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PALABRAS DEL PRESIDENTE URIBE EN SEMINARIO DEL PARTIDO CONSERVADOR

29
de julio

PALABRAS
DEL PRESIDENTE URIBE EN SEMINARIO DEL PARTIDO CONSERVADOR

Rionegro (Antioquia), 29 jul (SNE). Las siguientes
son las palabras del presidente Álvaro Uribe Vélez, al intervenir
en el seminario de planeación estratégica “El
conservatismo frente a Colombia 2006-2010”.

“Quiero felicitar al Partido Conservador por este gran esfuerzo
programático, que responde a las expectativas de un país
que quiere que la política se vuelva a encontrar con los
grandes anhelos de la opinión. Solamente el ejercicio político
así orientado, reencuentra la política con los grandes
canales de la opinión. Solamente el ejercicio político
así orientado, haya para la política un lugar de
permanente aceptación en la conciencia y en el corazón
del pueblo.

Qué bueno que un partido histórico, que tiene una
trayectoria tan importante en la vida de la Patria, en estos momentos
de tanta agitación y de tanta renovación democrática
en el mundo entero, haga estos esfuerzos de sintonía con
el presente para poderse aproximar exitosamente al futuro.

Y por supuesto, sea esta la oportunidad, en esta la comarca de
los Ospina, la comarca del presidente Belisario Betancur, de expresar
toda la gratitud al Partido Conservador por el apoyo a nuestro
Gobierno de Primero Colombia, del cual ha sido protagonista fundamental.
A políticas que en algún momento han tenido tanta
controversia nacional, que en alguna forma han roto con lo que
ha sido la tradición legislativa y la tradición administrativa
del país y que han venido mostrando buenos resultados.

Quiero felicitar a las comisiones, a los voceros, y de la manera
más respetuosa les propondría lo siguiente, doctor
Carlos, distinguidos integrantes del Directorio y distinguidos
asistentes: yo hago unos comentarios a cada uno de los cuatro informes.
Y podríamos al final de cada uno de esos cuatro capítulos,
recoger réplicas, comentarios adicionales que quieran hacerse
por parte de los asistentes.

Por lo que veo, ¿empezaron antes de ayer o ayer? O sea
que es un consejo comunitario de tres días. Quiere decir
que ustedes no están contentos con los consejos comunitarios
de días de 12–14 horas que hemos vivido en estos cuatro
años, sino que están pidiendo consejos comunitarios
de tres días. Tomamos nota.

SEGURIDAD

El tema que ha tenido como vocero al doctor José Félix
Lafourie. Yo haría estos comentarios: el país tiene
que ser tan severo con la política de seguridad, como generoso
con la política de diálogo y con la política
de desmovilización y de reinserción. Yo creo que
ese es un equilibro necesario.

Y ese equilibro hay que cimentarlo muy bien en la conciencia del
Gobierno, del Congreso, de los partidos de nuestra coalición. ¿Por
qué? Porque muchas veces se quiere debilitar por parte de
unos críticos la política de seguridad, y aparecen
también críticos a debilitar la generosidad en la
política de desmovilización y de reinserción.

Yo diría que mientras haya transparencia democrática
en la política de seguridad, tiene que ser vertical y severa.
Y mientras haya buena fe en la política de reinserción,
en la política de desmovilización, tiene que ser
totalmente generosa.

El tema de estas bandas criminales. En consonancia con lo anterior,
hay que ser totalmente generoso con quienes de buena fe cumplan
con los requisitos de la desmovilización y de la reinserción
y absolutamente severo con quienes reincidan.

El Gobierno ha creado unos instrumentos especiales en la Policía
Nacional para combatir estas bandas criminales. Coincidente con
este encuentro, ayer en Briceño (Antioquia), fueron dados
de baja nueve integrantes de una de estas bandas. Y eso expresa
la voluntad del Gobierno: generosidad con la buena fe en la reinserción,
severidad frente a la reincidencia en el delito.

El señor general Castro Castro, comandante de la Policía,
tiene la obligación de presentarle al país durante
los cinco primeros días cada mes, cómo va la lucha
contra estas bandas criminales. Que en algunas partes del país
hemos visto tienen mezclas de guerrilla, de paramilitares desmovilizados
y de narcotráfico. Y yo creo que es un tema que no necesita
mucha discusión, sino acción de parte del Ejecutivo
y de la Fuerza Pública. Acción para combatirlas eficazmente.

Por supuesto que el tema de la seguridad es un tema que va demandando,
va despertando grados de exigencia del pueblo colombiano. Y veo
que hoy hay un grado superior de exigencia, cual es el de que aquellos
sitios donde todavía no se ha consolidado la presencia del
Estado, se logre.

Todo ha sido difícil. Por ejemplo, para citar dos o tres
casos. En el crecimiento de 100 mil hombres de la Fuerza Pública,
que todavía es insuficiente, han aparecido justificaciones
como estas: cuando empezó el Gobierno, que iniciamos el
tema de recuperación de carreteras en los departamentos
del Cesar, Magdalena y La Guajira, yo recuerdo que había
una gran acusación internacional a que en esos departamentos
había paramilitares.

¿Cuál era la realidad? La Sierra Nevada totalmente
tomada por la guerrilla, y los paramilitares cuidando unas fincas
del Plan y la ciudadanía totalmente abandonada.

Eso nos ayudó para demostrarles al país y a la comunidad
internacional cómo el único camino es el de recuperar
la seguridad institucional.

El mismo ejemplo en Córdoba. Encontramos la Farc en todo
en Nudo de Paramillo, en toda esa zona limítrofe entre Antioquia
y Córdoba, que alcanza a tocar el Chocó. Y los paramilitares
en unos sectores del Plan. Y uno se preguntaba: bueno, entonces
aquí con esta sindicación de paramilitarismo, ¿cuál
es la eficacia? ¿Por qué esta presencia guerrillera
en el Nudo de Paramillo? Todo eso pone de presente que el único
camino es el de la institucionalidad.

El Catatumbo: se desmovilizaron los paras, se reinició el
ingreso allí de la guerrilla, y en todas partes hemos venido
respondiendo, con dificultades.

Una brigada móvil para el Nudo de Paramillo, que trabaja
en Antioquia y Córdoba. Una brigada móvil para el
Catatumbo. El batallón de alta montaña en la Sierra
Nevada. La instalación, la conversión del batallón
de Valledupar en brigada. Ahora la instalación del batallón
de alta montaña en el Perijá. Etcétera.

Hemos llevado policía a unos 170 municipios que no la tenían.
Entre veredas y corregimientos a más de 200 nuevos puntos.

Pero comprendo el clamor de los colombianos, que lo ha expresado
la comisión que ha tenido como vocero al doctor Lafourie.
Todavía tenemos sitos donde no se ha dado esa consolidación.
El Gobierno reconoce todo lo que falta.

Un sitio de reciente aparición en los primeros renglones
de la prensa: el río Truandó en el Chocó.
El Gobierno logró mejorar mucho la seguridad en el Pacífico,
y justo en la línea de frontera con Panamá. Ustedes
no habrán escuchado malas noticias en esa zona limítrofe
con Panamá desde hace alrededor de dos años y medio.

