Sitio oficial
 

Entrevista El Tiempo /’Esposa del ‘Chatarrero’ contó que él estaba recibiendo presiones’

Dicen Tomás y Jerónimo Uribe con respecto a sus negocios con James Arias, 'Zar de la chatarra'.

La última vez que los entrevisté, hace como diez años, estaban en la controversia por la compra de unos terrenos en Mosquera. Y ahora, por la compraventa de una chatarra. ¿Por qué siempre en el ojo del huracán?

 

Tomás: Llevamos 15 años haciendo empresa. Nos han acusado de lo divino y lo humano. Todo lo hemos respondido. Hemos puesto la cara. Incluso nos fuimos a hacer una maestría al extranjero, con lo que habríamos podido conseguir trabajo en otra parte del mundo, y aquí volvimos a seguir haciendo empresa en Colombia. Hemos procedido con transparencia y con honestidad, pero estamos en medio de una coyuntura política que se presta para que todas nuestras actuaciones se deformen ante la opinión pública. (Lea aquí: Tomás y Jerónimo Uribe se presentaron en la Fiscalía)

 

 
 

De usted también dijeron que dizque vendía notarías….

Tomás: Hasta nos acusaron de ser socios de DMG.

Y de traficar con artesanías.

Tomás: De que explotábamos a los artesanos. Que Proexport nos subsidiaba. Que hacíamos parrandas con los ‘paras’ en la Sierra Nevada de Santa Marta. ¿Qué más, Jero?

Jerónimo: Que éramos socios de Saludcoop. Que mi mamá tenía una pirámide.

¿Qué su mamá tenía una pirámide? (risas)

Jerónimo: Eso lo ilícito. Más todo aquello lícito en lo que la gente dice que estamos, pero no es cierto. Que tenemos cultivos de estevia, de algodón, pozos petroleros; que tenemos 2.000 hectáreas en los Llanos –no tenemos un metro de tierra allí–. Que tenemos 2.500 tractomulas.

¿Nada de eso es cierto?

 

Jerónimo: Nada.

 

Vamos al negocio de la chatarra. ¿Ustedes son socios de James Arias, el ‘Chatarrero’, quien por cierto tiene un apodo tan espantoso?

 

Tomás: Él no es socio nuestro.

 

Entonces, ¿en qué consisten los negocios que tienen con él?

 

Tomás: Tenemos una compañía que creamos hace 13 años, que maneja residuos industriales. Nosotros les compramos los deshechos a las empresas.

 

¿La basura?

 

Tomás: Los residuos reciclables. No es basura, nosotros no dejamos que se vuelva basura.

 

Jerónimo: También han dicho que estamos en el negocio de la recolección de basuras municipales, pero no es cierto. Nosotros no tocamos el ámbito de lo público, ni directa ni indirectamente. Este es un negocio circunscrito totalmente a la industria privada.

 

Tomás: Compramos estos desechos a la industria y tenemos que salir a buscar cómo comercializarlos. Uno de esos desechos es la chatarra no ferrosa. Y James Arias era el principal exportador de chatarra no ferrosa en Colombia, con una compañía que estaba entre las 100 empresas más grandes del país, que hacía negocios con centenares de empresas muy reconocidas acá como la ETB, grandes constructoras, etcétera.

 

Jerónimo: Un cliente natural y visible para la chatarra no ferrosa era Metal Comercio, la empresa del señor James Arias.

 

¿Pero uno no investiga a la persona con la que va a hacer negocios?

 

Tomás: Claro. Pero contra este señor en el año 2010 en que yo me retiré de la compañía, hasta el año 2011, no había nada. Su compañía figuraba en la revista Dinero entre las 100 exportadoras más grandes del país. Nosotros no tenemos bolita de cristal. Hubo cientos de empresas que hicieron negocios con él, legítimos y legales como los nuestros. Pero los únicos que estamos bajo la lupa somos nosotros.

 

¿Y por qué creen que eso es así?

 

Tomás: Pues porque acá los únicos que tenemos papá político somos nosotros. Y bueno, es parte del juego y por eso estamos aquí respondiendo y poniendo la cara.

