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Al Editor del New York Times

 

 

With regards to your editorial “The Man Blocking Peace in Colombia”, it is clear that it was written in ignorance of the fact that Colombia is and has been the oldest and strongest democracy in Latin-America, and without careful inspection of the 297 page agreement between Santos and FARC, not considering all aspects of the negotiation and the agreement that are against the Colombia Constitution and the principles upon which all civilized nations have signed the Geneva Convention and the Rome Statute.

 

May I explain to the Editor that Colombia has suffered 52 years of terrorism and delinquency, and 30 years of narco-terrorism hidden under a communist mask. May I explain to the Editor that as Colombia is a constitutional republic devoted to liberty and democratic principles, there has not been an “Armed Conflict” nor a Civil War as President Obama, showing tremendous legal ignorance, has publically expressed several times. May I explain the Editor that the 297 pages agreement constructed in Cuba under the Castro’s influence, by Spanish communist lawyers and with the supervision of Venezuela and Norway, is comprised mostly of FARC demands to the Santos government. May I explain to the Editor that the entire agreement was intended to be part of a new Colombian Constitution, to be sanctioned by President Santos without fulfilling the proper constitutional reform process. May I explain to the Editor that the agreement was made under the assumption that FARC had “State Status” and that its active terrorists forces had an equivalent status to the Colombian Constitutional Armed Forces. May I explain to the Editor that what President Santos and most international and domestic media (influenced by an excessive expense in propaganda) called peace for Colombia, is, in fact, not real peace for Colombian citizens, but instead an incendiary to the current levels of insecurity, the lack of rule of law and the constant treat form FARC of changing liberties for Socialism. May I explain to the Editor that FARC is a movement that claims to represent Marxism-Leninism ideals, yet is financed by arms, terror, narcotics production and trafficking. May I explain to the Editor that after more than 200 years of Colombia’s constitutional principles, we are now faced with being placed under the submission to the texts agreed in Cuba. May I explain to the Editor that the agreement reached in Cuba was going to give pardon, amnesty, and direct political participation (without the consenting vote of the electorate), and total impunity to the head terrorists of FARC, who committed thousands of crimes against humanity. May I explain to the Editor that the special transitional justice system proposed by President Santos and the FARC is intended to become a tool of unfair political persecution at the hand of an inquisitor body that stands against civilians, armed forces members and victims that do not support the Cuban agreements.

 

May I suggest the Editor to read carefully the agreements between President Santos and FARC, as if they where the basis for an agreement between the President of the United Sates and the heads of ISIS.

 

Finally, I kindly ask the Editor to read the aforementioned documents before writing, insulting millions of democrats that defend liberty and democracy as well as the patriotic and brave work of our dear former President Doctor Álvaro Uribe Vélez.

 

Luis Guillermo Echeverri Vélez

Proud Colombian Citizen; President of Asociación Primero Colombia; Attorney at Law; Agricultural Economist; Professional Horseman and Former Executive Director of the Inter-American Development Bank Group in WDC.

 

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Carta al Señor Editor del New York Times  (Traducción del Autor)

 

Con relación a la nota publicada por ustedes y firmada por el Editor, “El Hombre que está bloqueando la paz en Colombia” (“The Man Blocking Peace in Colombia”), está claro que fue escrita ignorando el hecho de que Colombia es y ha sido la democracia más fuerte y más antigua en Latinoamérica, sin una cuidadosa revisión de las 297 páginas del acuerdo entre Santos y las FARC, sin considerar todos los aspectos de la negociación y que el acuerdo viola la constitución colombiana y los principios bajo los cuales toda nación civilizada firmó la Convención de Ginebra y el Estatuto de Roma.

 

Debo explicarle al Editor que Colombia ha sufrido 52 años de terrorismo delincuencial y 30 años de narcoterrorismo que se esconde tras una máscara comunista. Debo explicarle al Editor que Colombia es una República Constitucional fundamentada en los principios de libertad y democracia, y que en Colombia no hemos vivido una “Guerra Civil” como el Presidente Obama, demostrando tremenda ignorancia legal, ha expresado públicamente en varias ocasiones. Debo explicarle al Editor que el acuerdo de 297 páginas fabricado en Cuba bajo la influencia y protección del régimen de Castro, fue elaborado con la participación de abogados comunistas españoles y bajo la supervisión del régimen venezolano y de Noruega, en su mayoría representa las demandas de la FARC al gobierno de Santos.

 

Debo explicarle al Editor que todo el acuerdo se hizo con la intención de que hiciera parte de una nueva Constitución colombiana que sería sancionada por el Presidente Santos, sin que se cumplieran los procesos propios de una reforma constitucional. Debo explicarle al Editor que el acuerdo se realizó bajo el supuesto de que las FARC tuviesen condición de Estado y que sus fuerzas terroristas activas tuviesen la misma condición de los miembros de las fuerzas armadas constitucionales de Colombia. Debo explicarle al Editor que lo que el Presidente Santos y la mayoría de los medios internacionales y domésticos, influenciados por una excesiva y costosa propaganda, venden como paz para Colombia, no significa en realidad una paz real para los ciudadanos colombianos; por el contrario, es un factor que ha que generado mayores niveles de inseguridad, injustica y una constante amenaza de las FARC de cambiar las libertades sociales por un comunismo disfrazado de socialismo. Debo explicarle al Editor que las FARC es un movimiento narco-terrorista que expresa representar ideales Marxistas – Leninistas y se financia con armas, terror, producción y venta de narcóticos.  

 

Debo explicarle al Editor que después de más de 200 años de vida bajo principios constitucionales, hoy nos vemos abocados a vivir bajo la sumisión a unos textos acordados en Cuba. Debo explicarle al Editor que bajo el acuerdo al que se llegó en Cuba se le otorga perdón, amnistía y participación política directa sin someterse al voto de los electores, e impunidad total a los terroristas cabecillas de las FARC que han cometido miles de crímenes de lesa humanidad. Debo explicarle al Editor que el sistema de Justicia Transicional propuesto por el Presidente Santos y las FARC, tiene el propósito de convertirse en una herramienta de persecución política y un mecanismo inquisidor en contra de civiles, miembros de la las Fuerzas Armadas y de las víctimas que no estén de acuerdo con el acuerdo de Cuba.

 

Debo sugerirle al Editor que lea con cuidado los acuerdos entre el Presidente Santos y las FARC, como si estos fuesen las bases para un acuerdo entre el Presidente de los Estados Unidos y los cabecillas de ISIS.

 

Finalmente, con respeto, quiero pedirle al Editor leer los textos de los acuerdos en referencia antes de escribir insultando a millones de demócratas que defendemos la libertad y la democracia, y a un insigne patriota, valiente y querido como el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

 

Luis Guillermo Echeverri Vélez

Ciudadano orgulloso de ser Colombiano. Abogado, Economista Agrícola, Equitador Profesional y ex director del las entidades del grupo Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID) en WDC.