Hemos mejorado mucho la situación sobre el Eje del río
Atrato. Pero hay un área geográfica entre el Atrato
y el Pacífico, justamente alrededor del río Truandó y
hacia esa cordillera del Baudó, que ha tenido presencia
paramilitar y guerrillera. Ahora se desmovilizan los paramilitares,
se han recrudecido esas incursiones guerrilleras y ya estamos entrando
allí la nueva brigada móvil.

Con estos ejemplos quiero responder a ustedes que el afán
del Gobierno es la consolidación de la presencia institucional
en todo el país. La verdad es que vivíamos un país
cuyo poder de hecho se estaba desplazando aceleradamente hacia
los grupos irregulares. El ejercicio del poder lo tenía
cada vez menos el Estado y cada vez más lo tenían
los grupos irregulares.

Cuando Alemania invadió a Francia, y eso ha servido en
las cátedras del Estado de Derecho, la pregunta que se hicieron
es: ¿ese territorio francés qué Estado tiene
hoy? Había un Estado simbólico, histórico,
que era el territorio francés, pero un Estado de facto,
que era el que tenía capacidad de tomar allí decisiones
y hacerlas cumplir coercitivamente, que era el Estado alemán.

Yo creo que lo mismo nos ha venido pasando a nosotros en estas
zonas que están en recuperación. El Estado colombiano
se había convertido allí en un Estado simbólico,
en el Estado histórico, en el Estado de las insignias. Pero
el poder de hecho se había desplazado a los grupos irregulares.
Yo comprendo el afán de ustedes para que sigamos en esa
tarea. Y ahí lo único que hay, que existe, es toda
la voluntad del Gobierno.

REINSERCIÓN

La preocupación de ustedes porque no se den fenómenos
como los que se dieron en la hermana República de El Salvador,
donde después de los acuerdos de paz crecieron enormemente
los indicadores de homicidio, secuestro y de otros delitos de gran
impacto en la comunidad.

Es una preocupación válida. Por eso la política
de reinserción tiene que ser totalmente eficaz. No fácil.
Las cifras del pasado eran de pequeños grupos. Las actuales
son muy grandes. Cuando se desmovilizó el M–19, se
desmovilizaron 900 personas aproximadamente. Entregaron menos de
300 armas. El EPL no más de 2 mil. La Corriente de Renovación
Socialista unos pocos centenares. Yo creo que todo eso no sumaba
4 mil. Hoy tenemos alrededor de más de 8 mil desmovilizados
de la guerrilla y alrededor de 30 mil de los mal llamados paramilitares.

Es un tema difícil, costoso. El Gobierno viene haciendo
una reingeniería. Se ha designado a un joven integrante
del sector privado, de una gran trayectoria, el doctor Frank Pearl,
para dirigir el programa de reinserción. Y tenemos confianza
que, con las bases que hay, con los valores que se agreguen y la
cooperación de todos, eso nos va a resultar bien.

Ahí, como lo habrán visto en las comisiones donde
estuvo el Alto Comisionado, donde estuvo el equipo que viene con
los proyectos productivos, encontrar proyectos productivos para
darles un empleo permanente a 40 mil desmovilizados, cifra que
crece todos los días, es una tarea de catedral, es una tarea
inmensamente grande.

Porque, por ejemplo, uno hace una gran inversión en un
cultivo: 400 hectáreas. Y resulta que solamente están
creando allí 40 – 50 empleos directos, a un altísimo
costo. Entonces uno se pregunta: ¿Y cuándo vamos
a tener la totalidad de los empleos para 40 mil desmovilizados?
El Gobierno es conciente de esas limitaciones, pero estamos trabajando
con todo entusiasmo.

Quiero citar dos o tres casos exitosos.

Uno de ellos es lo que estamos haciendo con el programa de auxiliares
cívicos. Ustedes saben que en nuestra vocación de
Estado Comunitario (y me gusta mucho lo que dijo el doctor Santiago
Castro, donde pide un Estado más de vocación empresarial
que burocrático), en nuestra vocación de Estado Comunitario
nosotros creemos que todos los días debe ahorrar en la nómina
pública, para poder fortalecer el presupuesto social. Que
hay una contradicción entre un Estado de abultada burocracia
y un Estado de eficiencia en la inversión social. La escogencia
tiene que ser: burocracia, con ineficiencia y altos costos, o austeridad
en el tema burocrático y mayor fortaleza en el presupuesto
social.

Yo a eso le haría una excepción. Me parece que vamos
a tener que crecer muchísimo el tema de auxiliares cívicos,
porque allí hay una gran posibilidad de generar empleo en
estos sectores. Auxiliares cívicos en el tema de vías,
auxiliares cívicos en los estadios, auxiliares cívicos
en los eventos deportivos (como los auxiliares cívicos que
ahora nos ayudan en los Centroamericanos y del Caribe en Cartagena),
auxiliares cívicos en los teatros, auxiliares cívicos
en los parques naturales, en los parques nacionales, en las zonas
turísticas, etcétera. Por ahí tenemos un filón
importante de crecimiento y hay unos buenos resultados.

La ciudad de Medellín ha hecho una cosa buena. Una de las
primeras leyes de este Gobierno, aprobada por ustedes, impulsada
por el ministro Juan Luis Londoño, que nos acompañe
desde el cielo, es la ley que creó las cuotas para el Sena.
Eso nos ha permitido pasar de un país que tenía alrededor
de 20 mil aprendices, a un país que tiene hoy alrededor
de 100 mil. Creo que eso ha sido muy bueno.

¿En Medellín qué se ha hecho? En Medellín
se le ha dicho al empresariado que dediquen buena parte esas cuotas
de aprendizaje a los desmovilizados. Ellos los vinculan como aprendices
a través de esas cuotas, y el Gobierno municipal los emplea.
Ese es un caso magnífico que vamos a proponernos generalizar
en todo el país.

INVERSIONES SUSTITUTIVAS

Y quiero responderle al doctor Lafourie lo siguiente: el tema
de las inversiones sustitutivas es importante, pero tiene que ser
practicable. Porque nosotros hemos creado en Colombia muchas figuras
asociativas que se han quedado simplemente en la literatura. Nosotros
acogemos esa tesis, pero pedimos que la aterricemos con pragmatismo,
para que no vaya a pasar lo que ha pasado con tantas figuras que
se han creado en la legislación colombiana, que se quedan
en letra muerta.

Le hemos dicho al señor Ministro de Hacienda que por lo
menos un punto del impuesto de renta, que durante unos años
los contribuyentes puedan escoger si pagar ese punto al fisco o
aportar el equivalente, como aporte de capital, en una sociedad
anónima de objeto agropecuario, que cumpla con índices
de democratización, que esté inscrita en el mercado
bursátil.

Mi preocupación es que no las hay inscritas en el mercado
bursátil. Y ese sí tiene que ser un requisito. Por
eso es muy importante estimular al país para que nazcan
y promoverlas.

Me parece que el mismo sector privado, si se aprueba esta norma,
tendrá que convertirse en el gran promotor de esas sociedades.
Para que el primero de enero del año entrante, los contribuyentes
vean que ya están esas sociedad creadas y que hay la posibilidad
de hacer uso de la norma. Porque si los contribuyentes no ven esa
posibilidad, simplemente van a pagar la tarifa plena.

