupción. ¡No, por favor!, en la vida hay que tener coherencia, en la vida hay que tener una trayectoria a largo plazo, y toda política tiene que tener un fundamento, la política contra la corrupción tiene un fundamento en lo seres humanos que la van a dirigir y estos precandidatos son una garantía.

 

Yo les ruego a todos ustedes transmitirle eso a sus compañeros de trabajo, a sus compañeros de estudio, transmitirle esto a sus compañeros de deporte, a sus compañeros de tertulia.

 

A mí me parece preocupante por el país. ¿Por qué, queridos amigos? El país como lo llevan va poco a poco a ser una segunda Venezuela o simplemente a tener un desempeño muy mediocre en los aspectos fundamentales que no le permitirá salir adelante.

 

Antes de ayer visitábamos con los precandidatos una región muy importante de la patria, bastante olvidada, el Vichada y cuando yo estoy saludando a la comunidad de Puerto Carreño, me dicen dos médicos colombianos: —mire, qué problema tenemos, de allí de esas poblaciones del frente, de Puerto Ayacucho, de Puerto Páez, Venezuela—… allá al frente están: el estado de Apure, con una localidad llamada Puerto Páez, hay una localidad chiquita allá que queda al noreste del estado de Bolívar, que no recuerdo cómo se llama esa localidad, y aquí todo al frente de Puerto Carreño está el estado de Amazonas, y ahí abajito está la localidad venezolana que se llama Puerto Ayacucho.

 

Entonces se me acercó un médico y me decía: — ¿qué vamos a hacer?, nos están desplazando a nosotros. Si yo cobro 100 pesos por la consulta aquí está llegando un médico venezolano a cobrar 20—, y enseguida se me arrima una señora y me dice, una señora joven, y me dice: — yo soy médica venezolana con especialización en ginecología, me estaba muriendo de hambre en Venezuela, muchas gracias por darnos la oportunidad en Colombia—. Miren, ¡qué problema!

 

Y esa economía que yo conocí en el pasado, era igualita, a este lado del rio Orinoco, en Colombia, o al otro lado de Venezuela. ¿Cuál era la diferencia? Allá tenían infraestructura extraordinaria, nosotros escasamente río y aeropuerto, allá una red de carreteras extraordinaria.

 

Nosotros hoy, nuestra gente, por lo menos puede comer y tiene esperanza de vida, metas de vida, al otro lado no hay sino desolación. ¿Entonces por qué esto? Porque el Estado subsidiado está colgado en subsidio; porque el Estado allá no les paga a los empleados públicos una suma que les permita tener un nivel de vida digno; porque todas las actividades económicas se han paralizado al otro lado. Es un desastre. Yo decía: ¿vamos a llegar allá? Pueda que no.

 

¿Saben cuál es mi  única esperanza? Uno ya a esta edad hace  unas reflexiones sobre muchas experiencias, y mi observación de América Latina, durante tantos años, me ha llevado a destacar dos condiciones, en dos países: Argentina es un país tan rico que no ha habido un mal Gobierno que la quiebre, y Colombia es una país con una  ciudadanía  tan capaz que no ha habido un Gobierno que la pare. Aquí la esperanza es la ciudadanía, pero cuando uno ve estos impuestos, corrupción, el gasto público, que el endeudamiento, el Estado mal, las empresas  mal, la clase media mal, esa retención de salarios a la clase media, retención tributaria, o el tema del catastro, es que el catastro en los avalúos ha  subido en un 496 por ciento por la pérdida de capacidad adquisitiva de los sectores populares, y la pérdida de dinamismo… se habla mucho de  formalización de la economía, ¿cómo la formalizamos? Se pueden hacer muchas cosas, pero volvemos: ¿cuál es el fundamento para poder normalizar la economía? Fórmulas puede haber muchas, pero esas fórmulas necesitan el principio básico, ¿cómo dicen los médicos?¿Cómo llaman los médicos el principio fundamental en una medicina? Eso tiene un nombre, necesitan del insumo básico… Usted puede aplicarse lo que quiera, pero si usted no tiene el principio básico, eso no le funciona. Yo creo que aquí el principio básico es que el país tiene que tener una gran confianza de inversión, un gobierno con austeridad, que derrote la corrupción, que no haya  ‘mermelada’, que le baje impuestos, que le diga al sector privado:  —trabajen en Colombia, generen empleo, generen expansión económica, vamos a trabajar con estas reglas, vamos creciendo y formalizando—, y al mismo tiempo sea capaz de decir: —vamos a subir salarios o hacer una combinación de incremento de salarios y de devolución de parte del IVA a los sectores más pobres.

 

Yo no sé, yo veo con mucha preocupación un país creciendo mediocremente.

