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Palabras del Presidente Álvaro Uribe en la celebración de los 75 años de la organización Casa Toro

Bogotá, 11 feb (SP). “Nosotros creemos profundamente en construir confianza en Colombia, en profundizar confianza en Colombia. Y buscamos trabajar esa construcción de confianza a través de la seguridad con valores democráticos –lo cual marca una gran diferencia con los esquemas de seguridad que promovieron y mantuvieron dictaduras–, a través de la confianza inversionista con responsabilidad social y a través de la construcción de políticas de cohesión social.

Casa Toro es un gran ejemplo de confianza inversionista en su país, con responsabilidad social. Uno se pone a examinar todos los elementos que los científicos sociales han agrupado para definir la responsabilidad social, y los encuentra todos practicados por Casa Toro.

Permítanme referir algunos de ellos.

Su transparencia. Si algo necesita América Latina, si algo en algunos países ha provocado iras populares y ha permitido que se instauren Gobiernos totalmente enemigos de la iniciativa privada, ha sido la falta de transparencia en sectores de inversión.

Por fortuna en Colombia hay un empresariado con gran sentido de transparencia. Casa Toro lo representa: 75 años de transparencia en las relaciones con el Estado, en la tributación, en la contratación, en la financiación, en las relaciones con los particulares.

Un elemento bien importante en la responsabilidad social es el compromiso con las comunidades, más allá de los mínimos de los códigos de comercio. Casa Toro ha cumplido a lo largo de 75 años, a cabalidad, ese compromiso. Que en la investigación agropecuaria, que en la investigación de combustibles alternativos, que en la búsqueda de opciones para el transporte público, que en las nuevas prácticas de mecanización agrícola, que en la preocupación por el medio ambiente.

Otro elemento bien significativo en el tema de responsabilidad social es la fraternidad laboral. Pensamos, apreciados compatriotas, que hace mucho daño manejar las relaciones laborales con odio de clases –como lo impulsaron en Colombia algunos sectores que, estimulados por la guerrilla en los años 60 y 70, tanto daño trajeron, como lo han hecho en otros países de la región–, o también desde el otro extremo de impulsar las relaciones laborales con un criterio de capitalismo salvaje.

Casa Toro ha representado la negación de ambos extremos y ha representado lo que el país requiere: fraternidad en las relaciones laborales. Setenta y cinco años de una constante de buenas relaciones laborales, es un ejemplo extraordinario para toda Colombia.

La crisis que estamos viviendo no es una crisis de la iniciativa privada. Es una crisis del concepto especulativo del capital. Casa Toro ha representado todo lo contrario: una inversión de largo plazo. Un concepto productivo, una acepción de que el capital es un instrumento de creación de riqueza social.

Su visión de largo plazo: 75 años permaneciendo en medio de tantas dificultades, a las cuales se refería el doctor Carlos Vega Lara. La crisis de 1930, la Segunda Guerra Mundial, la violencia en nuestra patria, las diferentes crisis cambiarias y económicas. Y Casa Toro con una gran constancia, con una gran perseverancia. Una visión de largo plazo que le ha ayudado a superar las dificultades de coyunturas, y que muestra en Casa Toro todo lo contrario de lo que es el furtivo capital especulativo.

Al entregar la Orden Nacional al Mérito, en el Grado de Gran Cruz, rendimos un homenaje a este gran ejemplo de empresariado colombiano, a tres compatriotas que propusieron esta semilla y la sacaron adelante: Enrique Toro Calle, Pedro Jaramillo Jaramillo y Gabriel Vega Lara. A sus familias, a quienes los han sucedido en esta magnífica tarea empresarial.

Colombia ante la crisis económica mundial

Permítanme hacer algunas referencias al tema de lo que impulsamos como una política anticíclica, a la problemática que vemos en el tema de los vehículos. Nuestra lectura de lo que puede ser el tema de los combustibles, el reto del país en infraestructura y las grandes posibilidades de los nuevos vehículos y de la agricultura.

Colombia ha entrado a esta crisis de la economía mundial con fortalezas y también con riesgos. Teníamos 10 mil 600 millones de dólares de reservas, hoy tenemos 23 mil 600. La cobertura del sistema financiero a los malos créditos era de 39 centavos por un peso de cartera en mora, hoy es de uno con diez.

Las reservas de Fogafin para el seguro de depósito eran de 400 millones de dólares. Se ha hecho un gran ahorro. Hoy son de 3 mil millones de dólares. Ahí se ha hecho un sacrificio enorme para desmontar el subsidio a los combustibles.