Y el tema es promisorio, porque un punto podría equivaler
en las tarifas propuestas por el Ministro de Hacienda a 600 mil
millones al año. 600 mil millones al año para capitalizar
sociedades anónimas del campo, puede ser un gran principio
de capital.

Y yo creo que allí de manera práctica podemos ir
vinculando proyectos productivos estratégicos que requiera
el país. Proyectos campesinos, dos. Tres, proyectos de asociatividad
entre dirigentes empresariales del campo y el campesinado. Y cuarto,
tema: incorporar el programa de desmovilización.

Pienso que esas sociedades, de manera sencilla, podrían
lograr esos objetivos.

COMBUSTIBLES BIOLÓGICOS

Cuando hablo allí de proyectos estratégicos, me
quiero referir al de los combustibles biológicos. Espero
el lunes tener una reunión con el Ministro de Agricultura,
con el señor Ministro entrante de Minas y Energía,
el doctor Hernán Martínez, quien se posesiona este
lunes, con el Ministerio de Comercio. Aquí estaba el ministro
Jorge Humberto Botero, para ponerle todo el acelerador, pero todo
el acelerador, sin más timidez, la tema de los combustibles
biológicos.

Lo que está logrando el Brasil en esa materia es formidable.
Nosotros ya tenemos la producción de un millón de
litros diarios de alcohol carburante. Hace cuatro años nada
producíamos. Creo que lo que hizo este Gobierno, cuando
ustedes aprobaron los estímulos tributarios, con el tema
de la norma de precios y de la norma técnica, ha sido muy
importante. Pero ahora requerimos avanzar aceleradamente en esto.

Todos los departamentos nos están reclamando proyectos.
Para hablar de Antioquia, donde estamos reunidos, aquí necesitamos
un proyecto en el Nordeste. El Caribe, del río Magdalena
hacia el occidente, necesita por lo menos cuatro proyectos, que
hay que instalarlos con toda celeridad.

El Pacífico requiere por lo menos un proyecto inicial en
Tumaco, otro más al norte, en el que yo llamaría
el Pacífico aislado, donde crece tanto la coca, el Pacífico
caucano y el norte de Nariño.

En fin, hay necesidades en toda parte. Y a eso nos puede ayudar
muchísimo tanto unos recursos de capital de riesgo del Gobierno
Nacional, como las nuevas sociedades.

Y el Gobierno tiene que trabajar como un promotor acelerado de
la iniciativa privada en eso, y tomar medidas que exijan.

Por ejemplo, yo creo que el Ministerio de Comercio en los próximos
días tiene que producir la resolución o el proyecto
de decreto, para exigir que en poco tiempo (porque me propusieron
cuatro años y para mí es un tiempo muy largo para
las necesidades del país), que en poco tiempo todos los
motores que entren al país, sean motores que puedan utilizar
uno u otro combustible.

Eso hay que forzarlo. Eso no lo podemos llevar a la velocidad
de los fabricantes de automóviles. Lo tenemos que llevar
a la velocidad que requiere este país, que ve en proyectos
estratégicos, como los biocombustibles, una gran posibilidad
de generar empleo y de incorporar a los desmovilizados.

Ahí nos vamos a tener que separar de los intereses de los
fabricantes de automóviles, de los intereses de los buscadores
de petróleo y tomar decisiones con toda velocidad, acortar
los plazos y que todo el mundo se sacuda a ver cómo se le
cumple al país, porque si no cómo le vamos a responder
al campo colombiano, cómo les vamos a responder a los reinsertados.

JUSTICIA

En el tema de la justicia el Gobierno viene preparando los proyectos,
muy en la idea de lo que ha dicho el senador Andrade, y recibimos
esas iniciativas con mucho agrado.

Nosotros creemos en la generalización de la oralidad, creemos
en los sistemas alternativos comunitarios, facultades de derecho,
consultorios jurídicos, etcétera, para ayudar a descongestionar
la justicia, para las pequeñas causas.

Creemos que el reglamento que se viene anunciando, que para el
Gobierno da lo mismo que esté ley estatutaria que en norma
constitucional, para las tutelas frente a sentencias, puede crear
un gran consenso entre las Altas Cortes, para que la materia no
siga siendo objeto de pugnacidad entre jurisdicciones.

Confiamos que lo que ha venido conduciendo el ministro Sabas,
lo que conducirá el doctor Carlos Holguín, una vez
asuma como Ministro del Interior y de Justicia, nos llevará a
un gran acuerdo con el Congreso finalmente sobre esos textos.

Mire, tenemos un problema delicado. Los gobiernos tenemos que
vivir reconociendo problemas y buscando cómo los resolvemos.
Un país con las dificultades nuestras, en el Gobierno uno
no puede pensar que todo esta hecho y que todo está bien.
El Gobierno lo que tiene que hacer es amanecer todos los días
a señalar lo delicado, lo que va mal, a ver cómo
lo corrige.

A medida que hemos venido rebajando sustancialmente el homicidio,
el secuestro, recuperando seguridad en campos y carreteras, han
aparecido como críticas unas cifras (que antes no le importaban
a la gente porque la gente estaba presionada por el secuestro y
el homicidio), que son las cifras de la inseguridad urbana. El
atraco a residencias, el atraco a personas, el robo de moto, etcétera.

Sumándole a eso las preocupaciones del senador Salazar
por delitos contra la dignidad de la persona, por delitos contra
la familia, por delitos contra los niños. Entonces ahí hay
indulgencia en las penas para muchos de los tipos delictivos. Hay
mucha permisividad con la figura de la excarcelación. Y
hay mucha permisividad con la competencia de los jueces de garantías,
para mirar la peligrosidad de las personas imputadas.

Y eso ha llevado a que el crecimiento de esos delitos, la ciudadanía
tenga la equivocada idea de que se debe a la introducción
del sistema penal acusatorio. No. El sistema penal acusatorio nada
tiene que ver con eso.

Esos delitos crecen, en buena parte, porque hay mucha indulgencia
en la excarcelación, porque hay mucha debilidad, porque
muchas veces las decisiones de los jueces de garantías son
sumamente benignas. Eso hay que corregirlo, y de inmediato, en
la legislación, endureciendo la figura de la excarcelación.

El Gobierno está plenamente de acuerdo con ustedes en esa
materia. Y yo creo que ya se ha presentado esta semana el proyecto
de ley del Gobierno, que seguramente va a tener un gran enriquecimiento
por parte de ustedes.

El tema del arbitramento me parece que es de fundamental importancia
de revivirlo, buscar un acuerdo con la Procuraduría de la
Nación.

No tengo respuesta a la inquietud del senador Andrade sobre la
selección de los magistrados de las Altas Cortes. Es bueno
mirar esta propuesta.

Todos los puntos que ha traído el doctor Santiago Castro
a mí me parecen de la mayor importancia.

EDUCACIÓN Y BIENESTAR FAMILIAR

Quiero referirme al tema de la educación preescolar.

La administración del presidente Barco introdujo el tema
de los hogares de las madres comunitarias. Quienes llegábamos
por primera vez al Congreso de la República en ese año
86, tuvimos la oportunidad de aprobar esa parafiscalidad, que le
ha financiado a Bienestar Familiar el programa. Eso atiende alrededor
de 900 mil niñitos. Este Gobierno lo ha enriquecido con
un principio muy importante que son los hogares múltiples,
pero todavía hay pocos.