 

Ayer me llamaba Glorisa Ramírez, comunicadora que le ha ayudado a nuestro gobierno, me llamaba de Cartagena y me decía: — aquí vino Claudia López, que no, que el gobierno Santos era igual al de Uribe—. Dije, eso se les contesta muy fácilmente, ¿por qué no comparan cómo estaba la seguridad en el 2010 y cómo está ahora? ¿Por qué no comparan cómo estaba la lucha contra el narcotráfico en el 2010 y cómo está hoy? ¿Por qué no comparan cómo estaba la confianza de inversión en el 2010 y cómo está hoy? ¿Por qué no comparan la austeridad en el 2010 y cómo está hoy?, etcétera, etcétera.

 

¿Por qué no comparan el optimismo del país en el 2010? Juan Manuel Santos, cuando se cobijó en nuestras banderas, lo eligió que el país estaba optimista.

 

Que las chuzadas. Ahora  todavía me preguntaba un periodista joven, que el fantasma de las chuzadas, hombre, con eso han engañado a ustedes los jóvenes, aquí las únicas chuzadas que se probaron fueron las que hicieron a mis llamadas telefónicas que las interceptaron y las publicaron. Entonces, todo era un cuento contra Uribe. Recuerdo: —es que los hijos de Uribe cambiaron el uso del suelo en Mosquera—. Mentiras, ese uso del suelo se cambió en el 2000 y el gobierno mío empezó en el 2002.

 

Entonces, por eso uno tiene que estar dándole la cara a todas estas circunstancias en todo el país.

 

Y me decía: —con esas sombras—. ¿Cuáles sombras?, en el 2010 se hace un debate contra mí, pero el país tenía casi que un consenso, en que iba bien. A mí me citó el doctor Antanas Mockus, y esa visita fue pública, y me dijo: — ¿por qué no puedo llevar yo los tres huevitos? —, qué pregunta tan inteligente, y yo no sabía qué decirle, me puse a gaguear, y le dije: —doctor Antanas, con todo respeto, yo no sé, es que yo creo que usted no cree en esos tres—, me dijo, —yo sí, ¿por qué no los puedo llevar yo? —, yo fui muy prudente, él me hizo ese reto, y entonces me dijeron: — ¿y qué decimos a la opinión pública? —, y yo le dije, —no, yo le creo a usted, sobre esta reunión dígale a la opinión publica lo que usted diga—, en efecto, él dijo una cosa veraz cuando salió de esa reunión, y me preguntaron: ¿usted qué dice de esa reunión con el doctor Mockus?, —era el candidato que se enfrentaba a Santos—, dije, —no, lo que él diga está bien—.

 

Eso es para decir que el país tenía un alto consenso en el 2010, había una crítica política a mi persona, se inventaban de todo.

 

Cuando yo decía: ah, ya pudieron volver los periodistas al país, antes los mataban. —Ah, sí, pero usted nos chuzo—. ¿Dónde están las chuzadas?

 

Ya aquí están a salvo los sindicalistas por la política de seguridad democrática. —Sí, pero usted nos quitó las horas extras—. Mentiras, hicimos un ajuste de recargos, que ahora se ha corregido en parte, por la crisis de empleo que había.

 

Sí, protegimos a Petro, tenía la misma protección que mi persona.

 

Piedad Córdoba decía, —ah, sí, pero usted dijo terrorista de civil—. Ah… ¿sería que le dije alguna vez eso? De pronto se me zafó, en algún rifirrafe. Pero lo cierto del caso es que tuvo la misma protección que tenía mi persona como Presidente de la República.

 

El país tenía un gran debate sobre mí, pero el país estaba optimista, y el país pensó que esas políticas básicas de la seguridad, la inversión, la política social, las podría continuar Juan Manuel Santos, y eso produjo que lo eligiéramos.

 

¿Que veo yo hoy? ¿Que no vamos a ser una segunda Venezuela? Es posible, pero, ¿por dónde nos llevan? Por lo que sí nos llevan, estimados precandidatos y ustedes que todos los días estudian, yo les ruego verificar esto: nos llevan a ser un país de comportamiento mediocre, un país de comportamiento mediocre en seguridad, un país de un comportamiento mediocre en narcotráfico, aquí me escribía alguien: —prohíban la dosis personal—. Qué dolor ver este problema de crecimiento del consumo de drogas en todo el país; un país con comportamiento mediocre en la inversión, en la política social. ¿Y eso a dónde nos lleva? Hombre, yo veo a El Salvador, El Salvador hizo la paz, la celebró con voladores y platillos, en el año 1993, no corrigieron esos acuerdos y hay que ver la depresión de la economía salvadoreña, es un país con un comportamiento mediocre, agudizó más los problemas sociales, los partidos del establecimiento fueron incapaces de recuperar la economía salvadoreña porque no lo permitió el acuerdo con la guerrilla. Tenía 30 mil guerrilleros, hoy tienen 70 mil maras.

 

¿Y entonces qué pasó? El desespero social llevó a que en el año 2009 se eligieran gobiernos de la guerrilla, y hoy está el segundo gobierno de la guerrilla en el ejercicio del poder y los militares en la cárcel. Y ese país está viviendo del dinero que le llega del extranjero, porque los salvadoreños que viven en el extranjero transfieren a sus familias más o menos 4 mil 500 millones de dólares al año, en un país de seis millones y medio de habitantes, un país pequeño, ¿Cundinamarca cuántos kilómetros tiene? ¿Tiene 22 mil? ¿18 mil?

