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EL PRESIDENTE URIBE EXPLICÓ EL TLC EN RCN RADIO

28
de febrero

EL
PRESIDENTE URIBE EXPLICÓ EL TLC EN RCN RADIO

Bogotá, 28 feb. (SNE).- El siguiente
es el texto de la entrevista concedida por el presidente de la
repúbica, Álvaro
Uribe Vélez, a RCN Radio:

Juan Gossaín, director de RCN Radio: Señor Presidente,
tenga usted muy buenos días.

Á
lvaro Uribe Vélez, presidente de la República:
Juan, muy buenos días a usted, a sus compañeros
de la mesa de trabajo y a todos los compatriotas que a esta hora
escuchan RCN.

J.G.: Muchas gracias señor, usted es muy amable al aceptar
esta entrevista con RCN. Nuestro propósito Presidente,
cuando le solicitamos aceptar el diálogo con nuestros
periodistas era el de comenzar hablando –como lo vamos
a hacer- sobre el TLC (Tratado de Libre Comercio), las incidencias
para el país, todas las implicaciones del Tratado de Libre
Comercio que ayer se cerró con Estados Unidos.

Pero ante hechos como los que han ocurrido en las últimas
horas me parece inevitable, periodísticamente hablando,
que comencemos con el tema de esta escalada preelectoral de las
Farc, como los hechos ocurridos en las últimas horas en
el Caquetá y en el Huila.

¿Usted qué piensa del tema?

Presidente de la República:
Estos terroristas todavía
tienen capacidad de hacer daño. Efectivamente nos han
causado estas terribles tragedias y engañan al país
permanentemente. Ahí anda el terrorista de Manuel Marulanda
armando otra artimaña política, creyendo que va
a engañar de nuevo al país, creyendo que se puede
combinar el engaño político con el asesinato de
colombianos.

Afortunadamente ayer las Fuerzas Militares y de Policía
capturaron nueve integrantes de las Farc en Puerto Rico, Caquetá,
que son los responsables del ataque a la buseta donde mataron
nueve colombianos antes de ayer.

Yo voy ahora al Huila y vamos a revisar el operativo. Desde que
nos asesinaron al doctor Jaime Lozada en el Huila, emprendimos
un operativo en dos direcciones para ir tras la columna Teófilo
Forero de las Farc. Ese operativo va del Huila hacía el
Caquetá y viene del Caquetá hacía el Huila.

Yo ya he volado el área, el área es un área
muy grande, es un área montañosa, arrugada y también
selvática. Hace unos 20 días me reuní en Neiva
con sectores ciudadanos que están vinculados a esa área,
Balsillas y otros valles que hay allá, en el intermedio
de esa cordillera oriental.

Allí había mejorado la situación, dada la
presión del Ejército sobre la Teófilo Forero,
le hemos llegado a las áreas campamentarias, pero todavía
estos terroristas tienen estos grupos que bajan de esa cordillera –que
no hemos podido reducir en su totalidad- y nos comenten tragedias
como la que vivimos ayer con el asesinato de nuestros concejales.

Antonio José Caballero, periodista: Lo que se pregunta
la gente Presidente y le preguntan a uno en la calle es: si se
está haciendo el operativo que usted dice, ¿cómo
siguen allí prácticamente en el área ciudadana,
cómo pueden entrar a un hotel donde estaban reunidos los
concejales, lo mismo que hicieron en los edificios de Neiva cuando
se llevaron a la gente y todo este tema?

Presidente de la República: ¿Cómo es la pregunta?

A.J.C.: Si es cierto que se les está llegando a ellos,
que los tienen cercados prácticamente ¿Cómo
siguen en las áreas urbanas actuando?

J.G.: En un restaurante como el de ayer en Rivera que está a
pocos kilómetros de Neiva.

Presidente de la República: No, que hay fallas y que todavía
esta gente tiene capacidad de hacer daño, eso no se puede
negar. Esto lo vamos ganando pero no lo hemos ganado. Esto necesita
mucha persistencia. Por esa cordillera bajan a Rivera y nos hacen
un daño como el de ayer. Indudablemente, estos bandidos
todavía tienen mucha capacidad de hacer daño, por
eso hay que continuar esta tarea.

Cuando empezó el Gobierno las Fuerzas Militares y de Policía
me hacían la cuenta de que debía haber 17, 18 mil
integrantes de las Farc, más 12 mil milicianos de las Farc,
más 4.500 integrantes del ELN, más unos 20 mil integrantes
de los mal llamados grupos de autodefensas.

Las autodefensas están, diría yo, que en la víspera
de desaparecer con el proceso de desmovilizaciones que se viene
dando y con la acción militar que el Gobierno emprendió contra
ellos, donde se han producido más de 1.500 bajas.

Con el ELN hay unas conversaciones preliminares que nosotros,
confiamos, puedan conducir a la paz. Por eso el Gobierno la semana
pasada tomó la decisión de darle boleta de libertad
a Antonio García para que él, como reconocido representante
del ELN, pueda adelantar las gestiones que nos permitan avanzar
en esas conversaciones.

Yo he dicho que estar en la clandestinidad es tan grave como estar
en la cárcel y que Antonio García, al tener esa boleta
de libertad del Gobierno, va a poder percibir en su propio ser
el significado de la libertad y va a darse cuenta de la importancia
que es conseguir la libertad a través de la paz.

En cuanto a las Farc, las Fuerzas Militares y de Policía
estiman que de un total que había de 17, 18 mil milicianos,
pueden quedar todavía 11 mil terroristas de las Farc.

Esta tarea pues es dura, hay muchos sacrificios pero hay que continuarlo.

Mientras nos asesinaban ayer a los concejales de Rivera, Huila,
se estaba capturando a 9 milicianos de las Farc que nos asesinaron
el domingo a las personas que se transportaban en una buseta
por la carretera de Puerto Rico, por la carretera de Doncello
en el Caquetá. Y simultáneamente, en Vistahermosa
hacía el cañón del río Guayabero,
se adelantaba una operación que continúa adelantándose
contra una gran concentración de las Farc.

Y además estamos con las fumigaciones de coca y con los
procesos de erradicación manual de coca. Ustedes saben el
desafío al cual estamos sometidos para erradicar la coca
totalmente en el Parque Nacional de la Macarena, en los alrededores
de Vistahermosa, en Tumaco.

O sea que hay tragedias como la de ayer pero nosotros tenemos
que recordar permanentemente la frase del Libertador: “de
estas dificultades hay que hacer una trinchera para fortalecer
la acción y la lucha”.

Periodista de la mesa de trabajo de RCN.:
Algunos analistas
en materia de seguridad estiman que las Farc han dado ya un paso
adelante a convertirse, ante la estrategia de las Fuerzas Militares
colombianas, en un grupo de milicianos que actúan de civil,
porque incluso las denuncias señalan que varias personas
que actuaron en los hechos del domingo pasado estaban vestidas
de civil ¿Cómo analiza usted esa transformación
y cómo cree usted que se puede contener una acción
de milicias de las Farc?

Presidente de la República:
Esa acción de milicias
de las Farc la tenían en todo el país. Recuerdo
la acción de las milicias de las Farc aquí en Bogotá,
las milicias Antonio Nariño. A mí prácticamente
no me dejaron hacer campaña en Bogotá los últimos
meses, hace cuatro años, porque habían unos grupos
muy fuertes que los milicianos de este grupo terrorista.

En las grandes ciudades colombianas hemos venido recuperando terreno
frente a esas milicias de las Farc, dígase Bogotá,
dígase Barranquilla, hablemos del caso de Medellín,
la situación de Cali donde en la ciudad hemos mejorado sustancialmente.