Además tenemos hoy un millón seis mil niñitos
en el nuevo programa de desayunos escolares que introdujo este
Gobierno.

La idea concreta que responde a la expectativa de ustedes, es
que por lo menos iniciemos el programa de educación preescolar
con estos dos millones de niñitos, que están en los
programas de nutrición de Bienestar Familiar. Ese será uno
de los principales objetivos del Gobierno que empieza el 7 de agosto.

Quiero referirme al tema del bilingüismo: es una necesidad.
Y vamos a mirarlo, doctor Fabio Valencia, con el Ministerio de
Educación y con el Sena.

Esto tenemos además que informatizarlo de alguna manera
para universalizarlo, y ahí va a tener que intervenir mucho
más masivamente el Sena.

DEPORTE

El tema del deporte, qué bueno que lo hayan considerado.
Dividamos el tema en dos capítulos: el deporte competitivo
y el deporte comunitario. Son dos capítulos necesarios de
esa área.

Yo creo que Colombia debe estar hoy orgullosa con lo que hizo
el Congreso y con lo que ha hecho el país con los juegos
Centroamericanos y del Caribe.

Hace cuatro años, cuando empezamos, el Ministerio de Hacienda
acudió en equipo (y usted lo recuerda, señora Directora
de Planeación), a la oficina de la Presidencia y me dijeron:
Presidente, no hay con qué hacer todas esas obras de los
Nacionales, no hay con qué hacer las obras de los Bolivarianos,
no hay con qué hacer la obras de los Centroamericanos y
del Caribe. Eso hay que echarlo para atrás.

Les dije: Eh, ni riesgos.

Pregúnteles a dos presidentes de Colombia, a uno que le
pasó con hacer echado para atrás la sede del Mundial.
Y al otro, doctor Juan Gómez, usted y yo estábamos
en ese estadio, ¿qué pasó hace 28 años
aquí, porque el Gobierno Nacional se llenó de dudas
con esos Centroamericanos?

Le recordé esos dos episodios al equipo del Ministerio
de Hacienda, y el Congreso en buena hora nos aprobó los
cuatro punticos adicionales del IVA a los celulares.

Y eso no ha hecho daño. Si hubiera hecho daño, cómo
se explica que durante la vigencia de ese impuesto adicional Colombia
haya visto un crecimiento de cuatro millones 200 mil celulares.
Hoy están hablando ya de 27 millones de celulares.

Y financiamos esas obras de Bogotá, de Soacha, de Fusa,
de Faca y de Girardot. Y después las de Pereira y Armenia
para los Bolivarianos. Y ahora las de los Centroamericanos en Cartagena.

Yo estoy muy emocionado. Yo creo que se comparte la apreciación
que yo tengo de que ese es un principio de la renovación
de Cartagena en el área más pobre y deprimida. Y
hay que ver la afluencia, esos escenarios llenos, la alegría
del pueblo de Cartagena con estos Juegos. El entusiasmo de la gente.

Nosotros nos propusimos en estos años tener esas instalaciones
hasta con los jardincitos.

Yo les dije en enero: ¿Qué hubo los jardines? No
puede ser que el día de la inauguración vamos allá,
y tenga que entrar mi Ministra de Comunicaciones, que es bien elegante
y tiene unos tacones largísimos, por un pantanero, al estadio.
Y se sienta en la tribuna y no goce el evento por estar preocupada
por el pantano en los tacones.

Y nos propusimos y quedaron bien las obras de ornamentación:
los arbolitos sembrados, las maticas florecidas, todo bien. Yo
creo que se ha hecho allí un gran esfuerzo para bien del
país, y nos salió en tiempo oportuno.

Quiero llamar la atención de ustedes sobre eso. Esos recursos
son importantes pero no es mucha plata: son 60 – 70 mil millones
al año.

Y nos viene ahora un gran tema. Son los Juegos Nacionales de San
Andrés y Providencia. Allí no hay infraestructura,
todo cuesta más porque no tienen materiales, porque las
disponibilidades de lotes, de espacio, son muy reducidas, porque
el departamento no tiene capacidad de cofinanciación. Por
múltiples razones, que sobra repetir aquí, yo creo
que allá tenemos que hacer un gran esfuerzo.

Yo creo que nos tenemos que focalizar a dotar a la isla. Cuando
yo veía esa obra de Cartagena hace 15 días en la última
inspección, solté por ahí una exageración.
Dije: no, esto parece una infraestructura deportiva de país
rico. Pues así la tenemos que hacer en San Andrés.

Yo los invito a que esa sea una prioridad y que cuando terminemos
esas obras de San Andrés, todos los colombianos nos sintamos
orgullosos de haberlas hecho.

Una prioridad. Una segunda. Hemos mejorado. Miren ustedes el avance
de medallas en los Bolivarianos y el avance de medallas en estos
Centroamericanos y del Caribe. Espero que mañana a las seis
de la tarde allá podamos dar un buen reporte de la clasificación
final de Colombia.

Pero tenemos grandes retos. Yo les pido que otra prioridad sea
invertir en la preparación de los colombianos en las diferentes
fases del calendario olímpico. Para que Colombia se convierta,
como puede serlo, en una gran fortaleza competitiva en el deporte.
Yo creo que podemos lograrlo.

Y entonces viene el deporte comunitario. Pienso que ahí Coldeportes
tiene muy pocos recursos para aportar. Que el gran esfuerzo hay
que hacerlo promoviendo inversión de alcaldes y gobernadores.
Ustedes saben que para eso les pedimos el 25 por ciento de este
impuesto a la telefonía celular y que además tienen
otros recursos para ello.

A mí me parece que si nos dedicáramos a regar la
platica de Coldeportes en una obrita aquí y en otra allí,
nada hacemos. Concentrémonos ahora en San Andrés,
en las fases del ciclo olímpico, convirtamos a Colombia
en una potencia deportiva y trabajemos el otro capítulo:
el del deporte comunitario, de la mano de alcaldes y de la mano
de gobernadores.

PRODUCTOS COMPETITIVOS

Quiero destacar de la intervención del doctor Santiago
Castro, la asignación de importancia que le dan al tema
de los 500 productos en los cuales el país puede ser plenamente
competitivo internacionalmente. Yo creo que focalizarnos en esos
productos es un imperativo nacional.

CUENTAS AFC

Sé que hay una discusión sobre el tema de las AFC.
El Ministro de Hacienda tiene también unos argumentos muy
importantes. En esto, y lo voy anticipando frente el tema del IVA,
en lugar de asumir posiciones que nos dan aplausos en el presente,
pensemos en cómo transformar este país hacia el futuro.
Más importante que un aplauso en el momento, es una responsabilidad
con el futuro.

Yo creo que cuando veo 30 edificios que se están haciendo
en Bocagrande, y me dicen que son edificios de 2, de 3 y hasta
de 4 millones el valor del metro cuadrado, me pregunto: ¿si
habrá AFCs allá? ¿Si habrá clase media
allí?

O cuando veo unos aquí, en el Poblado, de 40 pisos, lujosísimos,
me pregunto: ¿si habrá clase media allí? ¿Si
habrá clase popular? Yo defendí las AFC cuando las
creó la administración Pastrana. Este Gobierno las
ha sostenido, y lo hicimos con argumentos.

