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Discurso del Ministro de Hacienda en la Clausura de la 50 Asamblea del BID

Medellín, 30 mar (SP). “Señores Gobernadores, hemos llegado al final de una larga jornada en la que se ha iniciado una nueva etapa para el Banco Interamericano de Desarrollo. La Quincuagésima Asamblea de Gobernadores será recordada por haber dado inicio al noveno incremento de capital.

Esta decisión reafirma los fundamentos que le dieron origen al Banco. Hemos obrado con responsabilidad ante las necesidades y demandas de la región, para proceder a dotar la Institución de mayores herramientas contra-cíclicas, cuando sus países miembros más lo necesitan.

Estos últimos días también le han mostrado al mundo el Legado y el Futuro del BID. Con Expodesarrollo se pudo exponer a la sociedad el trabajo que en diferentes frentes adelantan las unidades del Banco, al igual que los ejecutores, que con orgullo exhiben los logros alcanzados de la mano de esta Institución.

Con la cátedras de voluntariado en la que decenas de funcionarios acudieron a las escuelas y colegios de las zonas deprimidas de la ciudad, al igual que universidades públicas y privadas, se demostró la riqueza intelectual que esta entidad es capaz de irradiar.

En el Foro de la Pequeña y Mediana Empresa, con mensajes contundentes, se les abrió la mente a empresarios, políticos y líderes de opinión para apreciar el valor de la innovación y las nuevas tendencias tecnológicas. La presencia de emprendedores de la región que han conquistado al mundo con perseverancia y responsabilidad social, comprobó que América Latina y el Caribe es capaz de cruzar las fronteras geográficas para expandir exitosamente su cultura empresarial.

La llegada de China al Banco, marcará un hito. El gigante asiático cuyo crecimiento económico lo ha llevado a ser el mejor ejemplo de reducción de pobreza en la historia de la humanidad, liberando del hambre, en escasas dos décadas, más de cuatrocientos millones de personas, ingresa a esta familia para ilustrarnos con su experiencia.

Han sido cuatro días de emociones y testimonios de esperanza. Esta ciudad, ejemplo de pujanza y perseverancia, se ha convertido en la mejor muestra permanente de lo que significa el desarrollo. En cada vagón del metro cable a escasos metros de la superficie, el Directorio Ejecutivo del BID pudo apreciar cómo la infraestructura y el transporte conducen equidad.

Las bandas musicales de niños, apoyadas en el pasado por el BID, son hoy el orgullo de una sociedad que con valentía y decisión, derrotó la cultura de la violencia cambiando pistolas por violines, y encontró en la música la melodía de la paz.

En Empresas Públicas de Medellín, se presentó detalladamente la trayectoria de un ícono de gestión pública, que ha encontrado en el valor agregado técnico y financiero del BID el socio ideal para aumentar la cobertura de los servicios públicos con calidad. La recientemente aprobada operación de crédito para el saneamiento del río Medellín, es la más viva muestra de cómo esta Institución asume como propios lo retos del desarrollo urbano.

Los proyectos del FOMIN también dan testimonio. Con los programas de franquicias, simplificación de trámites, promoción de ciudad y propiedad intelectual, se ha consolidado una cultura de negocios que armoniza las utilidades económicas con la rentabilidad social.

Hemos deliberado y expuesto nuestras ideas, marcadas por una época de crisis económica global. No hemos caído en derrotismo, ni mucho menos intentado tapar el sol con las manos. Sabemos que los retos que se presentan para la región no son fáciles. El desapalancamiento del sistema financiero y las dificultades de acceso a capital que se pueden presentar para la región, se ha encontrado simultáneamente con una recesión global que nos amenaza peligrosamente.

Lo que nos engrandece en esta ocasión es la forma en la que la región recibe las turbulencias con bases económicas sólidas, y porque no decirlo, con una cultura de responsabilidad fiscal y monetaria, que nos hace creíbles en los mercados. Es obvio que a pesar de estos éxitos, de no contar con un Banco
Interamericano de Desarrollo sólido y con una capacidad de préstamo que transfiera plazos y tasas convenientes para enfrentar las dificultades que se avecinan, la recuperación será difícil.

Hoy, señores Gobernadores, con el inicio de este nuevo proceso de capitalización, le estamos demostrando al mundo que estas cuarenta y ocho naciones, que representan el 60% de la población de la humanidad, se han unido para garantizar que América Latina y el Caribe continúen por la senda del progreso.

No tengo sino palabras de gratitud y reconocimiento a cada uno de ustedes. Su visita a esta ciudad, siempre será recordada como testimonio de la confianza en Colombia. Hace cincuenta años cuando esta Institución apenas se creaba, Carlos Lleras Restrepo, ilustre colombiano y miembro de las comisiones de expertos que dimensionaron el BID, expresó que esta Institución “estaba llamada a promover la transformación social del continente”. Al visitar a Medellín y ver la impronta que ha dejado el más antiguo de los Bancos regionales de desarrollo, se hace evidente ese sentimiento visionario.

El próximo año cuando estemos en Cancún (México), podremos comprobar como el BID le creyó a un proyecto, para algunos quijotesco. Se trataba de comenzar una iniciativa turística para construir las primeras instalaciones hoteleras que consolidaran un modelo de desarrollo. Hoy hay más de 36.000 habitaciones y es un ejemplo continental de turismo.

La huella de este Banco, nuestro Banco, ha marcado la región. Esta vez Medellín, y mañana Cancún, les demostrarán a ustedes por qué esta Institución se ha ganado el mérito de ser en palabras de Antonio Ortiz Mena, “el Banco Amigo”.

Presidente Moreno, lo felicito por la forma en la que ha conducido esta Institución y en nombre de su Patria le agradecemos habernos prestado por pocos días, el más grandioso de los bienes públicos regionales.
Señoras y señores, gracias por creer en Colombia.
Muchas gracias”.