Ahora, quedan todavía muchos de estos milicianos en muchas
partes del país. Eso necesita un gran esfuerzo adicional
en materia de inteligencia y una gran integración entre
Ejército, Policía –que la hemos logrado-, entre
estas dos fuerzas y el DAS, entre todos y la Fiscalía General,
una correlación entre Fiscalía y jueces que permita
proceder con mucha diligencia y a eso hay que sumarle un elemento
fundamental, que es el apoyo de los cooperantes civiles, la política
de recompensas, el estímulo a la solidaridad para que la
gente la ejerza dando información sobre estos milicianos.
Y que nosotros, al recibir información, convirtamos esa
información en inteligencia, esa inteligencia en pruebas
y podamos capturar estos terroristas.

Por fortuna, en medio de este dolor y de esta tragedia, en este
momento están capturados 9 milicianos de los que hicieron
el daño el domingo en Caquetá.

J.G.: Acaba de decir usted que lo que hay es una unión
de Fuerzas, como la Policía, el Ejército, el Das,
para combatir el terrorismo. Señor Presidente, ¿no
será que de pronto hechos recientes como la abrupta salida
del General Castellanos del Comando del Ejército está produciendo
cierto resentimiento entre las Fuerzas Militares?

Presidente de la República: No creo Juan, no creo porque
este Gobierno ha sentado unas pautas sumamente importantes y
claras desde un principio, simplemente ha sido convincente con
ellas. Aquí se le ha exigido a las Fuerzas Militares pero
se le ha dado un apoyo sin precedente.

Sinceramente, yo no conozco un período de la historia de
Colombia, de muchas décadas, en el cual haya habido tanta
voluntad política de parte del Gobierno y del pueblo para
apoyar a las Fuerzas Militares, tanto compromiso de solidaridad
con las Fuerzas Militares, tanto esfuerzo de ciudadanía
y del Gobierno en favor de las Fuerzas Militares y de Policía.

A.J.C.: Señor presidente va a haber digamos un consejo
de seguridad que usted va a presidir hoy allí en Rivera,
exactamente en la zona del conflicto donde fue el ataque de las
Farc. ¿Va a haber castigo para los militares esta vez,
también?

Presidente de la República: Mire, díganme ustedes ¿qué los
preocupa, qué antecedentes hay de que cuando las Fuerzas
Militares están procediendo bien están se les haya
castigado injustamente?

A.J.C.: Y en relación con lo que está sucediendo
en otros departamentos por ejemplo en Putumayo, en Caquetá, ¿cuál
es el reporte que tiene usted a esta hora sobre el paro armado
convocado por las Farc y la situación en general de orden
público?

Presidente de la República: Nosotros nos anticipamos al
paro armado. Yo viajé personalmente al Putumayo con el
Ministro de Defensa (Camilo Ospina), las Fuerzas Militares y
de Policía hace una semana y entonces allí se decidieron
varias acciones.

Una de ellas: cerrar, por orden del Gobierno, esas carreteras
de 6 de la tarde a 5 de la mañana. Y una segunda: en horas
hábiles del día, exigir que todo el transporte, todos
los vehículos, tengan que avanzar en esas carreteras en
caravanas. Las caravanas están organizadas, están
funcionando, eso ha permitido la movilidad y ha mitigado los riesgos.

Ahora, esos departamentos son vecinos, colindantes y estos grupos
de las Farc que operan son los mismos grupos que operan en esos
dos departamentos.

Tengo que anotar que la buseta que fue asaltada el domingo, esa
buseta se salió de la caravana.

William Fernando Cuellar, director de Noticias del
Huila:
Estamos en el municipio de Rivera donde la gente no sale de la
consternación.
La pregunta: hace seis meses los concejales renunciaron masivamente
y se reunieron con el Ministerio del Interior para exigirle algunas
medidas de seguridad. ¿Incumplió el Gobierno Nacional
con esas medidas que se habían dado a los concejales de
esa población?

Presidente de la República: La verdad es que yo no quiero
entrar en ese debate. Seguramente hay muchas fallas, el Gobierno
ha hecho lo humanamente posible y lo vamos a seguir haciendo.

Sobre el dolor de nuestros compatriotas asesinados, el Gobierno
tiene que asumir responsabilidades, mejorar la imaginación,
tomar iniciativas en materia de seguridad. Usted sabe la situación
de Rivera, usted conoce los detalles geográficos. Usted
sabe que en esa cordillera que se levanta a las espaldas de Rivera,
estamos adelantando una operación muy intensa contra la
columna Teófilo Forero de la Farc, que nunca se le había
llegado a las áreas campamentarias de esa columna.

Esa columna está allá atrás, en esa carretera
que va por Algeciras, en esos valles intermedios entre el Huila
y el Caquetá y esa columna vivía allá como ‘pedro
por su casa’, de allá bajaba tranquilamente a hacer
los secuestros de Neiva, a hacer los asesinatos en diferentes sitios
del Huila, seguramente ayer bajaron de allá a asesinar a
nuestros concejales, pero hoy la situación es diferente
porque hoy estamos en plena persecución de esa columna.

Ustedes saben en el Huila que el Gobierno destacó unos
batallones bastante significativos para enfrentar las Farc en
esa área campamentaria, que lo hemos hecho en dos etapas:
que los primeros llegaron hace año y medio y los segundos
llegaron más o menos en el mes de noviembre, en el mes
de diciembre y que vamos presionando en los dos sentidos.

Ahí de Rivera hacía arriba, esa cordillera –si
usted puede mirar, mire- y del Caguán en dirección
al occidente para que se vayan encontrando las fuerzas institucionales
que salen del Huila con las que salen del Caquetá.

Ahora es un área difícil, una cosa es hablar de
esa área y otra es recorrerla, ver lo arrugada que son
esas montañas, lo selváticas y lo extensas. Uno
dice bueno, eso debe estar totalmente abierto y sin problemas
entre el Huila y el Caquetá, la selva debe empezar más
allá del Caquetá. Otra cosa es ver ese intermedio
montañoso entre el Huila y el Caquetá. Pero no
hay disculpa, la voluntad nuestra es total, es seguir tras de
estos terroristas hasta que los acabemos y para pulir nuestra
estrategia militar y de policía vamos hoy a la ciudad
de Neiva.

Ahora, usted sabe que las Farc han tenido el designio de no hacer
la campaña en el Huila y hemos podido lograr que se haga
la campaña y que los candidatos recorran todo el Huila debidamente
protegidos. Infortunadamente se da este lamentable hecho, nos hacen
este daño, baja una columna guerrillera y en ese restaurante,
ahí en la salida de Rivera, nos asesinan los concejales.

J.G.: Señor presidente de la República, enlazando
un tema con el otro, me da la impresión –y se lo
traslado a usted- de que en el mismo momento en que se estaba
cerrando la negociación del Tratado de Libre Comercio,
que hayan ocurrido estos hechos como los del Caquetá el
sábado y el Huila ayer, afectan lo que se logró con
el TLC, por ejemplo en materia de confianza de los inversionistas
extranjeros en la seguridad de Colombia.

Presidente de la República: Si Colombia estuviera con
debilidades frente al terrorismo, se afectaría esa confianza.
Si Colombia le fuera hacer juego al engaño del jefe terrorista
Manuel Marulanda, se afectaría esa confianza. Pero mientras
la Comunidad Internacional se de clara cuenta de que aquí hay
un propósito firme, inclaudicable, a prueba de todos los
sacrificios, para continuar en esta política de Seguridad
Democrática, la confianza no tiene por qué afectarse.

Por ejemplo, en medio de estas dificultades, yo le quiero dar
algunas cifras. Cuando empezó este Gobierno, en Colombia
se asesinaba al año 66 personas por cada 100 mil habitantes.
El año pasado 39.