Yo dije: mire, es muy importante la construcción de ese
tipo de apartamentos, porque esos apartamentos tienen unos materiales
que pagan IVA, necesitan unas firmas de ingeniería y de
arquitectura formales, que tienen que pagar contribuciones a la
seguridad social.

Cuando se concluye su construcción, le aportan al catastro
municipal, se convierten en un factor de la base del impuesto de
renta, y también para el impuesto de patrimonio.

Pero yo rogaría que en el actual momento del país
pensáramos que cualquier estímulo allí tiene
que ir es a la clase media.

Me parece que en lo de Santiago Castro tampoco hay un no definitivo
a la propuesta del Ministro de Hacienda. Abrió la posibilidad
de una regulación allí en favor de la clase media,
en lo cual ha estado de acuerdo el ministro Juan (Lozano), que
veo que no discutió aquí con el Ministro de Hacienda.

Pensemos eso: no queda bien tampoco gastarnos 80 o 100 mil millones
al año hoy para edificaciones de lujo. Pensemos cómo
un estímulo allí lo podemos mantener, lo podemos
focalizar a los sectores de clase media.

BIOCOMBUSTIBLES

El tema de los biocombustibles, doctor Santiago Castro. Es la
oportunidad en este foro conservador de decirles a los colombianos:
no pensemos que los biocombustibles son un factor para disminuir
el valor del combustible. No.
Mire, ahora tenemos muchas dificultades. ¿Por qué?
Porque como se ha elevado el precio internacional del azúcar,
todos los ingenios nos están diciendo: si no nos dan un
precio comercial para el alcohol carburante, preferimos exportar
el azúcar y no producir alcohol carburante.

Lo que ha pasado en el mundo entero ha producido un gran cambio
en el mercado de azúcar y de sus materias primas. Aquí hablaba
con la honorable diputada de Cundinamarca ahora sobre el tema de
la panela. Afortunadamente todo eso ha venido jalonando precios,
hasta el precio de la panela.

Hoy en el mundo por una utilización creciente del maíz
hacia los combustibles, el maíz se empieza a recuperar en
el mercado internacional, lo que le va a ayudar a las cosechas
nacionales.

Yo le quitaría a los colombianos la ilusión de que
los biocombustibles son un factor para reducir el precio. Los biocombustibles
son una gran oportunidad de independizarnos del petróleo.
Son una gran oportunidad de activar el campo, de generar empleo
agropecuario, de generar empleo general en la economía.
Son un gran factor para el saneamiento ambiental. Pero no los consideremos
un elemento de abaratamiento de los combustibles.

Entre otras cosas, cuando fuimos a tomar las decisiones para el
alcohol carburante, uno de los problemas que teníamos es
que para que se justificara producir alcohol carburante a partir
de caña, tenía que estar muy alto el precio del petróleo.

Lo mismo para poder producir biodiesel a partir de palma africana,
tiene que estar muy alto el precio del petróleo.

Yo creería, doctor Hernán Martínez y doctor
Santiago Castro, ustedes que se van a encontrar en el Congreso,
que ese tema del IVA a los combustibles, miremos alguna flexibilidad,
que vaya con el precio.

No sé, se me ocurre pensando en voz alta que, de acuerdo
con el precio del petróleo, lo pueda poner uno mientras
no afecte la competitividad. Y en el momento que vaya a afectar
la competitividad quitarlo. Qué se yo. Pero una opción
en esa dirección.

CRECIMIENTO ECONÓMICO Y EQUIDAD SOCIAL

Y me voy a referir al tema que ha presentado el honorable senador
Alfonso Núñez Lapeira. El crecimiento económico
no es un fin en sí mismo, es un medio. Yo creo que hay dos
medios muy importantes en un estado como el nuestro: el crecimiento
económico y la solidaridad, para lograr una sociedad con
equidad y con superación de la pobreza.

Yo creo que nos tenemos que mentalizar los colombianos para casarnos
con el crecimiento de la economía, pero advirtiendo que
no es un fin sino un medio de construcción de equidad y
de superación de pobreza.

En ausencia del crecimiento, uno lo que puede hacer es distribuir
pobreza, no superar pobreza.

Algo que me ha preocupado a mí mucho en el discurrir económico
de Colombia, es que aquí ha habido muy buena teoría
pero muy pobres resultados en crecimiento. Y lo volvimos a discutir
cuando analizamos tantas veces con ustedes el estímulo que
se introdujo en la reforma tributaria de 2003. Se introdujo contra
tanta crítica de la academia económica, contra todos
los grupos de estudio de Bogotá, contra sectores muy importantes
del Congreso.

Y miren, el tiempo nos ha dado la razón. Cuánto
ha crecido la inversión en estos años. Y ha crecido
el recaudo. Se decía: ¿cómo van a introducir
si eso es inequitativo? Miren la respuesta: cuánto ha crecido
la inversión. Y eso nos ha permitido que recuperáramos
el ritmo de crecimiento en el empleo y afiliación a la seguridad
social.

Que se iba a afectar el recaudo. El recaudo ha tenido en este
Gobierno un crecimiento sostenido del 14, 18, 22 por ciento. Aun
este año, después de que el Congreso fue tan exigente
en metas de recaudo, las vamos cumpliendo y excediendo.

Yo llamaría la atención sobre eso. Por supuesto
estamos totalmente comprometidos en unos indicadores sociales en
el Gobierno que empieza: la plena cobertura en educación
básica, el avance en educación preescolar, llegar
a millón y medio de Familias en Acción, el compromiso
oficial es llegar a un millón pero vamos a hacer todo el
esfuerzo para llegar a millón y medio de Familias en Acción.

El tema de la plena cobertura en salud. Yo veo que hay una gran
coincidencia entre el Ministro y los voceros conservadores y de
los otros partidos de la coalición Primero Colombia, sobre
los trasgos fundamentales de la nueva ley de salud. Voy a omitir
los comentarios porque ahí veo que hay una gran coincidencia.

TRANSFERENCIAS

Y déjeme referir allí al tema de las transferencias.
La verdad es que la reforma de transferencias es una de las reformas
más delicadas que necesita el país. Y pienso que
hay que hacerlo ya por dos razones: para darles con suficiente
antelación señales a los departamentos y a los municipios,
y para dárselas también al presupuesto nacional y
a la inversión en Colombia.

Yo le decía a la reunión de alcaldes hace dos días
en Cali: cualquier irresponsabilidad, por congraciarnos con las
regiones, les va a costar a las regiones. ¿Por qué?
Porque si nosotros no graduamos bien eso y el conjunto de reformas
económicas no nos permite recuperar el grado de inversión,
y no consolidamos la confianza en los inversionistas internacionales,
vamos a sufrir mucho en la contratación de crédito
internacional y en las tasas de interés. ¿Y finalmente
eso quién lo paga? Lo pagan las mismas regiones, lo pagan
los mismos sectores sociales.

Es muy distinta la situación hoy en materia de endeudamiento
y la situación de balance fiscal de las regiones. Pero no
sólo por la ley 617, no sólo por lo que hizo este
Gobierno, que les cedió nuevas rentas, como la sobretasa
nueva, el IVA a los licores extranjeros, sino también por
la evolución en tasas de interés. Eso hay que cuidarlo.

