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CONSEJO COMUNAL DE GOBIERNO # 6
Septiembre 28 de 2002 (Pereira – Risaralda)

Querida comunidad:

Me es muy grato poder realizar esta mañana el Consejo Comunitario
en la ciudad de Pereira, siempre llego a esta tierra con afecto,
con alegría, con admiración por ustedes, por su capacidad
de trabajo, por su creatividad.

Y es muy grato ver esta tierra manejada por
las manos eficientes y pulcras de un matriarcado constituido por
la señora Gobernadora
y por la señora Alcaldesa que le dan un gran ejemplo a Colombia.
Yo debo aplaudir a los risaraldenses por darnos el ejemplo a los
colombianos de confiar en las mujeres tan delicadas misiones y en
alguna forma han inspirado al Gobierno Nacional, que le contesta
a las mujeres de la Patria con hechos porque el 50 por ciento del
gabinete nacional está constituido por mujeres.

Lo que se pone en las manos de las mujeres siempre resulta bien,
queridos amigos, que de eso no nos quepa la menor duda.

¿Cuál es el objetivo de este Consejo Comunitario?:
integrar muy bien los esfuerzos del gobierno municipal, del gobierno
departamental, del Gobierno Nacional. Preparar lo que tiene que ser
el Plan de Desarrollo que el Gobierno Nacional presenta a consideración
de las Cámaras y las Cámaras, también, en un
proceso consultivo, deben tramitar por mandato de la Constitución.

Estamos en un momento muy difícil del presupuesto nacional,
para el año entrante nos faltan 6 billones de pesos. Esa es
una suma considerable, el país está muy endeudado.

De un presupuesto de 67 billones de pesos,
aprobado para el año
entrante, la Nación apenas recauda por impuestos y otros ingresos,
32 billones de pesos. El endeudamiento es alto, 100 billones de pesos,
pero tenemos que salir adelante.

Algunas personas me dicen: ‘no cuente eso que es muy grave’. ¡Pues
claro, eso es público, eso no se puede ocultar ni nacional
ni internacionalmente! Entonces, así como hay que reconocer
las cifras, también hay que decir con toda claridad que vamos
a empujar de noche y de día, para superar estos problemas
y salir adelante. Que de eso no quepa la menor duda.

Por su puesto, estos Consejos hay que adelantarlos
con entusiasmo, con compromiso, sin promeserismo. No puede el Gobierno
Nacional asumir
una postura demagógica de promesas, tenemos que ser realistas,
estamos enfrente de unas limitaciones presupuestales muy severas,
pero lo que sí tenemos que hacer es no quedarnos sentados
en los escritorios de Bogotá, con la disculpa de que no hay
plata.

Don Pepe Sierra decía que cuando la panela está barata,
es que hay que trabajar para sembrar caña. Ahora que tenemos
tantas dificultades presupuestales, es que nos tenemos que acosar
a ver cómo vamos resolviendo problemas y le podemos dar respuesta
a las regiones.

Por eso, miremos muy cuidadosamente estos
proyectos a ver cómo,
sin promesas, sin demagogia, con mucha responsabilidad, el Gobierno
Nacional puede ir encontrando soluciones.

Cuando escucho este cúmulo de necesidades de la Patria, un
día en Bucaramanga, al otro día en Pereira, al otro
día en Pasto, al otro día en Cúcuta, me convenzo
que Colombia necesita dos cosas: seguridad para que la economía
crezca y al mismo tiempo, reformar el Estado.

El cúmulo de necesidades insatisfechas demuestra un estado
poco comprometido con la inversión social, con los requerimientos
regionales, que sigue siendo enormemente derrochón. Por eso
el referendo y el conjunto de reformas propuestas.

Confío que rápidamente el Congreso de la República
le va a entregar a los colombianos la ley aprobatoria del texto del
referendo que debemos consultar al pueblo.

Ese referendo busca poner bases, dar ejemplo,
para cambiar lo que tiene que ser la estructura de gasto público en Colombia.
Colombia ha tenido un Estado con un enorme gasto burocrático
y con un reducido compromiso social.

En ese referendo hay dos capítulos básicos en esa
dirección. El uno, que yo llamaría de ejemplo pedagógico,
de reorientación de tendencias nacionales.

Ese propone la reducción del número de congresistas,
propone la total eliminación de los auxilios parlamentarios,
el voto público.