Hemos venido en una gran disminución de homicidios, no
obstante tragedias como la de ayer. Mire, a pesar de esta tragedia,
a pesar de que se han presentado significativas reducciones del
homicidio en el año 2003, 2004 y 2005, este año
se ha presentado una nueva disminución del homicidio en
12 por ciento.

Entre el primero de enero y el 22 de febrero de este año,
el último informe consolidado que tengo, se han presentado
330 homicidios menos en Colombia que los que se presentaron en
las mismas fechas del año 2005. O sea que aquí hay
un decrecimiento final.

A mí me decían en diciembre: ‘ya con estas
disminuciones va a ser muy difícil que en el 2006 se presente
una nueva disminución’ y aquí llevamos una
nueva disminución en lo corrido del 2006, del 12 por ciento.

Por su puesto esto no es consuelo, que le voy a decir yo al dolor
de una de las familias, cualquiera de las familias de los concejales
asesinados en Rivera, ‘que tranquilos que este año
se ha presentado una reducción del homicidio del 12 por
ciento’. No. El dolor es igual con uno o con miles de homicidios.

El derecho a la vida no se puede tapar, lo que demuestra esta
tasa es que de todas maneras Colombia mantiene una firme voluntad
de derrotar el homicidio, de derrotar estos delitos y que vamos
avanzando a pesar de las dificultades.

Usted sabe qué ha pasado en secuestro –y esto hay
que recordárselo a la comunidad internacional-. Nosotros
tuvimos años de 3.050 secuestros, el año pasado
se vieron en Colombia 369 secuestros extorsivos, eso es una gran
disminución pero no debería haber un solo secuestro.
En lo corrido de este año se nos ha presentado otra disminución
del secuestro en 73 por ciento.

El secuestro extorsivo, en el mismo periodo del año pasado íbamos
30 casos, este año van 28, hasta el 22 de febrero.

Ahora, hoy antes, en medio de tantos secuestros, de tantos homicidios,
los hechos casi pasaban desapercibidos ante la opinión
pública, hoy cualquier homicidio conmueve al país
y esta bien que así sea, cualquier secuestro conmueve
al país está bien que así sea.

Anoche, cuando me reunía con los gremios para mirar el
tema del Tratado de Comercio con los Estados Unidos, conversaba
con uno de ellos, el doctor Tulio Zuluaga, quien es el representante
del sector de Autopartes y veíamos que está pasando
en robo de vehículos en Colombia: una permanente disminución
del robo de vehículos, una permanente disminución
de la piratería terrestre.

Bogotá nos tenía muy preocupados con el robo de
vehículos, pero ya este año empezó a ceder.
En este momento llevamos en Bogotá 313 vehículos
robados menos, que en el mismo periodo del año pasado.

Nosotros estábamos bien alarmados porque nos disminuía
el robo de vehículos en todo el país y no nos disminuía
en Bogotá. Las estrategias que hemos puesto a marchar,
donde estamos colaborando muchísimo, hemos recibido la
colaboración de la Alcaldía de Bogotá –y
lo tengo que reconocer-, esas estrategias nos permiten tener
mejores resultados. Claro que no estamos contentos. Sí,
van 313 menos casos de robos de vehículos que el año
pasado, pero deberíamos llevar cero.

Yo llevo por ejemplo un reporte de lo que pasa en homicidios
ciudad por ciudad, todos los días. Barranquilla fue muy
bajito el año pasado, este año llevamos nueve más.
En el Atlántico seis menos. En Cali, el año pasado
tuvimos alrededor de 700 homicidios menos y oiga lo que va acá en
este año: 71 homicidios menos. Me preocupa Buenaventura
donde van 14 más, allá estamos haciendo un gran
esfuerzo. En el Valle del Cauca tenemos 50 menos. Medellín
es un ejemplo como ha venido bajando año tras año
y además de esa reducción sustancial el año
pasado, este año se acumulan 22 menos. En la metropolitana
de Medellín, 46 menos.

Hice en los días de Navidad un consejo de seguridad en
Pereira, preocupado por esa situación en Pereira y empieza
a mostrar mejoramiento. Hoy ya hay once homicidios menos en Pereira
en lo acumulado del año. En Risaralda hay 42 menos. En
Nariño hay seis menos, pero en la ciudad de Pasto hay
seis más. Allá tenemos unas dificultades y usted
sabe que asignamos una responsabilidad individual en cabeza del
señor general Carlos Eduardo Ávila para coordinar
todo la política de seguridad del departamento de Nariño.
Y en Bogotá hoy llevamos 75 homicidios menos que el año
pasado.

Hay que decirle a la comunidad internacional que nos duele lo
que pasó en el Caquetá antes de ayer, lo que pasó en
el Huila ayer, que todavía tenemos muchas dificultades,
pero que aquí hay una red y una inclaudicable voluntad
del pueblo y del Gobierno para superar este negro túnel
de la violencia en Colombia.

Javier Ayala, periodista de RCN: Discúlpeme por favor
que yo le cambie de tema, pero la trascendental decisión
de cerrar la negociación del TLC le plantea al país
la posibilidad de que las elecciones parlamentarias se orienten
hacia el tema del TLC. Se empiezan a escuchar voces a favor y
en contra del TLC para la elección parlamentaria, puesto
que el nuevo Congreso es el que va a definir si se aprueba o
no se aprueba el TLC. ¿Cuál es su opinión
sobre ese panorama señor Presidente?

Presidente de la República: Hay que hacer una gran pedagogía
para explicarles a los colombianos –y cada uno de nosotros
se tiene que convertir en un pedagogo-, que el TLC es una gran
oportunidad para nuestra Patria.

Yo quisiera saber qué estarían pensando ustedes
los periodistas, qué estarían percibiendo por allá,
en el fondo de su intimidad, si hubiera fracasado el TLC. Esa sería
una gran frustración para Colombia.

Una Patria con 44 millones de ciudadanos no puede vivir en medio
de un discurso grande y una población pobre. Aquí hay
que pasar del discurso a los hechos. Yo creo que abrir estos
caminos, es abrirle a Colombia posibilidades para la inversión,
posibilidades para la generación de empleo, posibilidades
para la erradicación de la pobreza.

Ahora, me parece de gran importancia decirle a los colombianos
por qué el TLC.

Nosotros hemos tenido un permiso de los Estados Unidos, que es
una preferencia unilateral –como técnicamente se le
llama- para exportar un buen número de productos a ese país,
sin aranceles, pero eso vence el 31 de diciembre. No hemos visto
posibilidades de que se pueda extender. No se lo han extendido
a otros países con iguales o más dificultades que
Colombia.

Además estas preferencias unilaterales no benefician todos
los productos, hay productos que no obstante las preferencias
unilaterales, no se les permite ser exportados. Y además
esas preferencias unilaterales no le dan garantía a los
inversionistas.

El año pasado vinieron unos textileros del Brasil a invertir
a Colombia y me dijeron: ‘queremos invertir en Colombia,
pero mientras no haya TLC no invertimos porque no sabemos si al
poner en funcionamiento nuestras plantas en Colombia, Colombia
va a tener o no va a tener acceso al mercado de Estados Unidos’.

Al firmar el TLC se acaban estas incertidumbres, se da un gran
paso para la inversión, para la generación de empleo,
para la erradicación de la pobreza.

¿Cuántos países del mundo quieren entrar
al mercado más grande del mundo que es los Estados Unidos?
Nosotros tenemos ahora esa posibilidad. Yo no quisiera, a partir
del primero de enero del año entrante, ver que se desmontan
aquí los galpones de flores y que el mercado de flores a
Estados Unidos se inunda con flores de otros países.

