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75 AÑOS DEL BATALLÓN GUARDIA PRESIDENCIAL
Agosto 21 de 2003 ( Bogotá– Cundinamarca)

Señoras y señores:

En 1814, en plena campaña por la libertad de la Patria,
el Libertador quiso crear una Guardia de Honor. Eran los tiempos
en que el Ejército patriota permanecía en Barrancas,
Venezuela. Allí posesionó como su primer edecán
el Coronel Guillermo Ferguson.

Después, en 1828, ese mismo oficial salvó la vida
del Libertador, ofrendando la suya propia. Los complotados de la “Conspiración
septembrina” intentaron llegar hasta la alcoba del Libertador
en San Carlos. Ferguson, en la más alta expresión
del heroísmo, prefirió ofrendar su vida antes que
permitir que Bolívar pereciera.

La Guardia de Honor, devino en el Batallón Guardia Presidencial. ¡Cuánto
debemos a esta institución! Durante 75 años, ha protagonizado
innumerables hazañas por la defensa de nuestras instituciones
democráticas.

Su lema, «en defensa del honor hasta la muerte», se
ha concretado cuando ha existido el peligro. El 9 de abril fue
una fecha luctuosa para la Patria, en la cual el Batallón
Guardia Presidencial cumplió su deber al rescatar a los
asistentes de la IX Conferencia Panamericana y proteger de cualquier
agresión al Presidente Mariano Ospina, a su familia y a
los colaboradores que lo acompañaban.

No es casual que en 1985, durante la toma
del Palacio de Justicia, los hombres del Batallón Guardia
Presidencial, hubiesen sido los primeros en acudir.

El trabajo diario del Batallón, su sacrificio insomne,
su vigilancia cotidiana, es ejemplo para que todos los miembros
del Gobierno trabajemos por recuperar la confianza en nuestras
instituciones, para que luchemos por formar el sistema de gobierno
más perfecto, aquel que según el Libertador, produce
la mayor suma de felicidad, seguridad social y estabilidad política.

El Batallón Guardia Presidencial protege al Poder Ejecutivo
y en muy buena forma es encargado de la salvaguardia de la República.
El Batallón es el cuerpo militar que garantiza, directamente,
la conservación del bien infinito de la democracia.

Es además el encargado del ceremonial y protocolo de importancia,
de la comunicación de la institución presidencial
en uno de sus apartes muy importantes con la ciudadanía
y del desarrollo de acciones sicológicas y campañas
cívicas a favor de los más necesitados.

Hoy, en esta nueva conmemoración, el Batallón ha
condecorado a un distinguido número de compatriotas. Al
Vicepresidente (de la República, Francisco Santos), ejemplo
de entrega a causas tan importantes para la Patria, como los
derechos humanos y la transparencia. A los generales Roberto
Pizarro Martínez, Fabio Bedoya Correa, Hernán Cadavid
Barco, Jesús Álvarez Arenas. A ellos y al señor
Vicepresidente con la Gran Cruz. A todos ellos nuestras felicitaciones.

Esta es la cosecha que los hombres que
dedican su vida al servicio transparente de las armas de la República, pueden recoger
para dejar como legado a sus hijos y a sus descendientes. Estas
medallas son las pruebas del honor, del buen cumplimiento de los
deberes en la Fuerza Pública.

Y con esa condecoración, también, al honorable congresista
por La Guajira, Jaime Espeleta Herrera, quien con gran devoción
ha cooperado permanentemente con nuestras fuerzas.

Y en la categoría de Comendador, a los Tenientes Coroneles,
Rafael Enrique Cifuentes Nieto, Jhon Jairo Jiménez, Jorge
Humberto Jeréz Cuellar, Daniel Zabala Castillo, Humberto
Sánchez Rey y Carlos Fernando Pérez Gutiérrez,
a todos nuestra felicitación.

El señor Coronel, Sánchez Rey, lleva a cabo una
de las operaciones más sostenidas y más brillantes
del Ejército en las últimas épocas. Hoy quiero
distinguirlo como ejemplo de consagración y de eficacia
y en buena hora lo distingue el Batallón Guardia Presidencial. Él
es comandante de uno de los batallones que tiene su responsabilidad
en la operación Marión del oriente antioqueño.

Y con esa orden al Comendador, también se ha distinguido
a la Capitán de Fragata, María Fernanda Martínez;
a los mayores, Carlos Andrés Suárez Segura, Álvaro
Tamayo Hoyos, Héctor Carrascal Barrera; a la Capitán
de Corbeta, Adriana Paeres Leal y a la Mayor Betsy Bustos Castañeda.
Estos últimos cumplen una abnegada tarea en la Presidencia
de la República, como edecanes presidenciales en una época
de horarios bastante difíciles y de mucha exposición
a enormes dificultades.

También, se ha condecorado al Mayor de la Reserva, Carlos
Higuera Escalante y a los doctores Edgar Culson y Eduardo Rey.
Qué bueno que haya este fervor de los civiles por ayudar
a nuestra Fuerza Pública y que hoy se les reconozca.