Cuánto mejor llegar a una crisis con el subsidio a los combustibles desmontado, que tener que vivir, por ejemplo, lo que vivió la Venezuela, el segundo gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, que en medio de la crisis tuvo que tomar unas medidas de choque para desmontar el subsidio a los combustibles. Y sabemos cómo desde ese momento empezaron a prenderse hogueras contra los valores democráticos.

En 1997, la empresa privada colombiana tenía una deuda externa de más de 17 mil millones de dólares. A finales del año pasado, once años después, una empresa que se había multiplicado por tres, tenía registrado una deuda en moneda extranjera de menos de 17 mil millones de dólares.

En el país ha aumentado la tasa de inversión, el endeudamiento público ha mejorado su perfil y se ha reducido como proporción del Producto. Cuando lo miramos sin restar los créditos de las entidades estatales, ese endeudamiento público está en el 32. Cuando restamos los créditos de las entidades estatales, ese endeudamiento público esta en el 22 del PIB. Llegó a estar cerca del 52 por ciento.

Debíamos el 70 por ciento en moneda extranjera, hoy el 27 por ciento. Seguramente las circunstancias de la crisis, para no afectar el mercado financiero interno, nos van a obligar a hacer mayores esfuerzos en moneda extranjera.

La situación presupuestal también ha mejorado, sin que estemos en un paraíso, todavía con dificultades. El déficit del sector consolidado estatal se ha reducido del 4,2 al 1,4. Y en el Gobierno Nacional Central, que, al sumarle al déficit los faltantes del Seguro Social, que han obligado al presupuesto nacional a hacerle transferencias que este año pueden valer 9 billones, ese déficit, con las reservas del Seguro Social, estaba en el 7,5.

Debimos cerrar el año pasado, con una economía calculada por el Dane en relación con el conjunto de bienes y servicios del año 2000, debimos cerrar el año pasado con un déficit del Gobierno Nacional Central del 2,6.

Tenemos confianza inversionista. Ayer, por ejemplo, se aprobaron otras 4 zonas francas, dos call centers con valor agregado: uno en Cota, otro en Pereira, una gran clínica en los alrededores de Medellín, otra en Puerto Colombia.

El concepto de zonas francas lo introdujo el Presidente Alberto Lleras Camargo, siendo Ministro el doctor Hernando Agudelo Villa, una afortunadísima innovación. El país ha completado 11 zonas francas.

Y le ha correspondido a nuestra administración modernizar el concepto: permitir que la zona franca no la defina el Estado, que la zona franca sea iniciativa de los particulares, que no tenga sitios especiales de la geografía, que se pueda desarrollar en cualquier lugar de la geografía, que sea multiempresarial o que sea uniempresarial.

Gracias a esta legislación, habíamos aprobado 41 zonas francas. Ayer aprobamos otras cuatro. El mundo sumergido en esta crisis, y por fortuna sigue presentándose requerimiento para invertir en Colombia. Esto es bueno.

Claro que tenemos riesgos, tenemos dificultades.

Nosotros hemos crecido mucho las exportaciones, pero ahora afrontamos un grave riesgo: en los últimos años las exportaciones pasaron de 11 mil 500 millones de dólares a casi 40 mil millones de dólares. Este año podemos tener un descenso del 15 por ciento. La situación de Estados Unidos, de Europa, las dificultades en el entorno latinoamericano.

Podemos tener dificultades también en el recaudo. Nosotros tememos que nos puedan faltar cinco billones frente a la meta de recaudo. Enero lo pasamos en equilibrio, por fortuna. Pero eso no despeja las dudas de lo que pueda pasar a los largo del año en las liquidaciones bimestrales de IVA y en la retención de renta. Porque finalmente la liquidación de renta correspondiente a la causación de año fiscal 2009 la conoceremos a principios de 2010.

Política anticíclica

El Gobierno ha venido preparando una política anticíclica. Diría que coincide con lo que se venía introduciendo en la Visión 2019 y en toda la agenda de competitividad.

Por eso mientras otros países han tenido que saltar apresuradamente a improvisar políticas para enfrentar la fase negativa del ciclo de la economía, Colombia está poniendo en marcha una política anticíclica que no ha debido improvisar.

Esa política anticíclica tiene cuatro capítulos: el capítulo de infraestructura, el capítulo de la red de protección social, el capítulo de confianza inversionista y un capítulo de varios.