No quisiera ver que productos agropecuarios como cítricos,
como el mango, productos agropecuarios como la guayaba, productos
como la tilapia, tantos productos del campo, la palma africana,
el alcohol carburante, el biodiesel, todos esos productos textiles,
confecciones lleguen a los Estados Unidos, provenientes de otros
países y que no puedan llegar de Colombia.

Quiero repetirle a mis compatriotas: cuando empezó este
Gobierno el ministro Juan Luis Londoño me dijo: ‘Presidente,
ponga mucho cuidado que el desempleo va para el 25 por ciento,
está creciendo con una velocidad que vamos a demorarnos
mucho en pararlo’. No lo hemos reducido en lo que quisiéramos,
pero se ha situado en el 10.4 (por ciento), logramos revertir
esa tendencia. Eso se debe a que en Colombia ha mejorado el clima
de inversión, al gran heroísmo de nuestras Fuerzas
Militares y de Policía. Y se debe también a que
ese sistema de preferencias unilaterales, ese permiso de los
Estados Unidos, nos ha permitido aumentar muchas las exportaciones
allí.

¡
Que tal que frenemos esta recuperación, no la podemos
frenar! Pero además, es que no nos podemos quedar allí,
esto no se excluye con nuestros esfuerzos en la unión
suramericana. Antes de firmar, de acordar este Tratado con los
Estados Unidos, el Gobierno hizo algo que no se veía en
el horizonte colombiano hace cuatro años, el tratado Comunidad
Andina – MERCOSUR, un paso fundamental en la unión
de nuestra América del Sur.

Y una vez nuestros negociadores tomen un reposo, después
de haber hecho este acuerdo con los Estados Unidos, hay que hacer
el acuerdo con Centroamérica. Porque a mí me da
mucho miedo que a Centroamérica lleguen productos de los
Estados Unidos y de otros países sin pagar aranceles y
que esas exportaciones colombianas a Centroamérica sean
desplazadas porque tengan que pagar aranceles en Centroamérica.

Entonces nos espera el acuerdo con Centroamérica y el
acuerdo con Europa. Con Europa tenemos unas preferencias, un
permiso que ellos nos ha dado para exportar algunos productos
como nos lo ha dado Estados Unidos, pero eso se vence. El año
pasado logramos obtener una renovación de ese permiso,
pero también de tiempo limitado.

Ahora tenemos que hacer la negociación con Europa, para
poder garantizar una especie permanente al mercado europeo. Yo
llamó a los colombianos a recibir esta oportunidad con optimismo,
es una oportunidad para que el país piense en grande, para
que el país proyecte en grande, para que el país
actúe en grande, para que el país trabaje con disciplina
y seriedad que nos permitan definitivamente la erradicación
de la pobreza.

Periodista: Ayer La Casa Blanca, confirmó a través
de su portavoz Scott McClellan que usted y el Presidente Bush,
hablaron a propósito del Tratado de Libre Comercio, ¿en
qué términos transcurrió esa conversación?

Presidente de la República: Yo hablé en estos días
varias veces con el Presidente Bush, con altos funcionarios del
Gobierno de Estados Unidos, con muchos de los congresistas, con
mis compañeros de Gobierno que estaban allá, pasaron
muchas noches sin dormir. Unas noches porque estaban negociando,
otras noches porque yo no los dejaba dormir, llamándolos
permanentemente.

La verdad es que nosotros tomamos este Tratado con toda la fe,
en la convicción de que esto va a ser útil para Colombia.
Es que de eso se viene hablando desde el Gobierno del presidente
López Pumarejo.

Ayer tuve en mis manos y lo tiene Mauricio González, el
jefe jurídico de la Presidencia, el Tratado que firmó el
Presidente López Pumarejo con los Estados Unidos. Y yo
pensaba ayer en ese Tratado. El Presidente López Pumarejo
que combinaba esa gran visión, esa gran audacia, esa visión
de cultura con ese pragmatismo sobre lo cotidiano y después,
las circunstancias de la historia lo frustraron, pero el lo hizo.
Lo hizo por algo. Yo creo que ahora hemos dado un paso, ajustando
las circunstancias de tiempo, muy en la dirección de la
visión de López Pumarejo, que lo único que
pensaba era en el bienestar de los colombianos.

Yo hablé muchísimo con el Presidente Bush, sobre
uno y otro tema, ayer en la mañana volvimos a hablar,
ya registramos la circunstancia de que a las 4:20 de la mañana
habíamos podido cerrar el acuerdo y vamos para adelante,
a que esta economía colombiana crezca, a que esta economía
colombiana genere empleo.

En el Caribe colombiano, me preguntan mucho: ‘Presidente ¿y
las grandes obras del Caribe?’. Yo les digo: el TLC les va
a forzar. Ahora estamos haciendo muchas, las obras de Barranquilla
en el Puerto, los Transmilenios de Barranquilla y Cartagena, la
obra de los caños de Barranquilla, una vía muy importante
en Santa Marta, vamos a empezar otra. Por primera vez, después
de 40 años de espera, se están pavimentando las carreteras
de La Mojana, hoy esos contratos están en plena ejecución.
Por primera vez, después de 40 años de espera, se
está haciendo el distrito de riego del río Ranchería
en La Guajira.

Ya estamos respondiéndoles a los agricultores con obras.
Aquí las obras no se van a dejar para después,
por si de pronto. Las obras se están haciendo como el
distrito de riego de Ranchería en La Guajira y el distrito
de riego del Triángulo del Tolima para tener una agricultura
más productiva, más competitiva. Y le decía
a mis compatriotas del Caribe: el TLC nos va a forzar a hacer
las obras de infraestructura, así no sigamos con ese cuento
de ofrecer en campaña gran cantidad de obras y después
no hacerlas en los gobiernos.

El TLC nos da la expectativa de recursos para poderlas hacer
y nos impone la obligación de hacerlas, porque para nosotros
poder ganar los beneficios en la práctica que estamos
ganando en la teoría, de accesos a esos mercados, tenemos
que ser competitivos y eso exige esas grandes obras, para referirme
solamente a una región, la región del Caribe de
la Patria.

J.A.: ¿En el calendario del TLC, la firma del Tratado
se hará en Bogotá o en Washington con el Presidente
Bush?

Presidente de la República: No lo se, en cualquier parte
queda bien o por fax o por e-mail, de cualquier manera, eso es
secundario. Lo importante es que exportemos y exportemos a los
Estados Unidos y eso nos ayude a generar empleos.

Hace 15 días allí en La Mesa, Cundinamarca, en un
Consejo Comunitario me trajeron de regalo una canasta de mangos
hermosa y mientras yo miraba esa canasta de mangos me dijeron: ‘Presidente
aquí se pierden, esta ladera cundimarquesa tiene mucho mango,
pero no hay a dónde mandarlo’. Y en un supermercado
de Estados Unidos uno se encuentra un mango mexicano simple, el
nuestro es de mejor sabor y carísimo el mango mexicano y
nosotros sin poder exportar.

El sábado en Boyacá me dijeron: ‘Presidente ¿y
nuestras artesanías?’ Se favorecen totalmente en
el TLC, como se favorece totalmente la pequeña empresa,
como se favorecen totalmente los derechos de los trabajadores.

Este Gobierno dio un respaldo muy importante para salvar a Paz
del Río. Hoy los trabajadores son dueños de más
del 40 por ciento de Paz del Río y cuando empezó este
Gobierno tenían una mínima cantidad y la empresa
va muy bien.

El sector metalmecánica, que se apoya tanto en Paz del
Río, tiene todas las ventajas en este acuerdo de comercio.

Y me preguntaban los boyacenses: ‘Presidente ¿y
la papa?’ Nada le pasa, esta mejorando, el año pasado
tuvieron un mejor precio, no hay problemas con los Estados Unidos
con la papa, porque la papa solamente se comercializa en fresco,
en distancias cortas, además los Estados Unidos no protege
la papa y nosotros tenemos toda la posibilidad de enviar papa
criolla, precocida, que gusta mucho y compite bastante.