Por eso hay que ser muy cuidadoso en la manera como graduemos
las transferencias. Yo estoy de acuerdo que tienen que ser suficientes
para la plena cobertura en educación básica, para
la plena cobertura en salud, para poder avanzar en saneamiento
básico, pero tienen que tener en cuenta las limitaciones
del Gobierno Nacional.

Yo quiero recordar a ustedes que el Gobierno Nacional llegó a
tener hace cuatro años un déficit en el Gobierno
Nacional central superior al 6 por ciento, todavía está en
el 4,9 y no por falta de esfuerzos: hemos reformado 280 entidades
del Estado, y además estamos pagando una transferencia al
Seguro Social, que antes no se pagaba, para pago de pensiones,
que vale 1,3 del PIB. Si no fuera por eso el déficit del
Gobierno Nacional central estaría en el 3,6. Pero está en
el 4,9. Es un déficit todavía muy alto y un endeudamiento
todavía muy alto.

Entonces yo rogaría que nos preparemos para lograr ese
equilibrio en transferencias, suficiente para que las regiones
logren la plena cobertura en salud, en educación, para que
avancen en saneamiento básico, y con la prudencia para no
afectar la recuperación del Gobierno Nacional.

Propongámonos dejarle una situación fiscal y de
endeudamiento muy sana en el Gobierno Nacional central, al gobierno
al que debamos entregarle la Presidencia de la República
en agosto de 2010. Propongámonos eso. Ese tiene que ser
un objetivo muy importante para nuestra Patria. El Partido Conservador
ha sido un gran socio de coaliciones.

TRIBUTACIÓN

En el tema de la tributación, la preocupación por
el efecto neutro. A mí me gustaría que discutieran
más esto con el Ministro de Hacienda.

Miren: si nosotros nos casamos ahora con posiciones políticas,
simplemente para responder a una inquietud de opinión y
de medios de comunicación del momento, hacemos daño,
seguimos estancados.

No hay tal efecto neutro. ¿Por qué? Porque si bien
se aspira a que el recaudo siga manteniendo su proporción
sobre el PIB, tenemos que tener en cuenta que hoy tenemos unos
mayores ingresos que vamos a perder y que los tenemos que compensar,
como el de la sobretasa transitoria a la renta, etcétera.

Entonces en el resultado es neutro. Pero si no hiciéramos
la reforma, perderíamos ingresos en proporción con
el PIB, porque desaparecen unas tasas transitorias.

Segundo elemento: si nosotros logramos avanzar, y esto está conectado
con el IVA, en formalización de la economía y en
la eliminación de la evasión y de la elusión,
en el mediano y largo plazo lo que hoy se prevé como un
resultado neutro, tiene que producir un mejor efecto en el recaudo.
Yo diría que ese es el componente más importante
de esta parte de la reforma.

Miren: cuando se dan posiciones políticas en contra el
IVA, yo me pregunto: ¿y cómo hacemos la devolución?
El doctor Santiago Castro decía que en el proceso educativo
colombiano hay que hacer una gran pedagogía para que todos
aprendamos a construir argumentos y a convencer con argumentos.

Yo les voy a proponer unos argumentos y a indagar por unas opciones.
Nosotros tenemos dos opciones para hacer equidad. O aumentamos
renta y patrimonio o generalizamos tributación con devolución.

Ustedes saben que en el mundo por fortuna se empieza a revisar
la doctrina. En la discusión del gobierno de Angela Merkel,
en Alemania, muy cerca cercano a ustedes, doctor Carlos Holguín,
hay unos argumentos que yo quisiera que recogiera la doctrina tributaria
de Colombia.

Allí hay gran temor a que Alemania mantenga unos impuestos
altísimos de patrimonio y renta. ¿Saben cuál
es la conclusión alemana? Eso se creó en nombre de
la equidad, y lo que hizo fue quitarle a Alemania competitividad
y equidad.

Forzar uno la construcción de equidad con mayores impuestos
de renta y de patrimonio, es estancar la competitividad, la inversión
y el crecimiento.

En un mundo globalizado las empresas se ubican donde mejores condiciones
tengan. Van detrás de las mejores condiciones. ¿Saben
dónde se ajustan? Se ajustan con el trabajo. ¿Nos
ponen más renta y más patrimonio? Pagamos menos salarios
y tenemos menos nómina y crecemos menos.

El viejo concepto redistributivo que ha imperado en Colombia en
esa materia, ha fracasado. No consiguió la redistribución
y no consiguió el crecimiento.

Algo grave que me parece que nosotros tenemos que corregir es
que la tributación colombiana nunca le ha asignado como
primera prelación al efecto de incentivar el crecimiento.

Los que ya tenemos tantos años de vida política
sabemos que las ambiciones de toda reforma tributaria, de toda
política tributaria, han sido resolver un problema de déficit,
aumentar el recaudo. Nunca la prelación ha sido estimular
el crecimiento. Perdámosle el miedo.

¿Por qué si esas economías asiáticas
crecen al 7 – 8 (China este año puede crecer entre
el 9,5 y el 11), nosotros nos preciamos de nuestra doctrina económica,
de nuestro discurso macro, y seguimos con crecimientos lúgubres?

Afortunadamente pareciera que se fuera a estabilizar el 5, ojalá.
Pero propongámonos estabilizar esta economía creciendo
al 6. A eso hay que perderle el miedo.

Y cuando uno compara la economía colombiana, por ejemplo,
con la peruana, un crecimiento allá del 6 no es tan significativo
como aquí. Porque esa es una economía muy concentrada
en gran minería, que se demora mucho en transmitirle beneficios
a la base popular.

En cambio una economía como la nuestra, con tanta mediana
y pequeña empresa, con tantos sectores intensivos en mano
de obra, que no tiene la virtud de la economía peruana de
la minería o de la economía venezolana del petróleo,
pero que tiene estas otras posibilidades, que llegare a tener un
crecimiento del 6, eso se siente inmediatamente, dada la estructura
económica, en el beneficio de los sectores medios y populares.

IVA

Yo quisiera oír las alternativas frente al IVA. Porque
el IVA se convierte en un instrumento necesario para una tesis.
La tesis de: generalicemos tributación con equidad.

La gran virtud que nosotros buscábamos en la reforma de
2003, la parte de 2002, la parte que nos declaró inexequible
la Corte, es que todos los colombianos por lo menos tributaran.

La formalización tributaria es necesaria. El sentido de
pertenencia a través de la tributación es necesario.

Yo creo que uno de los aspectos más importantes es la devolución.
Yo les pediría a ustedes que le empecemos a encontrar cosas
positivas a la devolución.

Alguna vez le oí decir al presidente Betancur algo que
se lo aplaudo. Dijo: mire, es muy grave recibir en Colombia las
nuevas propuestas con pesimismo. Y se refería a alguien
y decía: no, mire, es que es tan pesimista, que después
de una enfermedad, ¿qué era lo que decía el
presidente Betancur? No volvió en sí sino en no.

Veamos alternativas buenas y corrijamos los problemas que pueda
haber.

Al Ministro de Hacienda yo le he oído decir esto: está bien
que una persona de los estratos 1 y 2 no pague IVA por el arroz. ¿Pero
por qué no lo van a pagar los otros?