 

¿Cuándo se enteran ustedes de que el señor estaba cometiendo unos delitos muy delicados? Lo acusan de defraudar a la Dian… De hacer exportaciones ficticias de chatarra y hacer recobros de beneficios a los que no tenía derecho…

 

Tomás: Comenzamos a enterarnos cuando el presidente Santos llama a una megarrueda de prensa y dice que va a develar el escándalo de corrupción más grande de la historia de Colombia.

Eso fue la cadena de defraudadores que había dentro de la Dian. De ahí es que llegan al ‘Chatarrero’…

 

Jerónimo:Nosotros nos enteramos de las prácticas ilegales de unas empresas que recobran el IVA de exportaciones ficticias cuando el Presidente lo hace público. Y supimos de igual manera acerca de las acusaciones puntuales a las empresas de James Arias, cuando posteriormente también se hicieron públicas. Eso debió haber sido aproximadamente en el 2012. (Además: Fiscalía citó a declaración juramentada a Tomás y Jerónimo Uribe)

 

Tomás: El Presidente divulga sus denuncias en el 2011. Hacen las capturas de los funcionarios de la Dian y menos de un año después es que aparece el ‘Chatarrero’

 

¿Y ustedes qué hacen cuando conocen esa información?

 

Tomás: Nada. ¿Pues qué vamos a hacer con eso? Nosotros le vendíamos lícitamente la chatarra a ese señor. Era un cliente más de nuestra compañía, y no el más grande.

¿Cuánto facturaban con él?

 

Tomás: El 2 por ciento de nuestros ingresos en 10 años…

 

¿Nunca se asociaron con él para la exportación de la chatarra?

 

Tomás: Nunca.

 

Jerónimo: Nosotros manejamos 150 referencias y a este señor le vendíamos una de ellas, que es la chatarra no ferrosa.

 

¿Pero ustedes sí exportaron chatarra?

 

Tomás: Directamente nosotros sí, pero nunca a través de él.

 

¿Y en esas exportaciones, están a paz y salvo con la Dian?

 

Tomás: Claro. Es que de hecho a nosotros, cuando sale todo esto de la chatarra, nos cae la Dian y nos hace una revisión superexhaustiva. Nos revisan todas las transacciones con la empresa de James Arias, y no nos objetan ninguna.

 

Jerónimo: Me atrevo a afirmar que nuestra empresa es quizá la pyme más auditada por la Dian en Colombia.

¿Y pasaron todos los exámenes?

 

Jerónimo: Pues nosotros tenemos un paz y salvo bastante reciente de la Dian. Estamos totalmente al día.

 

Tomás: De todo lo que nos revisaron, nos rechazaron unos costos; conciliamos y estamos a paz y salvo.

 

¿O sea que no existen motivos para acusarlos de estar metidos en lo de las exportaciones ficticias del ‘Chatarrero’?

 

Tomás: No, y nos revisaron todo. Incluso yo estaba estudiando cuando nos empezó a caer la Dian, Jerónimo atendió eso y recuerdo cuando me llamó a la universidad y me dijo: “Están convencidos de que somos parte del cartel de la chatarra”. Un año después él se fue a estudiar y me tocó a mí relevarlo, sentarme con una funcionaria de la Dian. Ella me dijo que el caso nuestro era diferente, porque nosotros sí compramos la chatarra, sí la pagamos y sí la exportamos.

 

¿De qué forma podrían demostrar que no participaron en ninguna exportación con el ‘Chatarrero’, con la que se hubieran lucrado ustedes?

 

Jerónimo: Todas las transacciones que hicimos con el señor James Arias fueron pagadas a través del sistema financiero mediante transferencias electrónicas. De manera que si nos preguntan, ahí están todos los soportes contables sobre la compraventa de chatarra que hicimos con él. No existe ninguna exportación conjunta.

 

Tomás: Nosotros ni siquiera reclamamos los beneficios o el IVA que se derivaba de las exportaciones que sí hicimos, reales y probadas.