Además los boyacenses que están contentos con la
recuperación del turismo, ven en el TLC una gran posibilidad
de que siga creciendo el turismo.

Me decían con preocupación del trigo. Le dije: hombre,
el trigo y la cebada los acabaron aquí a principios de los
90’s. Este Gobierno, de manera responsable, lo que ha hecho
es crear mecanismos para comprar las 90 mil o menos toneladas de
trigo que aún se producen en Colombia.

Con el TLC tenemos dos garantías: una garantía para
los consumidores, que al desmontar el arancel del trigo que importamos,
se tiene que abaratar el trigo y por lo menos que no haya tanta
presión inflacionaria sobre el pan.

Segunda garantía para los productores del trigo, los poquitos
que quedan en Boyacá y en Nariño en un pueblito
que se llama Yacuanquer, el Gobierno les ha demostrado –en
la práctica- que pueden creer en el Gobierno, porque hemos
creado los mecanismos de absorción de la cosecha de trigo.
Y para problemas que haya en algunos sectores agrícolas,
el Gobierno está creando un programa muy importante que
llamamos, óigase bien: Agricultura, ingreso seguro.

Por ejemplo los arroceros, los avicultores, me decían: ‘Presidente,
hay que excluir estos sectores’. Nosotros no pudimos excluirlos,
hicimos muchos esfuerzos, no pudimos excluirlos.

¿Qué vamos a hacer por estos sectores? Primero,
logramos una desgravación para el arroz de 19 años,
una desgravación para los pollos de 18 años.

Segundo, en el caso de la importación de cuotas de arroz
y en el caso de importación de cuotas de pollo, las subastas
para esas importaciones las van a manejar productores norteamericanos
y colombianos de arroz y de pollo. Se van a distribuir esas utilidades
entre ellos y eso les servirá a los productores colombianos
de pollo para poder hacer unas inversiones en la erradicación
de la New Castel y además en el pollo hay una revisión
a los 9 años y la industria de los pollos sabe que el Gobierno
está dispuesto a ayudarles con un incentivo de capitalización
rural, dentro de ese programa: Agricultura, ingreso seguro para
que ellos puedan hacer las inversiones que requieran adicionalmente
para ser totalmente competitivos.

Aumentando el arroz, ellos saben que el Gobierno, dentro del
programa Agricultura, ingreso seguro está dispuesto a
darle un complemento de pago de precio a los productores de arroz
de Colombia, puede ser por hectárea, a los de maíz
puede ser por tonelada. Esto les va a mejorar mucho.

Y ahí encontramos otra ventaja para el consumidor y al
mismo tiempo una ventaja para el productor. Para el consumidor,
porque estos productos van a tener menos tendencias alcistas y
para el productor.

Hoy el precio del productor de arroz es totalmente incierto:
que llegaron unas importaciones de Ecuador, que entró contrabando
de Venezuela, que llegaron importaciones de Venezuela, etcétera.
Aquí el Gobierno se ha comprometido a asegurarle una porción
del ingreso proveniente del presupuesto nacional, de acuerdo
con las circunstancias de cada año.

Yo le reiteraba anoche a la Sociedad de Agricultores de Colombia
(SAC), al doctor Rafael Mejía, le dije: el Gobierno quiere
llevar al Congreso el proyecto de ley que se llama Agricultura,
ingreso seguro y ese proyecto de ley debe tener un mecanismo de
manejo concertado con el sector agropecuario, para que sea el sector
agropecuario –en concertación con el Gobierno- el
que defina cuáles son los sectores que se deben apoyar cada
año, en qué cuantía y si es en base en hectariaje
o teniendo en cuenta el número de toneladas producidas.
Aunque haya allá productos que sean bastante protegidos
como el fríjol, etcétera.

Y entonces eso que va a pagar el Gobierno se convierte en un
componente seguro de ingreso de nuestros productores.

Entonces, el Gobierno tiene toda la voluntad de resolver problemas
en sectores donde haya dudas, pero si ustedes ponen –como
los Jesuitas- en dos columnas, en una ponen las ventajas del Tratado
y en otras ponen los riesgos, verán que las ventajas son
infinitas y que los riesgos los podemos manejar.

Anoche me decía el doctor Rafael Mejía y eso me
dejó tranquilo, me fui a dormir tranquilo, me decía: ‘Presidente,
nosotros creemos –y el hablaba en nombre de la SAC- que este
es un acuerdo manejable para el sector agropecuario y elogiaron
mucho al ministro Andrés Arias (de Agricultura) por la tarea
que hizo en defensa del sector agropecuario.

Ahí hay otros puntos a favor del sector agropecuario.
Nunca los Estados Unidos, en tratados anteriores, había
aceptado el mecanismo fitosanitario que le acepta a Colombia.
Porque a mi me decían los productores de uchuva: ‘estamos
exportando a Europa, pero eso con los Estados Unidos no ha habido
sino problemas, nos atraviesan cualquier cantidad de barreras
fitosanitarias’. Ahora quedó un mecanismo que obliga
a una reunión de estas entidades colombianas y estadoudinenses
cada seis meses y en los intervalos, problemas que se le presenten
a un productor, serán allí tramitados para tratar
de resolvérselos. Yo veía que hay muchos avances.

Si ustedes me preguntarán un producto del agro colombiano
que suscite toda la esperanza, que cree toda la expectativa positiva,
yo les diría: los combustibles biológicos.

El mundo va a ver el final del petróleo en no muchos años,
en Colombia hay una declinación de petróleo. La gran
posibilidad en esta Patria nuestra está en la producción
de combustibles biológicos. Ya estamos produciendo un millón
de litros diarios de alcohol carburante, vamos a empezar a producir
biodiesel. Eso es de gran posibilidad para generar empleo en Colombia.

Pues bien, adicional a todos los beneficios que les hemos dado,
el Gobierno ha tomado la decisión de un decreto, conceder
la autorización para que haya zonas francas para producción
de combustibles biológicos, a fin de que se exporte biodiesel,
alcohol carburante, zonas francas con destino a exportación.
Eso traerá mucho alivio tributario y eso ayudará muchísimo
a generar empleo.

El Tratado tiene mil y mil cosas buenas, de lo contrario nosotros
no habríamos dado este paso, que es un paso formidable
para nuestra Patria. Yo veo a China, China a toda hora peleando
por entrar al mercado de Estados Unidos, para que nosotros aquí por
unos cálculos políticos no vayamos a buscar ese
mercado, eso sería un error muy grande.

Y otra buena noticia Juan, déjenle saber al sector médico
y hospitalario, que por iniciativa de ellos y del ministro Diego
Palacio (de Protección Social), el Gobierno se propone
firmar en los próximos días el decreto para autorizar
las zonas francas hospitalarias en Colombia, a fin de que nuestra
Patria sea más atractiva para ese turismo médico,
porque yo veo que vienen pacientes a Barranquilla del extranjero
y vienen pacientes a Bogotá y vienen pacientes a Armenia,
a Medellín y Cali. Lo que hay que fortalecer son las condiciones
en nuestra medicina que es excelente, para traer pacientes internacionales
y darles mejores posibilidades a nuestros médicos, a nuestras
enfermeras, a todo el personal de apoyo de los hospitales.

A.J.C.: Volviendo al tema electoral estamos a 11 días
de las parlamentarias, usted va a hora a un consejo de seguridad
en el Huila exactamente y en Rivera, a pesar de lo que dijo el
gobernador de Caquetá de que es imposible hacer las elecciones
en seis municipios allí en el Caquetá ¿hay
garantía del Gobierno para que se puedan celebrar los
comicios?