Y uno no puede decir en el almacén o en la tienda: a éste
sí le cobran, a éste no. Lo mejor es: cóbrele
a todos y devuélvale a los sectores más pobres.

¿Por qué se tiene temor a la devolución?
Yo recuerdo con la junta de parlamentarios conservadores, hace
tres años, la discusión sobre la devolución
de los 2 puntos del pago del IVA con dinero plástico.

Había muchas dudas, pero ustedes se atrevieron, aprobamos
eso y vamos bien. No ha habido quejas. El Gobierno ha sido muy
cumplido con esa devolución. Esa devolución ha tenido
más o menos 3 – 4 millones de beneficiarios.

La devolución del IVA tendría 6 millones de beneficiarios,
que son 6 millones de familias, que agrupan más o menos
20 millones de ciudadanos de los estratos 1 y 2.

Que hay problemas en el Sisbén. Lo hemos mejorado, pero
el Gobierno acepta que todavía falta mucho mejoramiento.
La devolución se convierte en un elemento que obliga a la
depuración.

Quiero decirles esto: yo tengo un sueño, pero un gran sueño.
Que nosotros con el sistema de banca de oportunidades, podamos
vincular al sistema financiero colombiano a 6 millones de familias
pobres.

Que esas 6 millones de familias pobres, con su cuenta allí,
en unas condiciones ventajosas que estamos negociando con el sector
financiero, y que aspiro que el sector financiero las anuncie el
12 de agosto en Cartagena, esas 6 millones de familias reciban
la devolución del Gobierno en su cuenta.

Y que eso se convierta en el apalancamiento para el acceso al
crédito. Yo creo que esa sería una gran semilla de
la banca de oportunidades. Y creo que nos ayudaría mucho
a formalizar esta economía, a despertar sentido de pertenencia
a través de que todo el mundo se sienta obligado a contribuir,
a construir de verdad equidad.

El día que este país tenga 6 millones de familias
pobres formalizadas, con ese principio de ahorro, que es una devolución
que hace el Estado, y accediendo al crédito, este país
se empieza a encontrar con una verdadera transformación
social.

No le temamos a hacerlo. La historia no nos perdonaría
que después de la confianza que nos dio el pueblo colombiano,
nosotros no fuéramos capaces de romper con ciertos prejuicios
del pasado y del presente.

Nosotros tenemos que tener una visión de largo plazo, que
nos diga, que nos marque un camino correcto. Pero tenemos que estar
introduciendo reformas todos los días. Sin salirnos de esa
visión.

Si nosotros nos podemos a estancar reformas, yo creo que estancamos
bastante la competitividad del país.

Yo llamaría la atención de ustedes sobre eso.

ACUERDO DE PRECIOS Y SALARIOS

Tengo dos propuestas: que para poder apalancar bien la devolución,
lo que no quede gravado tenga un impuesto a las ventas del 1.

Y una segunda propuesta: para que le perdamos el temor a ese IVA
que se está proponiendo por el Ministro de Hacienda, hagamos
un gran esfuerzo por una política de precios y salarios.

¿En qué sentido? Que acordemos para el año
entrante un aumento salarial que leS compense a los sectores populares
cualquier impacto del IVA.

Y que hagamos simultáneamente un acuerdo sobre precios,
que evite que ese incremento se traduzca en precios.

El Gobierno quiere con ustedes, que son partido fundamental de
esta coalición, trabajar esa política de precios
y salarios.

Si nosotros cumplimos con la devolución, con el salario
y con la moderación en los precios, yo creo que esos tres
elementos le dan tranquilidad al pueblo colombiano, le disipan
las dudas sobre el IVA. Y que eso nos ayuda a formalizar mucho
la economía.

Ahora, para ajustar estas cosas, el Gobierno está abierto.
Pero a mí lo que me parece preocupante, y por eso pediría
una reflexión, es que aparezca un no rotundo a reformas,
que nos cierre el camino.

Uno de los problemas graves del diálogo colombiano, es
que desde el principio ponemos las cosas en blanco o negro, y no
construimos opciones.

A mí me parecería muy emocionante que este país
lograra un acuerdo de precios y salarios. Que este país
en marzo devolviera a 6 millones de familias, por anticipado, lo
que deban pagar en un año por IVA.

Que este país bancarizara en la banca de oportunidades
esos 6 millones de familias, y que esa platica que el Estado les
devuelva en esa cuenta, sea lo que ellos aporten para obtener el
primer crédito en la banca de oportunidades.

Miremos eso con entusiasmo. Yo reconozco que cuando hay actitudes
que viven muy optimistas como la mía, se requiere también
un optimismo en la moderación, en la crítica.

Pero ayúdennos a sacar esta reforma, y veámosle
la parte social conveniente.

Rompamos, rompamos con la tradición colombiana de ser tan
tímida frente al crecimiento, frente a la formalización.

Rompamos con la tradición colombiana de pretender hacer
redistribución con impuestos que han fracasado en el mundo
entero en materia redistributiva, como son la renta y el patrimonio.

IMPUESTO AL PATRIMONIO

Y a propósito en el tema de renta les quiero hacer una
invitación: es que la reforma nuestra no es la reforma del
86. La reforma del 86 simplemente bajó la tarifa de renta.

¿Cuál es la diferencia de la reforma nuestra con
la reforma del 86? La reforma del 86 hizo varias cosas: bajó la
tarifa de renta, eliminó el impuesto a los dividendos y
eliminó el impuesto al patrimonio.

Nosotros en este Gobierno, en aras de la equidad, hemos revivido
el impuesto al patrimonio. Lo que propone el Gobierno es: mantengámoslo
con la misma tarifa del 0,3 para que haya credibilidad.

Porque hace tres años cuando lo reintrodujimos, decían
los críticos: lo grave es que ahora lo introducen con el
0,3 y en otra reforma lo suben al 0,4 o al 0,6 o al 1.

Para dar credibilidad, que es construir confianza en Colombia,
mi invitación es a que mantengamos ese impuesto del patrimonio
en el 0,3.

Y creemos un mecanismo para que cuando el patrimonio no tenga
rentabilidad, se le pueda dar un alivio.

Porque los críticos del impuesto al patrimonio con justa
razón dicen: ¿qué pasa en los años
en que ese patrimonio no produce? ¿Cómo se va a pagar
el impuesto?

Ahí tienen razón. Por eso el Ministro de Hacienda
debe haber propuesto en el texto, radicado ayer, un alivio.

Eso lo eliminó la reforma del 86. Nosotros lo hemos revivido
con esas dos buenas precauciones: una tarifa moderada y estable
que dé confianza, y ahora la precaución de que no
afecte los patrimonios productivos en los años que no haya
rentabilidad.

Es que la gente dice: si el patrimonio no me renta, ¿dónde
está la liquidez para pagar el impuesto?

TARIFA DE RENTA

Y la otra diferencia con la reforma del 86 es que nosotros no
creemos que en una economía como la colombiana, inmersa
en una situación social tan difícil, uno simplemente
pueda bajar las tarifas para todo el mundo.

La tesis del Gobierno es esta: hay que darle un tratamiento diferente
en materia de tarifa de renta al que crece que al que no crece.

Por eso hemos dicho: no bajemos la tarifa en exceso. Bajémosla
prudentemente. Y adicionalmente, para darles ese estímulo
a los que crezcan, creemos mecanismos como el que está proponiendo
el Ministro de Hacienda u otro equivalente: que las inversiones
se puedan depreciar el primer año.