Propone la eliminación de las contralorías departamentales,
distritales, municipales, que las reemplace la Contraloría
Nacional con funcionarios de las respectivas regiones, apoyándose
en universidades, apoyándose en asociaciones comunitarias
y que el ahorro lo puedan destinar las entidades territorios y locales
a impulsar la educación.

Propone ese referendo, también, para dar un ejemplo en lo
que tiene que hacerse en materia de esfuerzo para resolver el gran
problema estructural de gasto público.

Propone que durante 4 años se congelen los salarios de altos
funcionarios del Estado, de magistrados de las altas cortes, del
Congreso de la República, del Presidente de la República.

Propone que en adelante no pueda haber pensiones
oficiales por encima de 20 salarios mínimos. Hoy hay pensiones oficiales de 13,
de 14, de 15 millones y entonces ¿cómo vamos a adelantar
una reforma pensional si no corregimos esos excesos que deslegitiman
al Estado colombiano? Por eso, hemos propuesto que en adelante no
pueda haber pensiones oficiales que excedan 20 salarios mínimos.

Y el segundo capítulo del referendo, que lo ha introducido
el Gobierno Nacional en las últimas semanas a consideración
del Congreso, es el que tiene que ver con las congelación
general de gastos durante 2 años.

Se congelarían los gastos del Estado durante 2 años,
con algunas excepciones. Primera excepción: educación
y salud. Segunda excepción: seguridad democrática.
Tercera excepción: el pago de las pensiones que se causen
en ese lapso. Otra excepción: las compensaciones para los
incrementos de la seguridad social.

Por ejemplo, si se aprueba la ley pensional
y los maestros pagan una cotización adicional, eso se les compensa en esos dos
años, porque no podría hacerse compatible una congelación
y adicionalmente descargarles la responsabilidad de una cotización
adicional.

Serían excepcionadas las inversiones para la Seguridad Democrática
y en general toda inversión. Tampoco se congelarían
los salarios y las pensiones por debajo de dos salarios mínimos.

Muchos colombianos me han preguntado ¿por qué?: porque
nosotros tenemos que escoger opciones, el problema hay que resolverlo.
Con un faltante de 6 billones de pesos en el presupuesto del año
entrante, con un déficit del 4.1 por ciento (del PIB) cuando
se preveía que era del 2.6 por ciento. Con un endeudamiento
de 6 billones de pesos. Con un Estado que tiene que cumplir con un
presupuesto de 67 billones de pesos y solamente recibe ingresos por
32 billones, las soluciones que se requieren son de fondo.

Hemos pensado en varias soluciones. La primera:
la economía
tiene que crecer y por eso es bien importante nuestro proyecto de
Seguridad Democrática.

Lo segundo: hay que buscar un buen balance
entre ingresos y gastos. Yo recibí un borrador de reforma tributaria, que lo descarté. ¿Por
qué lo descarté?: porque ese borrador que se había
preparado por un grupo de técnicos, ¿qué proponía
en renta? Proponía eliminar todas las exenciones. Voy repasando
la lista de exenciones y entonces hay que eliminar las exenciones
de la ley de la tragedia de Armero y del Ruíz, que están
declinando porque esa fue una ley de efectos temporales, como de
efectos temporales será la ley Quimbaya, como de efectos temporales
es la ley del Páez.

No es serio para un país decirle a unos inversionistas: ‘establezcan
estas inversiones en estas áreas, aquí tienen estos
incentivos’ y después quitar esos incentivos.

También se proponía eliminar las exenciones a las
zonas francas. Eso no se puede aceptar. En un momento en que tenemos
un desempleo del 18 por ciento, cómo vamos a eliminar las
exenciones de las zonas francas.

También se proponía eliminar las exenciones a los
salarios. No creo que con las dificultades que tiene el país
en este momento social, ese sea el camino. No se aprobó ese
capítulo en renta.

¿Qué se proponía en IVA? Se proponía
gravarlo prácticamente todo con una tarifa del 16 por ciento.
Entonces gravar los pagos de los servicios públicos con un
IVA del 16 por ciento, gravar una matrícula universitaria
con un IVA del 16 por ciento, gravar toda la educación con
un IVA del 16 por ciento, gravar toda la salud con un IVA del 16
por ciento. No estuvimos de acuerdo con eso.