Presidente de la República: La democracia hay que defenderla
con toda la decisión, las garantías hay que darlas.
Yo veo hoy los candidatos recorriendo todo el país y denunciando
en todas partes. Hace cuatro años teníamos muchos
lugares vedados, yo recuerdo que me tuve que encerrar en una
cabina de televisión aquí en Bogotá y desde
ahí hacer lo que me restaba de campaña.

Yo veo los candidatos visitando todo el país y denunciando.
Hace pocos días le decía a mis compatriotas de Barranca
en un consejo de seguridad comunitario.

Hay algo bien interesante, aquí el ELN los maltrató a
ustedes 25 años y no se atrevían a denunciar, tenían
el maltrato reciente de las Autodefensas y no se atrevían
a denunciarlo. Ya la gente colombiana le ha perdido tanto el temor
al terrorismo que los denuncian en toda parte. Ese fenómeno
paramilitar se empezó a denunciar abiertamente en este Gobierno.
Este Gobierno lo encontró, lo ha combatido, lo está desmovilizando
totalmente. La gente no se atrevía a denunciarlo, hoy lo
denuncian en toda parte, hoy le perdieron el respeto al terrorismo
y eso está muy bien. Yo diría que es una ganancia
de la política de Seguridad Democrática y eso también
es un anticipo de que podremos hacer elecciones en toda la Patria.

Suspender la democracia es imposible. Esta Seguridad es Democrática
porque nuestra lucha es profundizar la democracia a través
de la seguridad.

Hoy la oposición tiene las mismas garantías constitucionales
y legales que siempre ha tenido en Colombia, pero tiene más
garantías efectivas, como tuvo más garantías
efectivas en las elecciones de 2003 y en el referendo de 2003.

J.G.: A propósito de las reuniones del TLC, de lo agitado
que fue, de lo extenso, complejo, difícil a propósito
del viaje que usted mismo hizo a Washington durante la discusión
del TLC, el domingo pasado el diario El Tiempo en su editorial
principal se ocupó del tema –en un comentario que
ha sido motivo de muchas conversaciones en el país, el
editorial titulado: Hablando en Paisa.

Ahí dice El Tiempo, textualmente: “un corro de prensa
internacional en Washington no era el mejor escenario para que
Uribe soltara sus voquibles vernáculos, en un escenario
extranjero, con corresponsales de variada procedencia y los ojos
de muchos países encima, una frase folclórica, un
proverbio tosco, pueden transmitir irremediable sensación
de gobernante provinciano y republica bananera. Los lugareñismos
en medio de reflectores internacionales, para decirlo en palabras
montañeras, son más peligrosos que una aguja en un
sancocho y más enredados que un bulto de anzuelos”.

Presidente de la República: Juan, yo no sabía que
habían escrito eso. ¿Le reacciono y le expreso las
primeras impresiones de lo que usted me dice?

J.G.: Perdón Presidente, no le escuché bien. Creo
que usted está un poco lejos del teléfono.

Presidente de la República: Yo no sabía que habían
escrito eso, lo escucho ahora, le pregunto ¿quiere que
le reaccione y le expreso la primera impresión al conocer
lo que usted me dice?

J.G.: Sí, sí señor le estoy pidiendo su
opinión sobre el hecho de que lo acusan a usted de estar
incurriendo en hechos de un Presidente provinciano y de república
bananera, con el lenguaje que usted usa.

Presidente de la República: Hombre, república bananera
no hay aquí. ¿Usted recuerda una declaración
mía frente a los Estados Unidos en diciembre por unos
comentarios de la Embajada norteamericana sobre la política
colombiana?

J.G.: Sí, sí señor.

Presidente de la República: Bueno, eso pone de presente
que aquí hay dignidad, aquí no hay república
bananera.

‘¿Gobernante provinciano?’ Sí lo soy
Juan y a este país sí que le hace falta ese sentido
común de la provincia colombiana y sí que necesita
encontrar la provincia.

Es que Colombia tiene un pequeño sectorcito muy internacionalizado
y el resto somos provincianos. Usted no sabe cómo aprende
uno de la provincia cundinamarquesa, aquí en los mismos
barrios de Bogotá o en los alrededores de Bogotá.

Ese sentido común de la provincia cundinamarquesa a mi
me encanta, para no decirle ahora ni ponderarle lo que me encanta
la espontaneidad de la provincia Caribe, lo que me gusta todo ese
pensamiento y esa manera pragmática de la provincia antioqueña,
lo importante que veo hoy cómo, desde la provincia de los
Llanos Orientales se ve la posibilidad de conectarse con el mundo
a través del río Meta y del río Orinoco.

A mí me encanta saber que el TLC lo hemos venido manejando
de acuerdo con los intereses de cada provincia de la Patria.
El Presidente provinciano se tiene que ocupar de que el TLC le
permita a los huilenses, a la provincia del Huila, sacar adelante,
sacar adelante la producción de fosfato.

El Huila tiene unas minas de fosfato muy importantes que no se
han desarrollado debidamente y el TLC les va a permitir su desarrollo
para mejorar la producción de abono.

A mí me encanta, por ejemplo, que el TLC permita que Colombia
siga creyendo en las exportaciones de tilapia como lo pide la provincia
del Huila, donde me dicen: ‘Presidente, necesitamos que el
Huila sea un gran generador de empleo convirtiéndose en
el mayor productor de tilapia.

A mí me encantan esas aspiraciones provincianas como me
dice el Huila: ‘Presidente, necesitamos una aduana aquí en
el Huila, de los Estados Unidos, para hacer las exportaciones directamente
desde el Huila a los Estados Unidos’.

A mí me encanta la aspiración de la provincia del
Caribe colombiana, de poder tener todas las obra de infraestructura.
Porque si ha habido una provincia bastante internacionalizada es
la provincia del Caribe. Si ha habido una ciudad de esa provincia
con un gran sentido cosmopolita es esa ciudad de Barranquilla.

Entonces a mí me encanta percibir cómo, todas esas
aspiraciones provincianas, estamos en alguna forma escuchándolas,
a ver si se les atiende.

A mí me encanta cómo el espíritu de la provincia
cundinamarquesa demanda que hagamos la doble calzada de Girardot
o hagamos la doble calzada al río Magdalena, por allí por
la autopista Medellín – Bogotá, una vez podamos
superar el pleito de Commsa.

A mí me encanta cómo hay una aspiración del
pueblo bogotano para que el aeropuerto Eldorado, como en efecto
lo vamos a hacer porque ya está en plena licitación,
pueda pasar de 6, 8 millones de pasajeros que hoy atiende al año,
a 16, 18 millones.

Juan, ¡claro que soy un Presidente provinciano!

J.G.: Señor Presidente, pero fíjese que el mismo
editorial ahondando en ese tema trae esta expresión textual: “Los
dichos que cita el Presidente Uribe son con frecuencia tan charros
como marrana con vestido de novia”.

Presidente de la República: No Juan, Qué sería
lo que los incomodó de lo que yo dije allá, pero
no lo sé, dígame a ver usted.

J.G.: Por ejemplo ellos citan, en el editorial de El Tiempo,
hacen una pequeña antología de uribismos, expresiones
suyas, por ejemplo, un día usted lo dijo aquí en
RCN, una mañana y ellos lo citan: “el Presidente
también procura rehuir las peleas con el preclaro argumento
de que yo no soy ningún guineo, es decir ni bravo ni buscapleitos”.
Mencionan otra: “soy terco como una mula, si me chuzan,
me echo”. ¿Qué dice?

Presidente de la República:¿Quiere que hablemos
de eso?

J.G.: Sí, sí señor, claro.