Infraestructura

En el capítulo de infraestructura nos hemos propuesto invertir este año 55 billones: 32 de concesionarios vinculados al Estado, dineros de origen privado, y 23 del Presupuesto de la Nación y de las entidades territoriales.

Esto implica en los concesionarios particulares un crecimiento del 50 por ciento. En la inversión del Gobierno Central del 8 por ciento y en el conjunto del 22 por ciento.

Hemos pedido a Confecámaras que realice una veeduría cívica sobre la política anticíclica. Con las Cámaras de Comercio hemos trabajado a lo largo de estos años los consejos empresariales en las regiones. Entonces eso facilita que las Cámaras de Comercio nos ayuden, a través de Confecámaras, a darle un informe periódico al país sobre cómo avanza la política anticíclica, dónde hay aciertos, cumplimientos, dónde hay falencias, retrasos. El Gobierno quiere darle todas las facilidades a la veeduría cívica para que haya un motivo adicional de tranquilidad de opinión pública.

El tema de infraestructura lo encabeza Ecopetrol, que debe invertir este año 12 billones. Se ha fortalecido muchísimo por la reforma administrativa. Si ustedes me preguntaran por las reformas principales estructurales de este Gobierno, diría: la reforma constitucional que elimina los privilegios pensionales, la reforma laboral, la reforma administrativa, la reforma a las transferencias.

Reformas pendientes: la reforma al sector financiero para introducir el sistema de multifondos, que nos permitirá una mayor vinculación de entidades como los fondos de pensiones a los grandes proyectos de infraestructura. Y la reforma para descongestionar la justicia, que la estamos consensuando con las Altas Cortes para procurar entregar un pliego de modificaciones con ese alto nivel de consenso, el 16 de marzo, a los ponentes del Congreso.

Creo que la reforma administrativa puede ser el mejor legado de este Gobierno al saneamiento de las finanzas públicas. A la fecha se han reformado 411 entidades: que Telecom, que las clínicas del Seguro Social en Bogotá, en muchas ciudades –en otras, pendiente la reforma–, que Ecopetrol. Y el Gobierno continuará en la reforma administrativa hasta el último día de la administración.

Solamente la reforma de las clínicas del Seguro Social, además del mejor servicio que les trae a los usuarios del Seguro, además de la mayor tranquilidad que le trae al personal administrativo, médico y auxiliar, le ahorra al fisco nacional un billón de pesos por año.

La reforma administrativa nos ha ayudado a ahorrar 6,28 del PIB. Creo que los economistas, al analizar las finanzas públicas, poco se detienen en el tema de la reforma administrativa. Y creemos que puede ser nuestro mejor aporte.

Reformas financieras, reformas tributarias se adelantan en todas las épocas. Adelantar reformas administrativas es muy difícil, porque, por ejemplo, cuando uno ve el tema de Telecom, el tema de Ecopetrol, el tema del Seguro Social, ese tipo de reformas tienen una gran oposición ideológica y política.

Erradicar esa mezcla de politiquería y de excesos sindicales en una refinería de Ecopetrol o en una clínica del Seguro Social, cuesta mucho desde el punto de vista del esfuerzo político.

Ecopetrol ha ganado mucho con esa reforma, encabeza el proyecto de inversión en infraestructura este año.

Está también la instalación de proyectos de generación de energía, que ya se asignaron el año pasado, que deben empezarse a ejecutar este año, y que por fortuna le despejan al país un horizonte de largo a plazo en generación, sin que le cueste al fisco, ni en aporte ni en endeudamiento.

Recordarán ustedes, apreciados compatriotas, que en el pasado los proyectos de energía obligaron al endeudamiento público a elevarse sustancialmente, y representaron de ese endeudamiento público el 25 por ciento. Las reformas introducidas nos permiten hacerlo con empresas independientes, sin comprometer el endeudamiento y sin comprometer el fisco.

Hoy el endeudamiento del sector eléctrico, como proporción del endeudamiento público total, no supera el 3,5 por ciento. Tenemos una inversión muy importante en agua potable. En lugar de mantener la idea de acordar con cada municipio, de apoyar a unos municipios sí y a otros no, en programas de agua potable, hemos adelantado estrategias a los planes departamentales. Convenios ya con 28 departamentos, con la exigencia de que cada departamento agrupe la totalidad de los municipios. Confiamos que la inversión este año sea de 2 billones.

Tenemos confianza en que con iniciativas como la de los macroproyectos de vivienda, podamos superar muchos obstáculos, que en nombre de la descentralización se elevan desde las administraciones territoriales y locales a los procesos de construcción de vivienda.