Y en la categoría de Oficial, a los oficiales Miguel Angel
Fajardo Pedraza, Jorge Eliécer Bermeo Meneses, Nixón
Fajardo Contreras, Omar Zapata Herrera, Wilson Martínez
Londoño, Edwin Marcel Pérez Rodríguez, Pablo
Felipe Montes Marín, Alexader Villalobos Cuervo, Elkin Gregorio
Bernal Umaya y Juan Felipe Acevedo Naranjo.

En la categoría de Caballero, a Jesús Rosero Días,
Paúl Masmela Hernández, Jorge Enrique Castillo Navas,
Carlos Alberto Alfonso Castillo, Guillermo Mazo Suceva, Rumid Trujillo
Méndez y Neimar Pérez Guzmán.

Y en la categoría de Compañero, a Giovanni Vallejo
Lasso, Oscar Lacayo Rivas, Luis Enrique Ortegón, Jeremías
Salazar Suárez, Jhonatan Bojacá Sánchez, Cesar
cárdenas Valaguera, Alain Mauricio Crosby, Carlos Silva
Mendoza y Crauly Arley Reyes Cavanzo.

A todos ellos, a sus familias, nuestra gratitud por su abnegada
tarea de servir bien a la Patria.

Señor Coronel, Germán Ayala, comandante del Batallón
Guardia Presidencial, en este momento de desafíos para la
Nación, de ilusiones y de esperanzas y de fe, el Batallón
Guardia Presidencial cumple como siempre una tarea abnegada, virtuosa,
quizás ahora con mayores dificultades. A todos sus integrantes,
en nombre de quienes conmigo oficiamos en está área,
en la Casa de Nariño, en nombre también de mi familia,
nuestra inmensa gratitud.

El momento de la República es muy exigente para todos los
que tenemos compromisos con el orden público.

Hoy me hacía dos preguntas un corresponsal de la prensa
extranjera. Me preguntaba ¿si es cierto que usted interviene
en todo?, ¿qué usted no delega?, ¿qué se
mete en todos los detalles? Entonces lo puse a abrir una cajita
que dice: administremos el detalle diario para que el discurso
macro sea realidad.

En esa cajita hay un destornillador y hay
un alicate y hay un dulceabrigo -¿cómo lo llaman aquí en la sabana?
Bayetilla-. Y empecé a explicarle a él cómo
no nos podemos quedar con los discursos grandilocuentes que han
tenido tanta época en nuestro Continente, que hay que pasar
de la proposición grandilocuente, al trabajo detallado,
esmerado para poder producir resultados. Esa tarea nos toca hoy
por igual a los civiles y a los integrantes de la Fuerza Pública.

Y me decía, es que dicen tal cosa y tal otra y tal otra
y le dije: todo eso es verdad. Yo no me voy a poner a la defensiva,
diga que todo eso que están diciendo es verdad y que yo
lo avalo, finalmente yo soy un Presidente muy jarto para trabajar
con él, muy exigente, muy perfeccionista, muy detallista,
pero es que hay que procurar hacer todos los esfuerzos para hacerle
el mejor bien posible a la Patria. Nos toca ahora todos ser, muy
detallistas. Trabajar esmeradamente, no perder un minuto para que
esta Patria salga adelante.

Y me decía, es un contrasentido, usted todos los días
defiende a la Fuerza Pública pero le exige mucho. Y le dije
mire: la Fuerza Pública está viviendo un momento
estelar, de gran compromiso, de superior responsabilidad, pero
en medio de gran confianza ciudadana.

Si está democracia falla, si no derrotamos la corrupción,
si no legitimamos las instituciones democráticas, si la
Fuerza Pública no se impone en su eficacia, en su transparencia,
otros tortuosos e impredecibles pueden ser los destinos de Colombia.

Y agregaba yo, en esta hora con eficacia
y transparencia, en el frente del cambio de la política, en el frente de la reorientación
de la economía, en el frente de la derrota de la corrupción
y en el frente de la derrota del terrorismo, no podemos fallar.

Si tenemos éxito, eso no solamente le traerá bienestar,
empleo y enormes posibilidades de progreso a los colombianos, sino
estabilidad, confianza y tranquilidad a nuestra democracia pluralista.

Y le hice esta anotación final: la opinión pública
y el Presidente de Colombia tenemos hoy frente a nuestra Fuerza
Pública ese doble sentimiento del padre de familia que es
celoso con sus hijos, los quiere mucho, pero les exige mucho.

Creo no equivocarme al interpretar que
ese es el sentimiento que predomina hoy en la opinión pública colombiana: afecto
por su Fuerza Pública, esperanza en su Fuerza Pública
y por ende una actitud que espera perfeccionismo de su Fuerza Pública.

Confieso que ese es mi sentimiento frente
a la Fuerza Pública
como Presidente de los Colombianos.

A todos muchas gracias.

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