Presidente de la República: Mire, en el parque Berrío
de Medellín había un hombre a quien apodaban Guineo
y él se enojaba cuando le repetían el apodo y se
distraía del trabajo, entonces qué quiere decir
esto y lo repito en muchas partes: uno no puede dejarse distraer
del trabajo, hay que sacar el TLC adelante para que Colombia
exporte más textiles, más confecciones, genere
más empleo. Hay que sacar el TLC adelante para que todas
las industrias colombianas generen empleo. Hay que sacar el TLC
adelante para poder tener otras garantías de respeto a
los derechos de los trabajadores.

No podemos dejarnos desviar la atención por provocaciones
políticas. Entonces recuerde: Guineo estaba trabajando
en el parque Berrío, concentrado en su labor y lo provocaban
y él se olvidaba de su trabajo y venía a reaccionar
ante las provocaciones. Nosotros no podemos incurrir en eso.
Por provocaciones políticas que haya, lo que tenemos que
hacer ahora es explicarle a los colombianos cómo, cuando
empecemos a exportar combustibles biológicos a los Estados
Unidos, Colombia empezará a tener una gran fuente de empleo
en esa posibilidad.

¿Qué más les incomoda?

J.G.: Yo prefiero preguntarle a usted, a propósito de
lo que ellos les incomoda como usted dice señor Presidente,
se siente usted como “tan charro” en el sentido que
tiene la expresión charro en Antioquia por ejemplo.

Presidente de la República: Yo soy todo lo contrario Juan,
yo soy totalmente aburrido y trascendente, como dicen los muchachos
de ahora, intenso.

Pero quisiera que siguiéramos examinando, ¿cómo
es lo de la mula que usted me recordaba allí?

J.G.: “Soy terco como una mula, si me chuzan me echo”.

Presidente de la República: Eso es distinto, esto no lo
han escuchado bien. Sería bueno que lo escucharan.

En esas montañas andinas donde, en muchos trayectos, hay
que recorrerlos en mula, yo he visto, he analizado, he observado
toda la diferencia entre una mula talentosa y un caballo loco.
Usted va por el camino, por esa loma o vamos a la planicie del
Caribe, allá a su tierra a San Bernardo, en el invierno,
pongámonos allá. Usted va entrando por un camino
campesino, ha llovido mucho, hay un ahogadito, eso está muy
embarrado, muy difícil, usted llega en un caballo loco y
el caballo no se detiene hasta el obstáculo. Usted empuja
el caballo loco, usted lo golpea y el caballo loco se tira sobre
el obstáculo y le causa al jinete cualquier cantidad de
riesgos. Si usted va en una mula talentosa, por más que
usted la empuje la mula se echa, entones la mula no le hace correr
a usted el riesgo, es mucho mejor proceder ante el TLC como la
mula talentosa y no proceder como el caballo loco.

A mí me decían: usted no puede firmar el TLC. Y
yo dije: no, hombre, yo no puedo proceder como un caballo loco,
yo no me puedo dejar chuzar y tirarme a decirles: sí,
no firmo el TLC. Yo prefiero proceder como la mula talentosa,
echarme y pensar que nos resulte bien el TLC, como hemos procurado.

¿Cuál otro de esos dichos incomoda?

J.G.: Pero Presidente, no a mí señor Presidente, ¿acaso
yo le he dicho verdes tenés los ojos?

Presidente de la República: (Risas).

Bueno, pero déjelo Juan ni lo repita ahora. Entonces, a
los analistas, porque podríamos analizar todos esos dichos
y si me gusta mucho hacerlo y nos dan la oportunidad ahora frente
al TLC.

J.G.: Finalmente señor presidente, ese mismo editorial
del diario El Tiempo que le vengo citando, el del domingo pasado, ‘Hablando
en paisa’ se titula, cierra con esta pregunta, que también
se la voy a leer textualmente. Abro comillas: “y a propósito, ¿qué hacía
en la delegación oficial de Colombia en Washington, un
ejecutivo de la campaña política del Presidente?,
explicá pues hombre, no te hagas el mister”.

Presidente de la República: Ya veo que entonces eso es
lo que causa la preocupación, porque allá no me
lo preguntó ningún corresponsal internacional especializado
en TLC, sino alguien que quería hacer un chisme político.

Hombre, yo aprecio al doctor Alberto Velásquez Echeverri,
es amigo mío, es un patriota transparente, lo escucho, es
un hombre que ha procedido en todo lo que me ha dicho a mi con
gran patriotismo y estuve con él allá. Entonces me
preguntó un periodista en castellano, de alguna provincia,
que por qué estaba ahí siendo miembro de la campaña.
Y le dije: ¡hombre!, no pongan pinga por lo que no deben
poner pinga.

Es muy bueno poner a los periodistas a que piensen con respuestas,
porque ahí la palabrita, los puse a buscar el significado.
En mi tierra es: no pongan problema donde no hay problema. ¿Cómo
le parece?, uno con esos problemitas chiquitos cuando estábamos
era defendiendo los medicamentos y la cultura.

A propósito de medicamentos y cultura, quiero decirle
a mis compatriotas primero: en medicamentos el Tratado nos salva
los medicamentos genéricos.

Segundo, el Tratado nos salva la salud pública, la protección
intelectual a la propiedad intelectual –como ha quedado en
el Tratado- nos permite gestionarla para fines de atender la salud
pública.

En esas reuniones de Washington, me permití hacer unas
preguntas y obtuve unas aclaraciones, esta es muy importante: se
nos estaba diciendo que Colombia iba a aumentar a tal grado la
protección a la propiedad intelectual, que iba a ser prácticamente
imposible atender la salud de los colombianos. Respuesta: queda
claro que como hemos venido protegiendo la propiedad intelectual,
se acepta. No tenemos que ir más allá.

Eso me lo dijeron a mí expresamente los negociadores norteamericanos.
Sobre eso daré mi testimonio por escrito, quedará en
la memoria del Tratado y entonces se disipa esa duda.

Algunos países productores de medicamentos acostumbran
mandarlos a Colombia y a nuestros países 30 ó 40
años después de haberlos descubierto. El Tratado
dice que un productor de un medicamento que quiera una protección
en Colombia, un registro en Colombia, debe traerlo aquí por
tarde 5 años después de haberlo patentado en otro
país. Ese es un gran avance, lo mejor habría sido
6 meses, 1 año, pero venimos de que se quedaban toda la
vida sin traerlo, por lo menos les pusimos ese límite
de 5 años.

Y en materia cultural, yo recuerdo que los canales de televisión
hicieron una gran campaña contra el TLC porque los actores
estaban en la idea de que el TLC iba a afectar expresiones de
la cultura como las telenovelas.

¡Qué bueno poder repetir hoy, a través de
RCN, ante los colombianos, lo que Colombia logró en cultura
es excelente!

Por ejemplo, en televisión se respeta la cuota de pantalla.
Por ejemplo, crean mecanismos para que si hay nuevas tecnologías
se puedan también imponer reservas.

Y en la pequeña empresa sí que avanzamos. A mí me
ha alegrado muchísimo escuchar al doctor Juan Alfredo Pinto,
presidente de la Asociación Colombiana de Pequeños
Industriales, decir cómo la pequeña empresa entró al
Tratado pensando que iba a ser perdedora y llega al final del Tratado
convertida en ganadora.

Este es un Tratado donde no podemos pensar que hay unos ganadores
y otros perdedores. En este Tratado ganamos todos, en este Tratado
gana Colombia, por eso hay que hacer una gran pedagogía
explicándoselo punto por punto a cada compatriota.