 

Jerónimo: Inclusive, cuando decidimos exportar chatarra, nos certificarnos en BASC, que significa Business Alliance for Secure Commerce, que gestiona control y seguridad para el comercio internacional.

Tomás: Obtuvimos una certificación contra contrabando y lavado de activos.

 

Jerónimo: Eso implicó introducir unas prácticas operativas muy rigurosas al interior de la empresa, para garantizar que ninguna de las operaciones de exportación fuera sujeta a contaminación de carga y todas tuvieran trazabilidad a todo lo largo del proceso. Inclusive, en todas ellas hay acompañamiento de inspección policial al momento del cargue, para que se pueda verificar que la carga existe y es real.

 

¿Por qué resuelven ustedes ir a la Fiscalía antes de que los hubieran llamado? ¿Cuáles son esos testimonios juramentados que, según ustedes, demuestran que desde la Fiscalía o el Gobierno están presionando al ‘Chatarrrero’ supuestamente para que declare contra ustedes? Son acusaciones muy delicadas para las cuales deben tener pruebas muy buenas…

 

Tomás: Tenemos el testimonio juramentado de dos personas, a quienes la esposa del ‘Chatarrero’ les contó que su esposo estaba recibiendo presiones muy fuertes de la Fiscalía y el Gobierno para que declarara en contra nuestra.

 

Eso en la Fiscalía. Pero ustedes aseguran que desde la Presidencia también están presionando…

 

Tomás: Este testimonio no dice quién de Presidencia. Pero a finales de la semana pasada le llegó a mi papá la información de que era a través del secretario de Transparencia de la Presidencia de la República, Camilo Enciso, con quien trabaja una prima del vicefiscal Perdomo.

 

¿Y por qué el señor de la Secretaría de Transparencia? Él sí ha revelado haber sido furibundo tuitero contra el uribismo, y aunque acepta haber indagado sobre el ‘Chatarrero’, niega haber preguntado por ustedes. ¿Cree que ande metido en este caso por iniciativa suya o cumpliendo órdenes de alguien?

 

Jerónimo: No nos corresponde a nosotros especular acerca de esas razones.

 

Tomás: Tenemos que ser rigurosos y objetivos. Contar lo que tenemos, que son esos testimonios juramentados que denuncian las presiones en nuestra contra. Otras informaciones más informales, no escritas como estos testimonios que le acabo de relacionar, permiten atar cabos entre la Fiscalía y la Presidencia. Por ejemplo, Hay otros testimonios más informales, como el de uno de los abogados del ‘Chatarrero’, que le comentó a otro abogado muy cercano a nosotros en una reunión social que a su cliente lo estaban presionando mucho para que nos involucrara a nosotros en sus temas.

 

El periodista de 'La W' Juan Pablo Calvás tiene la versión de que, en una cena reciente, el Fiscal habría dicho que ejercería su cargo hasta el último día, pero que antes de irse produciría noticias que estremecerían al país. Podría ser hasta la captura de ustedes. ¿Temen que realmente eso se pueda producir?

 

Tomás: En estos últimos seis años hemos visto personas, que tenían una trayectoria intachable, acusadas de una cantidad de delitos y con sus vidas destruidas. ¿Qué lo lleva a pensar a uno eso? Que aquí en Colombia todo es posible. Si estuviéramos en Suecia o en Estocolmo sería imposible eso, porque tenemos total tranquilidad de conciencia. Nuestra empresa está muy organizada, pero cuando uno ve lo que ha pasado en Colombia, cualquier cosa puede suceder.

 

¿Y qué opinan de la captura de su tío?

 

Tomás: Nos rompe el corazón. Nos tiene tristísimos eso. Es un tío espectacular, demasiado querido, demasiado sencillo. No se imagina la solidaridad que hemos recibido de todos sus amigos.

 

Jerónimo: Y le da a uno tristeza la imagen que han creado de él. La imagen ilícita, la de paramilitar, asesino. La imagen lícita tampoco es cierta: que es un potentado, un hacendado. Mi tío es una persona sencilla, como lo dijo mi papá en sus declaraciones, con un patrimonio modesto. Y anecdóticamente, si lo quiere poner ahí, me acuerdo de que hace por ahí cuatro años llevé a mi esposa al suroeste antioqueño, donde está la finca de mi tío, que es de él y sus hermanas, mis tías. Mostrándole esa casa que es realmente muy sencilla le dije a ella: “Mirá, esta es la finca dizque del temido jefe de ‘los 12 Apóstoles’, mirá cómo vive…”.

 

Tomás: Él es una persona diáfana, como lo indica su mirada.

 

Jerónimo: Una de esas personas que como dice mi papá son químicamente buenas, pues mi tío no concibe maldad. Y cuando uno ve esto, como decía Tomás, se le parte el corazón…..

 

Tomás: Solo de pensar en él una semana en el búnker de la Fiscalía, ahora preso en una guarnición militar, acusado de homicidio, de conformar grupos terroristas…

 

¿Y todo esto ustedes piensan que es para llegar hasta su papá?

 

Tomás: Pues es razonable pensar eso. Tenemos total confianza en nuestro tío, y sentimos total solidaridad con las familias de tantos colaboradores de mi papá que están detenidos. Esto no se había visto en la historia de Colombia. Entonces, Sabas Pretelt era una persona honrada hasta que llegó al gobierno de Álvaro Uribe. Andrés Felipe Arias era estudiante emérito hasta que llegó al gobierno de Álvaro Uribe. Diego Palacio, el señor más querido y más decente que hay en el mundo, hasta que llegó al gobierno de Álvaro Uribe. Y así sucesivamente. Entonces, ¿qué otra lógica puede haber?

 

¿Piensan que si su papá no se hubiera hecho reelegir con tantas peripecias constitucionales se habrían ahorrado parte de estos dolores de cabeza?

 

Jerónimo:Yo no creo. Mi papá ha sido un luchador y lo habría sido igual con un gobierno que con dos. Estas persecuciones no son del segundo gobierno, vienen desde mucho antes… (También: Hijos de Uribe dicen que quieren implicarlos con 'zar de la chatarra')

 

Pero los líos de los ministros que me acaban de enumerar sí vienen de la reelección. De pronto ellos no estarían presos si su papá no se hubiera embarcado en un segundo gobierno…

 

Tomás: No podemos entrar en la órbita especulativa, que es tan difícil.

 

¿Ustedes dos están preocupados, están nerviosos o están tranquilos?

 

Tomás: Nosotros pues obviamente estamos preocupados. Tenemos a nuestro tío en la cárcel. Nos llegan noticias cada rato de que la orden es capturarnos antes de 15 días. Contra mi papá existen 80 procesos por las cosas más infames del mundo. Y vemos 15 colaboradores de él tras las rejas. Pues creo que el panorama no es como para estar uno propiamente tranquilo. Ahora, tenemos, número uno, tranquilidad de conciencia. Número dos, yo creo que somos unos empresarios organizados. Entonces a mí me pueden preguntar por cada centavo que ha entrado a mis empresas y tengo todo conciliado, con el visto bueno de revisores fiscales, todo con detalle. Tenemos unas juntas directivas compuestas por gente super-respetable. Estamos tranquilos por nuestras empresas, pero hemos visto tantas cosas en Colombia, que a uno ya el umbral de lo imposible como que se va acercando…

 

¿Algún mensaje que le quieran enviar al Fiscal?

 

Jerónimo: No.

 

Tomás: No. Yo lo que les diría a los colombianos es que nosotros estamos en Colombia. Tenemos nuestra familia en Colombia. Nuestras empresas en Colombia. Y responderemos con seriedad ante cualquier requerimiento que las autoridades hagan de nosotros en Colombia.

 

Jerónimo: Nos acusan cada rato de hacerle daño al país. A nosotros nos duele este país precisamente… Hemos sido formados en una familia con unas convicciones patrióticas muy fuertes. Toda la vida le hemos escuchado decir a mi papá que primero es la Patria que la familia. Primero, la Patria; segundo, la familia, y después, la Patria otra vez.

 

MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO