Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.

¿Qué será de sus vidas sin Uribe?

Español
Columnista: 
Juan David Escobar V.
Fecha: 
26 de Marzo de 2019

El título de esta columna no se refiere a los numerosos seguidores de Álvaro Uribe, quien está muy lejos de la perfección; sino a esos que respiran solo para odiarlo, a esos que a pesar de sus enormes frustraciones no desean suicidarse porque sus vidas tienen algún sentido soñando con verlo encarcelado o “ausente”, a esos que verdaderamente no pueden vivir sin él y no tienen de nada más que hablar sino de él.

Tragicómico resulta ver a esos uribedependientes a quienes el expresidente amarga su existencia, pero al mismo tiempo los mantiene en pie, o al menos reptando. Los más patéticos son algunos comunicadores y/o profesores universitarios miembros del mamertismo de caviar y de la social bacanería con olor a cannabis, que viven en casas de miles de millones de pesos y son dueños de varios automóviles, pero el único vehículo que tienen para expulsar la bilis de su agriera existencial, es culpar a Uribe de todo mal y tratar de convencer a sus audiencias y a sus pobres estudiantes-víctimas, que Colombia es la sede del infierno por culpa del según ellos demoníaco centauro paisa.

El siempre brillante Jaime Jaramillo Panesso los identifica bien cuando dice: “Los anti-uribistas castro-intestinales están en otra parte, en algunos periodistas de la Gran Prensa, en los clubes highness capitalinos, en los intelectuales y profesorado lumpen-burgueses, en la fronda aristocracia, todos ellos infectados de odios contra las regiones distintas a su ombligo de oro devaluado”.

Carl Schmitt escribió sobre la necesidad de un enemigo en el campo político, pero sus ideas no hacen parte de la desnutrida argumentación de estos adictos. La verdadera razón de su odio a Uribe es que el que ellos desprecian, aunque en silencio le dan gracias porque evitó que los secuestraran en sus fincas de descanso, ha sido el único político que les enrostra cada cuatro años que son unos fracasados ideológicos y políticos, que los discursos comunistas que se aprendieron en la universidad no convencen a nadie más que a ellos. Uribe es la causa constante y actuante de tener que aceptar que son unos perdedores, que su consigna de las “causas objetivas de la violencia” fue una mentira vuelta paradigma, como cualquier religión ovni, y quien pone en evidencia sus contradicciones: como cuando reclaman democracia, pero pisotean los resultados del plebiscito; o se disfrazan de aguerridos defensores de la mujer, pero al defender y patrocinar a la JEP, se constata su complicidad con los violadores sistemáticos de niñas.

Dan lástima quienes con su odio terminan engrandeciendo a quien intentan derribar, como bien descrito queda en esta cita de José Martí: “Triste es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque el que enemigos no tenga, señal es que no tiene: ni talento que haga sombra, ni carácter que impresione, ni valor temido, ni honra de la que murmuren, ni bienes que se codicien, ni cosa buena que se envidie”.

https://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/que-sera-de-sus-vidas-sin-uribe-FH10427882