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CLAUSURA DEL CONGRESO ANUAL DE LA
ASOCIACIÓN NACIONAL DE INDUSTRIALES
Agosto 29 de 2003 ( Cartagena – Bolívar)

Señoras y señores:

Quiero dar a todos un saludo muy afectuoso.
Cuando veo esta reunión
tan vigorosa me lleno de optimismo en Colombia. ¡Claro!,
tenemos déficit de presupuesto, tenemos un déficit
de vivienda y tenemos alto desempleo, problemas muchos, pero tenemos
capital social. Cuantos países quisieran poder reunir un
conjunto de empresarios en la cantidad y de la calidad del que
se reúne esta tarde en Cartagena convocado por la Andi.

Estoy absolutamente seguro, con la sola
circunstancia de observar este auditorio, que aquí de pronto no tenemos con que producir
milagros rápidamente, pero sí hay con quien, para
resolver la problemática de la Patria. Bienaventurada Colombia
contar, para enfrentar las dificultades del momento, con el grupo
que ustedes representan.

Quiero destacar la circunstancia de que
los gremios de la Patria han rebasado los límites gremiales y se han convertido en
instancias de trabajo por los superiores intereses de la Nación.

Comparto y aplaudo la magnífica oportuna, y patriótica
decisión del Presidente de la ANDI, de su Junta Directiva
de condecorar al doctor Carlos Ardila Lulle con la orden José Gutiérrez
Gómez. No hay palabras parar recoger el aprecio general
de los colombianos por el doctor Ardila Lulle. El reconocimiento
en la Patria es un hecho notorio a su actividad empresarial, a
su ética empresarial, a su sentido social.

Pudiéramos repasar una a una de sus gestas empresariales,
déjenme simplemente decir esta tarde que habría pasado
con los jubilados de Coltejer de no existir esa combinación
de tesón creativo y de sensibilidad social que se encarna
en el doctor Carlos Ardila.

¡Qué bueno!, esta tarde, que mientras hemos escuchado
a los jóvenes, la ANDI del futuro, la ANDI ha condecorado
a uno de los más importantes consagrados de la Patria. Doctor
Ardila, usted sabe cuanta admiración le profesamos sus compatriotas,
cuanta gratitud le tenemos y cuanta ilusión mantenemos en
su creatividad. Cree más y más empleo que esta Patria
lo necesita.

Nos reunimos esta tarde –también- con motivo de tristeza.
Quiero, ante quienes fueron sus compañeros de actividad
empresarial, rendir mi profundo testimonio de gratitud a dos colombianos
que nos abandonaron en las últimas horas, a Julio Ernesto
Urrea y a Carlos Manuel Echavarría. Ambos campeones del
patriotismo, campeones de la creatividad empresarial, campeones
de la generación de empleo, campeones del civismo, campeones
de la ética.

Anoche, cuando expresaba a sus familias
mis condolencias en la ciudad de Medellín, les decía desde el alma que,
no solamente dejan un vacío familiar, sino un profundo vacío
en la Nación entera, pero nos reconforta el buen ejemplo
que tendrá que guiarnos.

Al saludarlos a todos yo creo, Luís Carlos (Villegas, presidente
de la ANDI) que después de dos días intensos de deliberaciones,
en lugar de pronunciarle un discurso hagamos un conversatorio de
la manera más informal y teniendo en cuenta que a mí me
toca estar mirando siempre los problemitas. Hace poco estábamos
el Ministro de Comercio (Jorge Humberto Botero) y yo en Barranquilla,
en unos talleres que venimos organizando con pequeños empresarios
para empezar a corregir fallas del Estado, fallas en FINAGRO, Findeter,
Fondo de Garantías, BANCOLDEX, en la Superintendencia.

Entonces vimos las cifras de lo que había crecido el microcrédito
en un año, crecimiento: 48 por ciento. Gracias a esta conjunción
de esfuerzos, colocación de recursos: un billón de
pesos. Nosotros muy felices con las cifras y le pregunté a
ese conjunto de pequeños empresarios: ¿quiénes
de ustedes han podido obtener microcrédito en el último
año? Un poquitico. ¿Quiénes no?, todos levantaron
la mano.

Le dije yo al Ministro: uno se entusiasma
mucho con las cifras pero los problemas del país son tan agudos, que muchas veces
a uno le parecen buenas las cifras, pero la percepción de
nuestra ciudadanía es contraria. Entonces por eso tenemos
que vivir ajustando a ver como mejoramos.

En las últimas semanas hemos observado problemas que hay
que estar corrigiendo. Al problema del contrabando le tenemos que
poner todo el cuidado, especialmente en unas circunstancias muy
difíciles como el diferencial cambiario con la hermana República
de Venezuela y lo que está pasando con combustibles.

Quiero, primero que todo reconocer que
ahí tenemos un problema
muy grave. El Gobierno había dictado en el caso del combustible
un decreto de emergencia, de conmoción, que autorizaba a
la Fuerza Pública a decomisar los vehículos. Fue
declarado inexequible por la Corte.

Examinando el tema, meses después, con el Ministro del
Interior (Fernando Londoño) encontramos que si el líquido
es cuerpo del delito, también lo tiene que ser el vehículo
en el cual se transporta.

El Fiscal General de la Nación (Luis Camilo Osorio) ha
compartido ese criterio y respetando todo lo que es la independencia
de la Fiscalía, estamos trabajando para que al tipificarse
el delito de robo o de contrabando de combustible, también
se pueda decomisar el vehículo asimilándolo a cuerpo
de delito.

Y el otro tema que nos está preocupando es la informalidad.
Por ejemplo, cuando miramos las estadísticas oficiales encontramos,
contra todas las diferentes evidencias, un decrecimiento en la
compra en el consumo de alimentos en el último año.
Entonces, eso lo detectan las cifras oficiales pero por otro lado
hay evidencias opuestas.

Esta mañana tuvimos una reunión del Consejo Nacional
Lácteo y confirmamos esas evidencias opuestas, hay una desviación
de conductos de mercadeo hacia la informalidad.

Una de las grandes esperanzas que tiene
el Gobierno es que una vez empiece el IVA general, que para lo
que está más
cercano al corazón de la canasta familiar será el
2 por ciento y que empezará el 1 de enero del 2005, tiene
que empezar a corregirse drásticamente la informalidad.

Y si a eso le sumamos el proyecto de ley
Antievasión, que
se viene mejorando con el concurso de todos ustedes y que confiamos,
el Congreso apruebe en esta legislatura, yo creo que ahí podemos
dar pasos importantes.

Sin embargo me preocupa que crece toda
esta informalidad y todavía
se ve muy lejos el primero de Enero de 2005, cuando empezará a
regir, a tener vigencia, lo ya aprobado en la reforma tributaria
del año pasado sobre la universalización del IVA
con una tarifa del 2 por ciento.

Entonces aparecen problemas por una y otra
parte por eso hay que vivir ajustando y nada mejor para el Gobierno
que un foro como
el de ustedes, porque me imagino que muchas de mis apreciadas Ministras
y de mis apreciados Ministros les contaron lo bueno. Entonces examinemos
esta tarde lo malo a ver como podemos mejorar y que nos modere
el doctor Luís Carlos.

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