J.G.: Señor Presidente, ya que ueste me ha pedido que
punto por punto se vayan aclarando estos temas de los proverbios
del lenguaje uribista del editorial ‘Hablando en paisa’ de
El Tiempo del domingo, la expresión que usted usó,
usted lo ha dicho, cuando le dijo a ese periodista en Washington
a la persona que lo interrogó sobre la presencia del doctor
Alberto Velásquez, “no pongás pinga donde
no la hay”, en Antioquia significa “no buscar problemas
donde no los hay, no tener intenciones torcidas”, pero
en el Caribe, de donde yo vengo, especialmente en el Caribe colombiano
y en el venezolano, es palabra de grueso calibre textualmente
hablando, alude al órgano sexual masculino.

Presidente de la República:
Pues hombre Juan, si así fuera
la tendría que retirar. ¿Usted la ha buscado en
el diccionario?

J.G.: Sí, sí señor la he buscado.

Presidente de la República:
El doctor José Obdulio
Gaviria en una curiosidad la buscó en el diccionario y
el diccionario corresponde con el sentido: “van a poner
un problema donde no lo hay”, “van a poner una carga
donde no la hay”, nos van a poner una presión por
lo que no nos deben poner una presión. Eso es como decir
hoy que vamos a quebrar la agricultura por el TLC.

Van a poner un problema en donde no lo hay, en un país
que ha visto que este Gobierno ha recuperado 509 mil hectáreas
de agricultura. El programa que se está anunciando de Agricultura,
ingreso seguro, porque este Gobierno ha hecho una cosa y va a hacer
otra. ¿Qué ha hecho?, ha subsidiado muchos sectores
agrícolas, hemos tenido años de gastarnos 45, 50
mil millones de pesos en el café, antes de que mejorará el
precio, 100 mil millones en la cosecha algodonera.

Ahora en esa cosecha algodonera que se está recogiendo
en el Caribe colombiano hay un gran subsidio del Gobierno Nacional,
eso le da un ingreso seguro a los campesinos algodoneros.

Este Gobierno le ha financiado el almacenamiento por 15 mil millones
a los arroceros. Este Gobierno, el año pasado, para salvar
las flores y el banano, que son incentivos en generación
de empleo, este Gobierno aportó 125 mil millones.

Este Gobierno ha hecho un gran esfuerzo para aportar 40 mil millones
por año, en lo que se llama el incentivo de capitalización
rural (ICR).

Este Gobierno ha pagado casi todo lo que se debía en CERT
(Certificado de Reembolso Tributario), ha pagado más de
260 mil millones de deuda de CERT.

Entonces este Gobierno tiene unos antecedentes, se los resumo:
pagos al sector agropecuario y recuperación de la producción
agropecuaria, que ameritan que le crean a este Gobierno que vamos
para adelante en lo que es la salvación y la recuperación
del agro colombiano.

Además, ese proyecto de ley que se titulará: El
Agro, ingreso seguro, concertado con el sector agropecuario, con
las bancadas del Congreso, que tendrá un mecanismo de manejo
de concertación para definir cada año qué productos,
por las circunstancias de precio y mercado de ese momento deben
atenderse por parte del presupuesto nacional, con qué montos,
ese proyecto va a tener un respaldo en vigencias presupuestales
futuras, que es como expedir cheques del Estado a futuro, como
firmar pagarés del Estado, con una fecha futura, como firmar
letras de cambio por parte del tesoro nacional.

Entonces todo esto dice: hay un Gobierno comprometido con la agricultura,
busquémosle clarificaciones a temas que sugieren dudas,
pero no pongamos un problema que no se debe poner, no pongamos
el problema de crear dudas en el sentido de que se va a quebrar
la agricultura, porque no se justifica poner ese problema dado
que aquí hay un compromiso serio con el presente y con el
futuro del agro colombiano.

Vicky Dávila: Presidente, ¿qué ha pensado
usted y qué ha pensado el Gobierno con respecto al fallo
del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que le prohíbe
firmar el TLC?

Presidente de la República: No, sinceramente el Gobierno
tiene que ser totalmente prudente frente a los fallos de la justicia,
yo procuro leer la Constitución colombiana y la Constitución
colombiana le dice al Gobierno Nacional que él dirige
las relaciones internacionales.

Ahora, si miramos el bien o el mal de Colombia y juzgamos al Gobierno
en función del bien o el mal que se le depara a Colombia,
miremos lo que ha progresado el país gracias al ATPDEA,
que lleva tres años y termina el 31 de diciembre de este
año. A mí me parece que muerto el ATPDEA, si no tenemos
un sustituto para seguir exportando a los Estados Unidos como es
el TLC, le depararíamos mucho mal a Colombia.

El Gobierno lo único que ha buscado es el bien de Colombia.

Nosotros podríamos estar por ahí maliciosos, por
ahí escondidos, agazapados, esperando que concluyera el
proceso electoral, que quedara atrás la fecha de elecciones
para adelantar el TLC, pero cuando se trata del bien de Colombia
no puede haber cálculo. El Gobierno el único cálculo
que ha tenido es el cálculo del bien de Colombia.

Yo sé que los pequeños empresarios, los artesanos,
los agricultores, los cafeteros, la gente de las flores, del banano,
de las hortalizas; los colombianos que ven una gran posibilidad
en los textiles, en las confecciones, en la industria del calzado,
en la petroquímica, los colombianos que ven una gran posibilidad
en la producción de combustibles biológicos, cada
uno va a ser un multiplicador de la bondad y avanzar en procesos
como el TLC.

Es que el presidente socialista de Chile, Ricardo Lagos, firmó un
TLC entre Estados Unidos y Chile y cuanto le ha ayudado a Chile.
A mí me decía el presidente Lula de Brasil y me
lo confirmaba el ex presidente Cardoso, Brasil es un país
que tiene tantos mercados en el mundo que a MERCOSUR, a Estados
Unidos y a Europa, exporta el 40 por ciento de sus exportaciones.
Colombia necesita muchísimos mercados.

Este paso ha sido para el bien de Colombia y algunos me dicen:
los efectos del TLC en la Comunidad Andina, saludable y ese es
un punto muy importante para tener en cuenta.

Cuando la economía venezolana mejora, inmediatamente se
produce un efecto sobre Colombia, entonces los venezolanos compran
más productos colombianos y eso genera empleo en Colombia.
Y ahora que ha mejorado la economía venezolana por el petróleo,
eso le ayuda al pueblo de Venezuela y al pueblo colombiano.

Cuando la economía colombiana mejore, eso le ayuda a que
le compremos más a Venezuela. De hecho el año pasado
yo creo que tuvimos un récord en compras a la hermana República
Bolivariana de Venezuela, un récord en compras de más
de mil millones de dólares a Venezuela, eso es un gran avance.

Entonces aquí hay unas incógnitas que las despejamos
de buena fe, las vamos a despejar con unas zonas francas, las vamos
a despejar con la ley y los recursos del programa Agro, ingreso
seguro y el resto son beneficios para esta Patria nuestra.

J.G.: Usted ha sido muy amable a lo largo de esta última
hora de manera continua, permanente, sin interrupciones, muy
amable al aceptar este diálogo con RCN sobre tantos temas
trascendentales, ¿a qué hora viaja usted a la ciudad
de Neiva, ya está listo el consejo que va a haber allá de
seguridad, es en Neiva o es en la población de Rivera?

Presidente de la República: Primero voy a ir a una universidad
adventista y enseguida me voy al Huila, voy a mirar qué tienen
previsto allí las Fuerzas Militares y de Policía.

Juan, me faltó una cosita. La vaca en el pantano, mientras
más patalee más se atolla. Nosotros no podemos
seguir aquí atollados en una economía pequeña
pataleando y peleando, tenemos que pensar en grande para salir
de este atolladero. Asocie eso también con el TLC.

J.G.: Muchas gracias señor, muy amable y que tenga muy
buen día.

Presidente de la República: Hasta luego Juan.

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