Confiamos en que, por ejemplo, el gran macroproyecto de Soacha, para referirnos al inmediato vecindario, ayudará en la localidad de Soacha a construir más de 30 mil viviendas.

Hay temas de gran importancia en aeropuertos, en puertos, angustia por el tema de las carreteras.

Lo primero que quiero decirles a mis compatriotas es que están superados todos los pleitos. Casi todas las concesiones estaban en pleito. Hoy queda un litigio por resolver: el litigio sobre el metro de Medellín, cuya decisión final corresponde al Gobernador de Antioquia (Luis Alfredo Ramos) y al Alcalde de Medellín (Alonso Salazar).

Haber superado todos los litigios en carreteras, con los asociados en telecomunicaciones, le da al país una mayor dosis de confianza inversionista.

Hemos procurado ir desatrasando el tema de la consultoría para infraestructura, e ir buscando los nuevos mecanismos de financiación.

Por ejemplo, en puertos se han renovado y extendido las concesiones y se le han introducido a las zonas portuarias el tratamiento de zonas francas. Eso les ha permitido importar equipos sin pagar el arancel y sin pagar IVA, y comprometerse en inversiones muchos mayores.

Se consideran competitivos con otros países del vecindario con Panamá, porque además de los beneficios de IVA y de arancel, no pagarán la renta ordinaria del 33, sino la tarifa extraordinaria del 15 por ciento. Además tienen derecho a firmar con el Gobierno el pacto de estabilidad de reglas de juego a 20 años.

La SociedadPortuariade Cartagena en 2002 movilizó 100 mil contenedores. El año pasado movilizó un millón de contenedores. Confiamos que los avances en las Sociedades Portuarias de Barranquilla, Santa Marta y los nuevos puertos en Buenaventura, más la Sociedad Portuaria histórica, le ayuden al país a recuperar toda la competitividad en materia de puertos.

En Buenaventura, entre la Sociedad Portuaria tradicional y dos puertos nuevos: Aguadulce y el Consorcio Industrial Portuario, en este momento se están invirtiendo mil millones de dólares.

En aeropuertos, casualmente, al mediodía, realizamos un control de gestión sobre la concesión de El Dorado. Nuestro compromiso es que Bogotá tenga uno de los mejores aeropuertos de la región latinoamericana. Seguiremos haciendo todos los esfuerzos para el éxito de esa concesión.

Hemos incorporado el concepto de concesiones grupales de aeropuertos. El año pasado ya adjudicamos grupalmente los dos de Medellín, Quibdó, Montería, Corozal. Estamos estructurando ahora otros dos grupos. Por un lado, Manizales, Pereira, Armenia y Cartago. Y por el otro, lado Bucaramanga, Cúcuta, Valledupar y Riohacha. Estamos en la renovación de las viejas concesiones de los aeropuertos de Barranquilla y de Cartagena.

En materia de ferrocarriles, se superó el pleito que estaba en el Tribunal de París, con los concesionarios del ferrocarril del Magdalena. Después de muchas dificultades, se logró sustituir a los socios de la concesión. Quedaron como socios de la concesión los principales extractores de carbón y comercializadores de carbón del país.

La manera como se reestructura la concesión ha ayudado. Hoy van más de 70 kilómetros construidos de la segunda línea. En septiembre de este año debe empezar la construcción de la variante en Santa Marta para que el ferrocarril llegue al puerto de Santa Marta, sin cruzar el centro de la ciudad.

Estamos en este momento en el proceso de licitación para recuperar el tramo entre La Dorada y Buenos Aires, cerca de Ibagué. Hasta La Dorada desde Santa Marta está totalmente recuperado.

La nueva licitación debe incluir también la selección del concesionario para poder prestar el servicio de Buenos Aires, Tolima, a Ariguaní (Magdalena), donde empieza la concesión carbonera.

Se ha recuperado el ferrocarril de Buenaventura a Cartago, con una inversión de 150 millones de dólares. Pero teníamos dificultades para la operación. Ya empezó el nuevo concesionario a prestar el servicio. Y estamos en la tarea de buscar las nuevas concesiones de ferrocarriles: una del Magdalena a Bogotá. Se está en el proceso previo a la estructuración, en la prefactibilidad, mirando las posibilidades del Carare, mirando las posibilidades del Chicamocha.

En tema de carreteras, confiamos concluir el Plan 2.500. Todas las viejas concesiones que estaban en pleito, hoy están operando.

Me refiero a algunas: la de Santa Marta-Paraguachón, la de Bogotá- Villavicencio, la Autopista del Eje Cafetero, las dos concesiones del vecindario de Medellín.

Y hemos adjudicado unas series de nuevas concesiones, que ya están trabajando. Está ejecutando obras la concesión de Nariño, que viene del Puente Internacional de Rumichaca al aeropuerto de Chachagüí en Pasto, y que debe construir el túnel de Daza. Está en plena ejecución de obra.

Ha habido un significativo avance en la malla vial vallecaucana. Estamos ejecutando todo el trayecto de Bogotá-Buenaventura. Se ha contratado en su totalidad. Nos faltan 14 kilómetros por contratar en el tramo Buga- Buenaventura. Va adelantado, en ese corredor Bogotá- Buenaventura, el tramo Bogotá- Girardot, el tramo Girardot-Ibagué. Ya se pagó el anticipo para la nueva fase del Túnel de la Línea. Y confiamos que en pocos meses el país vea obra en todo ese corredor.

Tenemos ya casi 110 kilómetros de doble calzada construidos en el tramo de Bogotá a Duitama. Y ayer abrimos 17 licitaciones de corredores de competitividad.

Por ejemplo, para hablar de dos ellas, una complementa la carretera a Duitama y Sogamoso y conecta con una carretera de buenas especificaciones, debidamente pavimentada, a Yopal, para buscar la salida al oriente colombiano y a Venezuela.

Otro de los corredores arteriales, cuya licitación se abrió ayer, nos permitirá tener los 110 kilómetros que nos hacen falta para llegar a través de una carretera pavimentada hasta el Puente Internacional de San Miguel (frontera colombo-ecuatoriana), y garantizar una comunicación del Ecuador al Caribe a través de una carretera plana.

Confiamos en los próximos días abrir la licitación para la doble calzada de Bogotá a Santa Marta, estructurada por el Banco Mundial. Ya se abrió la licitación para que, agrupadas todas las concesiones del Caribe, podamos garantizar una carretera, ojalá todo el trayecto en doble calzada, de Palo de Letras en la frontera con Panamá, a Paraguachón en la frontera con Venezuela.

Ayer se abrió la licitación de la doble calzada de Bucaramanga a Pamplona, y el trayecto Cúcuta-Pamplona está adjudicado a la concesión del Área Metropolitana de Cúcuta. Confiamos que con la concesión Comuneros, con la Concesión del Área Metropolitana de Bucaramanga, podamos construir también la doble calzada de Bogotá a Bucaramanga por la vía Comunero.

Y también estamos en el proceso de contratar a través deISA, Interconexión Eléctrica S.A., que ha venido diversificando su portafolio de inversiones, las otras dobles calzadas en el Eje Cafetero y en la comunicación de Medellín con el Golfo de Urabá.

Comprendo la angustia de mis compatriotas por el tema de infraestructura, pero pueden tener la certeza de que estamos haciendo todos los esfuerzos para que el país se ponga al día. No fácil.

Uno se pone a ver que hay menos distancia de La Paz, capital de un país mediterráneo, al Pacífico, que de Bogotá al Caribe. De Bogotá al Caribe tenemos mil kilómetros. A Buenaventura, 580. Con unas enormes dificultades topográficas y geológicas.

Pero seguiremos en ese esfuerzo. Y en el esfuerzo de que toda esta contratación sea una contratación transparente, que le dé al país seguridad. Por eso hemos reformado la ley de contratación y nos anticipamos en la práctica.

La norma de nuestro Gobierno es que toda discusión de contratación se dé en audiencia pública. Lo hemos practicado, y así será hasta el último día de la administración.

Red de Protección Social

El segundo capítulo de lo que llamamos la política anticíclica, es el de la Red de Protección Social. Los pobres no pueden pagar la factura de esta crisis.

El Presidente Pastrana introdujo Familias en Acción. Nosotros recibimos el programa con 220 mil familias. En junio de este año estará en 3 millones de familias. Las familias más pobres. Un subsidio condicionado a que sus hijitos estén atendiendo a los establecimientos escolares.

El país tenía 3 millones 300 mil niñitos en programas de nutrición. Aspiramos este año tener 11 millones de niños vinculados a los programas de nutrición de Bienestar Familiar, Familias en Acción, departamentos y municipios.

Nos hemos propuesto colocar este año millón y medio de microcréditos dentro de Banca de Oportunidades. El microcrédito representaba el 1,5 por ciento de la cartera del sector financiero, hoy representa el 5,5. Esto son algunos de los proyectos de la Red de Protección Social.

Confianza inversionista

El tercer tema es el de confianza inversionista. Y allí pondremos todo el cuidado no solo en seguir aprobando las zonas francas y los grandes proyectos de inversión, sino en que se puedan financiar.

Tenemos preocupaciones que no podemos ocultar sobre las dificultades con el socio de la Refinería de Cartagena: la empresa Glencor, de Suiza. Le hemos dicho que así como Colombia es un país que hoy en el contexto latinoamericano se distingue por crear un gran marco de confianza a la inversión, eso necesita legitimidad política. Y la legitimidad política depende de que estas empresas internacionales le cumplan debidamente al país.

Haremos el seguimiento cuidadoso del cierre financiero de cada una de las zonas francas, y de que cumplan con los periodos de inversión.

Crédito

El cuarto capítulo de política anticíclica, lo hemos encabezado con Bancoldex. Si le preguntáramos hoy a Don Enrique Toro, a Don Pedro Jaramillo y a Don Gabriel Vega Lara sobre recomendaciones para enfrentar una crisis económica, seguramente dentro de sus recomendaciones nos darían una: no dejen secar la caja.

A nivel de la empresa y a nivel del Estado, hay que seguir juiciosamente eso: no dejar secar la caja.

Y Colombia es un país que lo puede lograr, gracias a que tiene muy buena reputación en los mercados financieros. Entonces para no dejar secar la caja, le hemos impuesto la obligación a Bancoldex de entregar este año créditos por cinco billones. El año pasado entregó créditos por tres 900.

Cuando empezó nuestro Gobierno, la cartera de Bancoldex era de dos billones 800 mil millones. Al terminar el año pasado era de 6 billones 200 mil millones.

Y algo que responde a las palabras llenas de juicio, conocimiento y de sentido común del doctor Carlos Vega Lara: la financiación de la reconversión productiva.

Si ustedes miran el portafolio de Bancoldex hoy, encuentran que el porcentaje de cuantía asignada en crédito para capital de trabajo, ha disminuido. Créditos de 12 –18 meses. Pero el porcentaje de cuantía para créditos de renovación productiva, plazo de 36 meses aproximadamente, ha aumentado enormemente. Vamos a seguir en esa dirección.

Vemos que las dificultades del mercado financiero internacional, han volcado a muchas empresas privadas, que estaban buscando créditos internacionales, a buscarlos en el país.

Esta mañana revisábamos las solicitudes para emisión de bonos, que muchas empresas privadas están tramitando ante la Superintendencia Financiera. Nosotros vamos a agilizar esos permisos. Pero también, en vista de esa nueva circunstancia, el Ministerio de Hacienda está considerando más medidas para no presionar el mercado financiero interno, y no quitarle, con los papelitos del Estado, espacio a la requerida financiación del sector privado.

Es posible que una de esas medidas sea disminución adicional de nuestra programación de TES en el mercado local, y aumento correlativo de nuestra programación de búsqueda de recursos en el mercado financiero internacional.

Tenemos dificultades enormes con los vehículos. La dificultad de Venezuela y la dificultad de Ecuador.

El señor Presidente Chávez nos propuso, y lo aceptamos, que para abril tuviéramos un acuerdo que llenara el vacío que ha quedado por el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina.

Al examinar, con él y con su Gobierno, la decisión venezolana de la reducción de la cuota de automóviles de Colombia, el año pasado, ellos mostraron interés en revisar esa decisión. Pero nos pidieron que deberíamos tener una especie allí de acuerdo indicativo, para cumplir un porcentaje de la cuota en vehículos a gas, en vehículos familiares y en vehículos de carga.

Esa es una conclusión de la reunión reciente de Cartagena. Vamos a ver cómo se concreta.

Conocemos las medidas que ha tomado Ecuador. Se ha pedido que por lo menos se respete el arancel andino. Que la sobretasa arancelaria de Ecuador no se les cobre a los países andinos a partir del arancel que Ecuador ha tenido frente a terceros países, sino a partir del arancel andino, que es de cero. Colombia está en espera de respuestas a esta petición.

Nosotros queremos, con el crédito Bancoldex, estimular mucho el comercio fronterizo. Lo hemos hecho en otras oportunidades con Cúcuta, y ha resultado bien. Ahora lo queremos fortalecer en Pasto y en Ipiales. Sin embargo, para el sector de automóviles eso no produce resultados. Sabemos que tiene unas dificultades insalvables.