 

¿Qué no queremos nosotros? No queremos ser una segunda Venezuela. ¿Qué no queremos nosotros? No queremos seguir siendo un país con un desempeño mediocre en la economía, en la seguridad, en la lucha contra el narcotráfico, en la política social. ¿Qué queremos nosotros? Un país sin corrupción, seguro, que derrote el narcotráfico, un país con austeridad, con una gran expansión de la empresa privada, con innovación, con oportunidades para los jóvenes, con una política social dinámica, de la mano de una política de expansión de la empresa privada, también dinámica.

 

Entonces nos dicen, no, pero es que ahora hay muchos que quieren atajar a las Farc. ¿Saben cuál es la diferencia? Es que unos ahora salen con esa bandera, esa ha sido siempre la del Centro Democrático. De nosotros pueden disentir, de mi persona pueden disentir, pero nos tienen que creer porque hemos tenido una línea de coherencia. La coherencia y la credibilidad yo les pido a ustedes tenerlas en cuenta en esta campaña. Cuando vayan a votar por el tema anticorrupción, la coherencia; por el tema de los que se opongan a una segunda Venezuela, no los que salgan ahora a oponerse, tienen que… ¿quiénes son los que se han opuesto ayer, hoy y se opondrán en el futuro? Estos ciudadanos del Centro Democrático. Aquí hay que pensar en la coherencia, queridos amigos, que puede ser un elemento diferencial del Centro Democrático en lo que viene.

 

Lo político. Me preguntan mucho por lista del Senado, por lista de Cámara. Lo primero que hay que mirar es el desempeño de la actual bancada, ha sido una bancada cumplida, seria, sin ‘mermelada’, honorable. Yo he procurado salir de último o con el grupito que sale de último en la plenaria del Senado, quedarnos allá hasta que nos echen, hasta que nos apaguen las luces. Ha sido una bancada cumplida, seria, honorable, esta bancada no ha estado en ‘mermelada’ ni ha estado en jueguitos ahí corruptos con el Gobierno, para salir al otro día a criticar al Gobierno. Esta bancada ha tenido una línea de coherencia. ¿Qué implica eso? La exigencia de opinión pública, una lista de ciudadanos de excelencia al Senado, y unas listas de ciudadanos de excelencia a la Cámara. ¿Abiertas o cerradas? Primero, la calidad de los integrantes, y enseguida que con ellos mismos, los que integran esa lista, se defina si va a ser abierta o va a ser cerrada. Estamos ante un reto muy grande de cómo se van a conformar esas listas.

 

El candidato. Aquí tenemos a nuestros cinco precandidatos, de lujo. Hemos encontrado este problema jurídico: si acudiéramos a la consulta del 19 de noviembre convocada por la Registraduría, opción que hemos tenido, aparece un riesgo, que el Consejo de Estado diga que esa consulta es obligatoria y no nos permite participar en otra por allá en marzo, para la coalición que unifique un candidato con la doctora Marta Lucía Ramírez, con el doctor Alejandro Ordóñez, con los cristianos, con los laicos católicos, con las víctimas de las Farc, con sectores independientes, coalición que venimos trabajando desde el NO con compatriotas como el expresidente Andrés Pastrana. Entonces nos ha creado ese problema jurídico, en este momento está en discusión con los mismos candidatos, sobre cómo llegar al candidato único del Partido. ¿Cuál es mi apreciación? Los cinco son de excelencia, ahí tenemos la posibilidad de varios presidentes de la República. Aquí tenemos que bregar a que haya raspones, pero no heridas. Porque en la emulación política siempre hay uno que otro raspón, pero aquí no puede haber heridas, porque además esto no puede ser un movimiento de un día, no valdría la pena este esfuerzo de ustedes, de tantos colombianos, esta paciencia conmigo, si tuviéramos simplemente un movimiento caudillista y no estuviéramos pensando en un partido serio, y para que esto sea un partido serio, no puedo dejar heridas en este proceso.

 

Entonces, tenemos muchos colombianos que nos dicen: —candidato ya—, pero también otro problema, los candidatos también necesitan tiempo para que los conozcan, porque son de lujo, pero en muchas partes apenas los empiezan a escuchar por primera vez.

 

Ayer me llamo alguien de Fasecolda, de Cartagena, y me dijo: —yo no había oído estos candidatos del Centro Democrático, primera vez que los escucho, qué lujo de candidatos—.

 

Entonces, cuando apenas los están empezando a escuchar, uno se pone ante este dilema: cómo no tenemos un candidato rápido y cómo no damos tiempo para que el país los pueda escuchar y conocer.

 

Las dificultades políticas que tenemos son muchas. Recuerden, nosotros tenemos una enseña que se llama la coherencia y la credibilidad.

 

(FIN)

Listado actualidad: