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Actualidad

Tenemos una visión del país diferente a la del Gobierno y eso no es polarizar, es mostrar un camino oportuno: Uribe

Autor: 
Álvaro Uribe Vélez
Español
Fecha: 
Jueves, Agosto 24, 2017

Manizales, 24 de agosto de 2017 (CD). Texto de la intervención del expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez durante un encuentro con ciudadanos de Manizales, previo al Foro sobre educación superior que realizó el Centro Democrático en la capital de Caldas.

 

“Cuando veníamos en un vehículo, y cuando acabábamos de conocer esa preciosa niña que mi Dios le dio ahora a Carlos Felipe… el hombre tiene dos cosas: en el Twitter es peor que yo y en la casa es más suave del mundo. Le decía yo a Adriana y a Carlos Felipe: me está pasando una cosa de la vida que se me incrementa aquí en Manizales, mi larga carrera política ha convertido mi relación política con los colombianos en un vínculo afectivo. Mis compatriotas de Manizales, los quiero mucho a ustedes, eso es lo único que yo puedo invocar para pedirle a los colombianos paciencia con mis errores y con mi carrera política que a pesar de los años se mantiene en turbulencia.

 

Quiero saludar desde aquí a ese gran colombiano, a Óscar Iván Zuluaga. Y tenemos que repetir todos los días que su caso no es de soborno. Óscar Iván Zuluaga, un hombre pulcro. ¿Qué ocurrió? Contrató a un publicista del Brasil, le pagó de acuerdo con las normas  jurídicas, y ahora aparece que Odebrecht le habría pagado un complemento sin consultar con el doctor Zuluaga, el doctor Zuluaga gallardamente suspendió su campaña hasta que las cosas se aclaren. Es un hombre que hoy le da ejemplo a Colombia, queridos ciudadanos, y al Presidente de la República.

 

Esta mañana venían a mi mente varias reflexiones, esta ciudad es una gran ciudad exportadora y uno no explica cómo, a esa distancia del mar —todavía con unas vías que no ayudan, Carlos Felipe hace el recuento de las vías suspendidas, del suspendido aeropuerto de Palestina, del Puerto de Tribugá que sigue simplemente en el imaginario—,  y yo me respondía lo siguiente: es por la capacidad de trabajo de mis compatriotas caldenses.

 

Lo primero que hay que decir es que los países necesitan criterio político. Nosotros antes que hablar de una carretera, de un aspecto técnico de más o menos impuestos, tenemos que pensar en los principios fundamentales, ¿para dónde va Colombia?, y decirle a unos temas sí y a otros no. Este país no lo podemos dejar convertir en una segunda Venezuela, y que no se sueñen Santos y las Farc que esto va a seguir como ellos quieren, esto lo vamos a enfrentar con toda la verticalidad.

 

¿Cuál de los socialismos del mundo ha triunfado? ¿Qué justicia social ha creado el socialismo del mundo? Ninguna. Chávez se subió allá sobre la base de que haría equidad y lucharía contra la corrupción. Hoy Venezuela es mucho más corrupta que en el 98, los fenómenos de corrupción de Venezuela que suelen atribuirse como cansa en la elección de Chávez, habían sido superados en el cuatrienio del presidente Caldera, hombre probo desde todos los ámbitos, y Chávez en lugar de haber logrado más equidad lo que logró es que Venezuela esté hoy más pobre que en el 98 y desabastecida.

 

Cuando yo leía hace dos días cifras de la economía colombiana, el alto endeudamiento, los altos impuestos, el alto déficit, las empresas asfixiadas, los consumidores asfixiados, me parecía ver la Venezuela del cuarto año del gobierno de Chávez, pero con una cobija que allá tenían, con una alfombra. Allá no se daban cuenta que estaban acabando el aparato productivo porque importaban todo lo que hacía falta, todo lo que era necesario para surtir la estreches productiva gracias a los recursos del petróleo. ¿Y cuándo se notó el desabastecimiento? Cuando la capacidad importadora de Venezuela se bajó de 60 mil millones de dólares 24 mil y este año parece que no tendrá posibilidades de importar sino el valor de 10 mil millones de dólares.

 

Acabaron con la agricultura, por supuesto, al principio tenían dinero para comprar alimentos en todo el mundo, entonces el pueblo no sentía desabastecimiento.

 

Acabaron con la industria, ocurría lo mismo. Acabaron con el sector farmacéutico, importaban los medicamentos. Hoy, con la escasez de recursos no alcanzan a importar.

 

Nosotros tenemos que decir que no podemos permitir que al sector privado colombiano lo anulen, y entonces nos dicen: —no, es que aquí no va a haber castrochavismo—. ¿Cómo? Los venezolanos nunca pensaron que allá iba a haber castrismo.

 

Yo recuerdo en Venezuela en junio de 1998, días antes de la elección de Chávez, con qué entusiasmo se disponían a elegirlo, y el país estaba muy bien, no la Venezuela de la constitución que nos pintan para justificar el ascenso de Chávez. El presidente Caldera, que indultó a Chávez y dejó ese virus, desde, los otros puntos llevaba bien conducida a Venezuela. Pdvsa era la mejor empresa de petróleo del mundo, gerenciada por Luis Giusti, y Venezuela se disputaba con Arabia Saudita las primeras reservas certificadas de petróleo en el mundo, y crecía la industria y el sector siderúrgico y la extracción de mineral de hierro y la exportación de acero al mundo entero, y era excedentaria en frijol caraota, y era excedentaria en leche, y tenía una gran capacidad en autoabastecimiento en carne, y mientras nosotros teníamos 127 mil hectáreas en el 2002 de bosque comercial, ellos tenían 600 mil, y Colombia con 43 millones de habitantes en ese momento, tenía una potencia instalada de generación de energía de 11-12 millones de kilovatios, 11, 12 mil megas, y Venezuela solamente en el río Guri tenía la misma capacidad con 20 millones de habitantes menos. Pero acaba con el sector productivo.

 

Entonces me dicen: —No, Colombia no va a llegar allá—, pero es que hay otros ejemplos. El Salvador también lo acabó, el proceso de paz de El Salvador lo aplaudió todo el mundo, el año pasado la Corte Suprema de El Salvador declaró inexequible la ley de amnistía del año 93 porque violaba la prohibición de amnistiar delitos atroces, llevaron a la cárcel a los militares y los guerrilleros están en el poder, queridos ciudadanos.

 

Allá fue Estados Unidos a aplaudir ese proceso en el 93, el Santo Padre, la ONU, todo tan parecido a aquel lunes del año pasado cuando todos concurrieron a Cartagena a aplaudir una vez más los acuerdos de Santos y Farc.

 

Dejaron amarrada la economía, amordazado el sector privado, vinieron unos gobiernos que dijeron que iban a parar a la guerrilla y no pudieron, porque no pudieron mejorar la economía y eso se deprimió más. El proceso con la guerrilla dejó amarrada esa economía y se deprimió tanto el tejido social de El Salvador, que después, en el año 2009, eligieron el primer gobierno de la guerrilla y ahora están en el segundo, y la situación económica un desastre y entonces un analista de la vieja izquierda salvadoreña, Joaquín Villalobos, nos dice que el problema no es el acuerdo de paz sino la polarización y que no caigamos en lo mismo, y aquí cada que manifestamos preocupaciones dicen: —están polarizando—. ¡No señores! Esto tiene que ser claro, nosotros lo que tenemos es una visión de Colombia diferente a la visión que tiene el actual Gobierno, a la trampa que nos ha tendido las Farc con sus armas, y eso no es polarizar al país sino mostrarle un camino oportuno.

 

¿Cómo le habría ido mucho menos mal a Venezuela, si oportunamente hubiera tenido oposición? Entonces El Salvador es el caso patético de que a la economía privada para acabarla no hay que expropiarla, que basta asfixiarla, como lo estaba haciendo la señora Kirchner en Argentina.

 

Si nosotros queremos tener política social tenemos que tener una empresa privada dinámica.

 

Yo recuerdo que el presidente Chávez me preguntó en el 2003, con esa calidez caribeña que él tenía, con la cual trataba de ocultar el diablito marxista de odio que le había inoculado su amistad con Fidel, me dijo en Santa Marta, me dijo: —Uribe, llévame al aeropuerto—, que era el 17 de diciembre, una conmemoración del aniversario de la muerte del Libertador, y yo le dije a los muchachos de la Presidencia de la República: —préstenme este vehículo, pongan al presidente Chávez de pasajero, yo lo llevo—, y le dije a Carolina Barco: —te sientas atrás Canciller porque yo este viaje y esta conversación no la tengo sin testigos—. Y llega Chávez y me dice: — ¿Qué opinas de mi política social? —, le dije: —presidente, a mí me parece buena, es un país muy rico que no debería tener pobreza. Pero Presidente, si usted quiere mantener una política social en expansión no acabe al sector privado, hay que darle oportunidades al emprendimiento, a la creatividad del ser humano, al empuje del pueblo latinoamericano en su pueblo venezolano, para que cree industria, agricultura, inteligencia artificial, servicios, etcétera.