¿Qué tenemos que mirar? El país vendía en el 2002, 60 – 80 mil vehículos. Ya hemos tenido años de más de 160, más de 180, más de 220 mil. Y claro, nadie quiere regresar a cifras menos buenas.

Pero el crecimiento del parque automotor, si a eso le sumamos el crecimiento de las motos, eso ha tenido un consolidado enorme. El país vendía 60 mil motos. Llevamos en los últimos años 500 mil, 450 mil, 360 mil.

Industria automotriz

Nosotros estamos estudiando cómo proteger la industria nacional de ensamblaje, sin crear dificultades con los acuerdos de comercio que estamos negociando. Me preguntaran ustedes cómo. Aún no lo sabemos.

Porque uno le propone al Ministerio de Comercio: tenemos unas restricciones para exportar automóviles. Eso nos está afectando la industria nacional de ensamblaje. Y nos va a afectar ese gran desarrollo que ha tenido la industria nacional de autopartes. Y sin embargo, nosotros tenemos todas las facilidades para que lleguen vehículos del extranjero a Colombia.

¿Cómo pudiéramos dar una protección coyuntural al ensamblaje nacional? Ese es el interrogante que hemos abierto y que estamos estudiando, porque así como muestra mucha lógica, también tiene muchas dificultades.

Sé que el tema de la póliza y el tema de la necesidad de eliminar camiones y de financiar eso con la póliza, ha causado mucha dificultad. Si ustedes me preguntaran si filosóficamente el Presidente de la República está de acuerdo con esas restricciones, diría que no. Menos cuando hemos escuchado, en el discurso del doctor Carlos Vega Lara, la relación camiones-población que hay en Colombia, en comparación con otros países.

¿Qué nos paso? El sector camionero vivía en paro, a toda hora el país con una parálisis de transporte, que este Gobierno lo ha podido superar totalmente. Una gran diferencia entre la oferta de capacidad de carga y la real demanda, un gran sobrante, y además un parque de camiones muy antiguo. Usted lo registró, doctor Carlos.

Eso nos obligó a que cada vez que se vaya a comprar un camiónde cierto tonelaje hacia arriba, se pudiera obtener por parte del Estado un dinero para llevar a la siderúrgica un camión viejo.

Después se cambio por la póliza. Ya empezamos a aplicar los recursos que hemos recaudado de la póliza para comparar camiones viejos, a ver si empezamos a restarle dificultades al problema.

Estamos estudiando algunas medidas de alivio. Por ejemplo, que la compra del camión viejo se pueda llevar a cabo por el mismo distribuidor del camión nuevo.

Por ejemplo, para poder ayudar a que funcionen los centros de logística en las partes suburbanas de las grandes ciudades, quitarle las restricciones al camión de pequeño tonelaje.

También nos parece de la mayor importancia tomar una decisión con los camiones que ya estaban en el país, en el momento en el cual elevamos el valor de la póliza. Confiamos poder tomar unas decisiones en esta dirección en los próximos días.

Sé la incomodidad que esto ha representado para la distribución y comercio de camiones en Colombia, pero las dificultades que hemos tenido por ese desequilibrio entre oferta y demanda, han sido muy difíciles de administrar.

Combustibles

El tema de los combustibles. Primero, el valor de la gasolina y el Acpm. Segundo, la adaptación de los motores a las nuevas mezclas. Y tercero, el gas natural.

El país hizo un esfuerzo en los últimos años. Pasar de un precio interno equivalente a 20 dólares barril de petróleo, a un precio interno que hoy puede estar, con la devaluación de los últimos días, en 63 dólares barril de petróleo. Y en diesel puede estar en 55 – 57 dólares.

Pero esa elevación mes a mes del precio interno, no nos permitió desmontar los subsidios. Solamente empezamos a tener un alivio en el último trimestre del año pasado.

A pesar de que no rebajamos sino en 60 pesos el precio interno, por lo que se causó el año pasado el Gobierno tiene que pagar 4 billones 700 mil millones. En enero tuvimos un alivio de 200 mil millones. Pero en febrero va a ser menor. ¿Por qué? Porque hay dos variables que nos determinan la diferencia: el valor del petróleo en el Golfo de México, todo lo que sigue en la cadena de refinación, transporte, seguros de distribución, y la tasa de cambio.

Además todos los analistas tienen muy diferentes percepciones, anticipos. Hay algunos que dicen que en el momento en que se empiecen a agotar existencias de gasolina, vamos a ver nuevamente un encarecimiento. Que si este esfuerzo de Estados Unidos, que lo va a llevar a un déficit del más del 10 por ciento, reactiva la economía, vamos a ver una gran recuperación de la demanda. Hay vaticinios de que el petróleo se vuelve a situar alrededor de 70 dólares.