¿Qué hemos propuesto? Hemos propuesto una reforma
tributaria más moderada, que en renta propone una sobretasa
y algunos ajustes –una sobretasa temporal-. Una reforma más
moderada que tiene un capítulo de un articulado duro contra
la evasión, para meter a la cárcel a los grandes evasores.

¿Y en IVA qué proponemos? Aceptamos que hay que ampliar
la base pero con dos condiciones: no se incluye ni educación
ni salud –salvo planes complementarios- ni servicios públicos.
Tampoco el arrendamiento de vivienda y algunos alimentos básicos.
Lo otro que se incluye en el IVA se gravaría con una tasa
del 5 por ciento, no con una tasa del 16 por ciento.

Esa reforma puede dar entre 2,2 billones
de pesos al año.
Es un esfuerzo grande de los colombianos, pero es insuficiente. Entonces,
por eso hay que entrar a hacerla compatible con un plan de reducción
y de congelamiento de gastos. Tenemos dos opciones: o una reforma
tributaria exagerada, derramándole a todo el IVA del 16 por
ciento o la combinación de una reforma tributaria con alguna
moderación y una reforma en reducción de gasto público
y en congelamiento de gasto público.

Nosotros hemos creído que es mejor el buen balance, la combinación
de las dos herramientas, que una reforma tributaria exagerada.

Por su puesto, cuando veo las necesidades
que presentan la señora
Gobernadora, la señora Alcaldesa y las que seguramente ahora
van a presentar los señores alcaldes y las compara con la
escasez de recursos del Gobierno Nacional, veo un Gobierno Nacional
incapaz de responder. Pero esa incapacidad hay que superarla y por
eso nosotros vamos a hacer otras reformas.

Tenemos que hacer una reforma administrativa
de la Nación,
ustedes la han hecho en el departamento y en el municipio. La señora
Gobernadora nos mostró como ha ahorrado el departamento y
ha recuperado su viabilidad financiera. Algo conozco las cifras de
la ciudad de Pereira, son unas cifras de una ciudad sana financieramente.

La Nación no ha hecho esa reforma, nosotros la vamos a hacer.
Es dolorosa y difícil, pero tendrá amortiguadores sociales.
Primero: el retén social. Cuando haya que desvincular personas,
no se va a desvincular a la mujer cabeza de familia sin alternativa
económica, no se va a desvincular a la persona próxima
a jubilarse y no se va a desvincular al discapacitado.

Y segundo: un plan de rehabilitación laboral que tendrá reentrenamiento
y bonificaciones. Las personas que deban salir, en virtud de esa
reforma administrativa, seguirán recibiendo una suma parecida
a su salario (como bonificación), durante un número
de meses aproximado a un año, mes a mes, sin trabajar, a condición
de que durante ese mismo periodo estudie, se rehabilite laboralmente,
se actualice. Y eso lo vamos a pagar con el presupuesto que está previsto
para el año entrante en salarios.

Entonces el año entrante, todavía, esa reforma no
va a dar alivios porque el ahorro se va a gastar pagando las bonificaciones
y el reentrenamiento laboral a las personas. Pero, ese alivio lo
empezará a percibir el presupuesto nacional en el siguiente
año, en el año 2004.

Tenemos que dar una lucha sin cuartel contra
la corrupción.
El referendo también avanza en eso porque en el referendo
se propone claramente la muerte civil de los corruptos, que no puedan
regresar al Estado por nombramiento, que no puedan regresar por elección
y que no puedan contratar con el Estado.

Espero, el lunes, expedir un decreto contra
corrupción que
avanza bastante en audiencias públicas, que avanza bastante
en veedurías comunitarias, que avanza bastante en la publicación
de los pre-pliegos de las licitaciones para que no se amarren las
licitaciones manejando el pliego de condiciones de acuerdo al contratita
que se le quiera adjudicar. Y confiamos que en ese decreto podamos
avanzar bastante para eliminar esos privilegios que tienen algunas
cooperativas que se convierten en instituciones de bolsillo de contratistas
inescrupulosos.

Además, vamos a presentar rápidamente las reformas
a la ley 80, orientadas a avanzar en la derrota de la corrupción.
Y vamos a hacer todos los esfuerzos posibles para que la Nación
ahorre: disminución de ministerios, disminución de
embajadas, disminución de consulados, que nos ahorremos muchas
oficinas de Proexport. En fin, nos proponemos avanzar bastante en
lo que tiene que ser un Estado que reoriente la manera de gastar.