 

Y me dijo: — Castro— él no le decía Castro sino Fidel, me dijo, que Fidel en los años 80 le había indicado que Venezuela necesitaba un socialismo con petróleo, América Latina, y que señaló a Venezuela, y le dije: —no te alcanza, no te alcanza—. Y miren cómo está.

 

Entonces nosotros no podemos seguir en esta trampa.

 

Y ahora nos dicen que los acuerdos son inmodificables. ¿Cómo? Nosotros queremos la paz, pero un gobierno nuestro tendrá que hacer modificaciones a unos puntos muy importantes, entre otras cosas, porque el país está quebrado y para sacar el país de la quiebra va a haber que decirle a los señores de las Farc: ­— aquí hay unos gastos que no se pueden atender—. El país está quebrado y para sacarlo de la quiebra hay que bajarle impuestos a las empresas. Me dicen, — hombre, ¿va a bajar impuestos a un país quebrado? —. Mientras más se demoren para bajarles impuestos y reanimar la inversión en Colombia, peor va a ser.

 

Si queremos superar el déficit en unos pocos años, tengamos una gran economía privada. Pero a las empresas van a decir: —bueno, me rebajan impuestos hoy y mañana me los vuelven a subir—. Hay que dar reglas de estabilidad, 20, 30 años, y hay que convocar a los trabajadores, muchos de ustedes son empresarios y yo les hago esta pregunta: ¿no es mejor pagar salarios que pagar impuestos?

 

Yo creo que hay que bajar impuestos, introducir la regla de estabilidad, subir salarios; y al tema de los jóvenes esta tarde tendremos oportunidad de escuchar a nuestros candidatos en la Universidad de Manizales. Y va a tocar hacer cambios en esos acuerdos, y un ilustre manizalita, el doctor De la Calle y el presidente Santos nos desafían que eso no se puede modificar. Claro que hay que modificarlo porque esto no lo pueden llevar ni explicita ni implícitamente a ser una segunda Venezuela, mis queridos compatriotas de Caldas, y la tarea la tenemos entre manos y las vamos a cumplir.

 

Entonces a mí me dicen que el tema de la corrupción, hay muchas propuestas de nuestros candidatos, ahora se pueden referir a algunas, lo más importante es el ser humano: Paloma Valencia, Rafael Nieto, María del Rosario Guerra, Iván Duque, Carlos Holmes, próximo a entrar a este recinto, son garantía de transparencia de un país que será capaz de eliminar la corrupción en todas sus expresiones, porque aquí no solamente está Odebrecht, están estos 2 billones y medio de mermelada a los parlamentarios que acostumbraron a este país a que la gente se enriquezca con la política, que es un cáncer a la democracia, acostumbraron a este país a ese cáncer, a enriquecer la clase política con los recursos del Estado. Eso no se puede olvidar. Nuestros congresistas y nuestros candidatos a la Presidencia son ajenos a ese tema.

 

Vamos pues a dar esta batalla, a decir que necesitamos un país seguro, un país sin narcotráfico; que necesitamos un país con una gran inversión privada; con grandes posibilidades de educación, de emprendimiento para los jóvenes; con más salarios, ¡qué bueno!, que el año entrante en septiembre-octubre se apruebe una reforma tributaria con una regla de estabilidad que baje impuestos, dé estabilidad y simultáneamente haya una elevación significativa, concurrente, simultanea del salario mínimo, y así se resuelven problemas de las empresas, problemas de la capacidad adquisitiva de los colombianos. ¡Qué bueno que pudiéramos hacer eso!

 

El Partido nuestro todavía es pequeño, necesitamos que cada uno de ustedes sea el reproductor de estas tesis, pero no solamente en Manizales, no solamente en Caldas, en todo el país. Ustedes aquí nos ayudaron mucho y le ayudaron mucho a Colombia a cuando el NO ganó el plebiscito — ¡qué cosa tan importante! — y entonces Santos lo desconoció, un grave precedente para nuestra democracia, pero el país se está preparando para reeditar con mayor ventaja en las elecciones del año entrante la voluntad que expresaron los colombianos el 2 de octubre del año pasado y reorientar este camino.

 

Yo les pido que ustedes a través del internet, del teléfono, de sus amigos en todo el país sean los voceros proselitistas de las tesis que nos están guiando.

 

Voy a recoger unas preguntas de ustedes sobre todos los temas, se las trasladamos a nuestros candidatos, y en el momento que hayamos terminado de recoger esas preguntas, que hayamos escuchado a Paloma, a Rafael Nieto, llamamos a Carlos Holmes, a María del Rosario Guerra y a Iván Duque, se las transmitimos por teléfono para que ellos hagan una abreviada respuesta.

 

(FIN)

 

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