Por eso a nosotros nos ha parecido prudente tener el Fondo de Estabilización.

Pediría a los colombianos hacer el esfuerzo de mantener de mantener un alto precio interno. Ese dinero no lo tomará el Gobierno como recurso fiscal. Equivocadamente algunos economistas lo han sugerido: que el Gobierno lo tomará como un impuesto. No. Ese dinero estará representado en un Fondo de Estabilización. Y lo primero que tiene que pagar el Gobierno son los 4 billones 700 mil millones de subsidio del año pasado.

Confiamos que ese Fondo de Estabilización nos permita, si tuviéramos de nuevo altísimos precios de petróleo, tener un alivio en los procesos de elevación del precio interno frente a los consumidores.

En el tema de los biocombustibles, hay un gran avance en el país. Venimos de cero. Los estímulos tributarios, la leyes que ordenan las mezclas, la confianza de cultivos en inversión, nos ha llevado a tener hoy una producción de un millón de litros diarios de etanol. Y vamos a tener en julio una producción de un millón 800 mil litros diarios de biodiesel.

¿Qué les pedimos a los fabricantes de motores? Acelerar la adaptación para poder tener en Colombia motores que vayan desde cero biocombustibles hasta ciento por ciento biocombustibles. En el caso de etanol, Brasil lo ha hecho exitosamente. Creo que no hay ninguna disculpa para seguirlo aplazando en el país.

Ya tenemos 280 mil vehículos a gas. Sin embargo, hay temores en el Ministerio de Minas, porque los hallazgos de gas han sido pequeños. No obstante que han crecido mucho las perforaciones y la sísmica, el país apenas tiene 7 teras de reservas de gas. Venezuela tiene 270. Bolivia tiene 70.

Vamos a ver hasta dónde el hallazgo de reservas nos permite avanzar en la conversión de vehículos a gas natural.

Innovación agrícola

Casa Toro ha sido un ejemplo de innovación agrícola. Uno lo ha visto en los campos agrícolas del país. Ustedes siempre han estado en la vanguardia. Y entonces pasados del arado y la rastra, a la siembra directa. Del concepto de que era necesario voltear el peñón de la tierra, al concepto de que no se puede voltear la tierra, para evitar que la escorrentía haga daño. Y en eso hemos visto un gran liderazgo de Casa Toro en todo el país.

Ahí tenemos en maquinaria agrícola creo que un formidable presente y un formidable futuro. El país vendía 200 tractores. En los últimos años ha vendido a 2 mil 500.

Pienso que la Ley Agro Ingreso Seguro, que le garantiza al campo una inversión este año de 550 mil millones (de pesos), mucha parte para crédito al DTF menos 2, mucha parte para el Incentivo de Capitalización Rural, 100 mil millones para pequeños distritos de riego, eso tiene que ayudar mucho en el campo.

Además de los pequeños distritos de riego, se están construyendo dos muy grandes: el del río Ranchería, en La Guajira, y el del Triángulo del Tolima.

Anoche el doctor Armando, en Ibagué, pudo escuchar el reconocimiento de los tolimenses al avance de las obras del distrito del Triángulo del Sur, a lo cual se suma una zona logística ya en plena construcción, y la reciente decisión, que le ha entregado el Gobierno Nacional el aeropuerto de Flandes a la Gobernación del Tolima y a la Gobernación de Cundinamarca, para concesionario.

Ya tienen una oferta del sector privado para hacer del aeropuerto en Flandes, el gran aeropuerto internacional de carga del centro del país, y para desarrollar una zona franca productiva en los alrededores.

Creo que allí hay unas perspectivas de innovación agropecuaria inmensas, y necesitamos como siempre el liderazgo de Casa Toro.

Unas por otras. Vamos a ver cómo estas dificultades de infraestructura, de vehículos, Venezuela, Ecuador, de camiones, la póliza, la chatarrización, cómo las podemos ir superando.

Pero el tema agropecuario se ha despejado. Cuando ustedes han prosperado en 75 años de dificultades, no creo que haya dificultad que los haga arrugar.

El país no puede tener moridera, ni optimismo sin realismo. Yo los invito, apreciados compatriotas, a que enfrentemos estas dificultades de la economía con el tesón con que Casa Toro ha enfrentado los retos durante 75 años. A toda hora innovando, a toda hora trabajando, y saldremos adelante.

Felicitaciones a Casa Toro”.