Y por eso es bien importante tener la oportunidad
que nos da esta mañana Pereira, escuchar las necesidades de la señora
Gobernadora, de la señora Alcaldesa, más delante de
los alcaldes y tener la oportunidad de expresar estas limitaciones
de la Nación y la manera como las vamos a superar.

Estamos trabajando otro capítulo diciéndole
a los bancos internacionales: Colombia les ha pagado siempre, cumplidamente,
este Gobierno no va a incurrir en la irresponsabilidad de tirar por
la borda lo que es el bueno nombre financiero del Estado colombiano.

Tener buen nombre financiero es buen negocio,
perder el crédito
es el peor negocio que puede hacer un pueblo, no vamos a cometer
esa irresponsabilidad. Pero sí le estamos exigiendo a los
bancos internacionales que nos tienen que financiar.

Por ejemplo, el Banco Interamericano, el
año entrante le
tenemos que pagar cerca de 1.000 millones de dólares y tenía
previsto prestarnos menos de 400. Entonces lo que le hemos dicho
es, que nos tiene que prestar, por lo menos, una cifra igual a la
que le tenemos que pagar porque de dónde vamos a sacar la
diferencia.

Y les presentamos un conjunto de solicitudes
de crédito que
se están examinando para poder ayudar a reactivar esta economía.
Y vamos a trabajar en la reactivación de la economía.

Creo que lo que ha pasado en tasa de cambio
del 7 de agosto acá,
le está ayudando a los cafeteros. Esta mañana, cuando
me bajé del avión en el aeropuerto, lo primero que
le pregunte a la Gobernadora y a la Alcaldesa, fue: ¿a cómo
están pagando el cafecito?

Eso sigue estando en una situación crítica pero se
está haciendo un gran esfuerzo, yo creo que la tasa de cambio
ayuda, se está haciendo un esfuerzo internacional grande para
poder sacar del mercado cafés malos, vamos a hacer otro esfuerzo
para flexibilizar comercialización, para hacerle la competencia
a los Starbucks y compañía. El compromiso es abrir
cuatro tiendas de aquí a diciembre con café Juan Valdez,
tres en el país y uno en el extranjero, y seguir y seguir
en eso, a ver cómo se ayuda a la caficultura.

Lo del Atpa, como lo decía la señora Gobernadora,
en todo el país crea mucho entusiasmo. Para complementarlo,
la reforma tributaria tiene alrededor de 7 propuestas para estimular
el crecimiento económico.

Una de ellas: la importación de maquinaria en los próximos
tres años o la compra de maquinaria en los próximos
tres años, tendrá el beneficio de devolución
de IVA.

Si un industrial el año entrante compra o importa una máquina
por 10 millones de pesos y paga un IVA del 16 por ciento, que en
10 millones son millón 600, eso se lo devuelven. La compró en
el 2003, en el 2004 le devolverían la mitad, o sea 800 mil
pesos; en el 2005 el 25 por ciento, o sea 400 y los otros 400 en
el 2006. Si esa máquina es para una empresa que exporta el
70 por ciento de su producción, le ponen 0 IVA al momento
de la nacionalización.

Y esperamos expedir, en los próximos días un decreto
para eliminar totalmente el arancel a la importación de maquinaria
no producida en el país, para ayudar a estimular la economía.

Pensado mucho en esta región, se propone la exención
tributaria completa a la madera, incluida la guadua y al aserrío
primario.

También se propone, para estimular la investigación –porque
seguimos con mucha pobreza presupuestal para Conciencias, lo confieso,
me duele, por la situación general del presupuesto- se propone
una exención tributaria para los productos que tengan un alto
contenido de investigación nacional.

Anote esto, señora Alcaldesa para su proyecto de la galería.
La primera respuesta está en la reforma tributaria. La reforma
tributaria tiene un artículo que le dice a las personas que
aporten en los proyectos de renovación urbana, que esos aportes
son exentos de impuestos. O sea que, si se aprueba ese artículo
de la reforma tributaria, eso se convierte en un gran estímulo
para proyectos de renovación urbana tan importantes como el
que usted quiere adelantar en la galería en Pereira.

En la lectura de la reforma tributaria hay
cosas desagradables como ese aumento de impuestos, pero también hay aspectos muy positivos
para ayudar a la reactivación de la economía.

Bueno querida comunidad, un saludo lleno de afecto y vamos a dar
inicio a este Consejo.

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