Les cito un ejemplo: si yo invierto 100 pesos en una máquina
de helados. Si en el primer año la utilidad que me dio esa
máquina es de 120, puedo depreciar los 100 invertidos. Y
entonces no pago impuesto sino sobre 20.

Al revés: si al invertir los 100 la maquinita me dio una
utilidad de apenas de 20, con esa utilidad puedo compensar la depreciación
de 20 de los 100 invertidos. Pero el Estado me queda debiendo 80.
Eso se convierte en un crédito fiscal que tendrá el
contribuyente, durante todos los años subsiguientes, sin
límite de tiempo, para compensar la inversión.

EXENCIONES

Y eso nos permite ir acabando con exenciones. Ustedes saben que
este Gobierno no introdujo exenciones por lobbing y por capricho.
Que introdujimos exenciones a los hoteles. Porque si este país
quiere llegar a 2 millones de turistas internacionales al año,
recuperar el turismo interno, la infraestructura hotelera era mínima.
Hoy hay 49 hoteles en construcción en Colombia.

Exenciones a los cultivos de tardío rendimiento, al alcohol
carburante, son exenciones que admiten la discusión en cualquier
parte del mundo. Se hicieron transparentemente. Además forzados
por la competitividad.

Miren: yo he dicho a los enemigos de la exención a los
hoteles: vayan a Cuba. Una firma de operadores de hoteles va a
Cuba y encuentra lo siguiente: el Gobierno le construye toda la
infraestructura y le dice a la firma operadora: usted me opera
y tiene exención durante los años que requiera para
recuperar la inversión. Después no paga sino el 30.

¿Cuánto hay que pagar aquí? Empecemos por
el impuesto de industria y comercio, por el impuesto predial. Sigamos
con el impuesto de renta, el impuesto de patrimonio, el impuesto
de remesa.

República Dominicana tiene unos grandes incentivos al tema
de los hoteles. Lo tiene Costa Rica. El Gobierno no tiene por qué avergonzarse
de las exenciones que introdujimos. En los estudios, el más
pesimista sobre el efecto de la deducción de 30 por ciento,
en la economía, ha dicho: por lo menos las empresas anticiparon
inversiones que tenían programadas para plazos más
largos. Lo ha dicho el más pesimista.

No podemos olvidar los números. Hace cuatro años
la inversión privada representaba el 7 por ciento del PIB.
Hoy el 15. La inversión total representaba el 13 por ciento
del PIB. Hoy el 21. Yo creo que Colombia puede lograr un gran crecimiento
de la economía y simultáneamente, con todos nuestros
programas sociales, construir equidad. Y cumplir la meta de superar
en el gobierno que empieza la pobreza, en beneficio de 5 millones
de colombianos.

Logramos por lo menos parar ese crecimiento de la pobreza. Había
llegado al 60. En septiembre del año pasado se situó en
el 49. La extrema pobreza había llegado al 20. En septiembre
del año pasado se había situado en el 14. Para cumplir
la meta del 2019, el 20 de julio del 2010 Colombia deberá tener
una pobreza no superior al 35.

INVERSIÓN SOCIAL ESTRUCTURAL

Yo creo que esas metas las podemos cumplir. Y no hay que darle
miedo de nuestra política social. Yo he oído la crítica
que dice: es que el Gobierno quiere darles regalos a los ricos
y limosnas a los pobres, con una política social asistencial.
Lo único asistencial que hay en nuestra política
social es la atención a los ancianos. Lo demás es
estructural.

La economía social dice que la inversión social
es estructural cuando apunta a modificar la distribución
del ingreso. Y es meramente asistencial o remedial, cuando simplemente
se convierte en paños de agua tibia para dar unos alivios
que no tienen incidencia en la estructura del ingreso.

Miren ustedes la política de salud, Familias en Acción,
el plan educativo, bienestar familiar, todos esos esquemas apuntan
a mejorar la distribución en el ingreso. Es política
social estructural. Lo único que sería remedial,
asistencial, es que el Gobierno está atendiendo a 600 mil
ancianos. Y de acuerdo con ustedes, vamos a atender 1 millón.

¿Pero qué democracia se puede dar el lujo de que
600 mil o 1 millón de ancianos deambulen por la calle en
la miseria, simplemente como pordioseros?

Entonces nosotros podemos hacer compatible esta política
de crecimiento de la economía, con la política de
inversión social estructural, que apunte a superar la pobreza
y a corregir la inequidad. Yo quiero animarlos a eso.

EL TLC Y EL IVA

El TLC y el IVA. Quiero recordar lo siguiente: ya se ha radicado
el proyecto de ley Agro Seguro. Y el IVA grava por igual al producto
nacional que al importado.

Porque escuché al doctor Núñez Lapeira afirmar
que hay el temor de que cuando el sector agropecuario tenga una
competencia en algunos sectores, porque en la mayoría tiene
grandes oportunidades en el TLC, la situación se le agrava
más con el IVA.

Lo que elimina el TLC es el arancel, no el IVA. El IVA lo tiene
que pagar por igual el producto de producción nacional que
el producto importado.

TRANSPORTE MASIVO

Estoy plenamente de acuerdo con otros temas que ustedes han planteado,
como el tema del sistema de transporte masivo. La política
del Gobierno es que los sistemas de transporte masivo que el Gobierno
financie en un 70 por ciento en 7 – 8 ciudades colombianas,
los operen los transportadores locales. Nosotros estamos de acuerdo
con eso.

COOPERATIVISMO

Estamos de acuerdo que el cooperativismo, que es del más
claro origen cristiano, no se puede utilizar para eludir, para
evadir prestaciones sociales. Ni para eludir la afiliación
a la seguridad social. El Gobierno dictó un decreto, que
ojalá se refuerce ahora con una ley sobre la materia.

VIVIENDA

Estamos de acuerdo en que tenemos que fortalecer la VIS rural.
Está a punto de aprobarse el proyecto de ley en el Congreso
para subir a 350 mil millones de pesos al año el presupuesto
de vivienda.

Estoy plenamente de acuerdo con lo que hemos venido conversando
con ustedes del banco de materiales. Con lo que dicho el senador
Germán Villegas: allí donde haya un proyecto de un
municipio, de un departamento con lotes con servicios, que el Gobierno
Nacional aporte los materiales. Y si el beneficiario es una mujer
cabeza de familia, de estratos 1 y 2, páguele durante dos
o tres meses el salario mínimo, que le ayude. Y con las
cajas de compensación.

Cuánto ganamos en transparencia y en costos con la eliminación
del Inurbe y la selección de las cajas de compensación
para tramitar los subsidios. El país sigue lleno de quejas
contra el Inurbe. Y no hay una sola queja contra el manejo de las
cajas de compensación en esto. Tienen que ser el gran socio
nuestro para manejar el tema del banco de materiales.

BANCO DE OPORTUNIDADES

Y déjenme referir a la banca de oportunidades. O crear
un banco común y corriente para ese tema o crear un sistema.
Ningún banco es capaz de cubrir él solo los 1.096
municipios de Colombia.

Por ejemplo, toda la infraestructura del Banco Cafetero. Creo
que tiene 600 oficinas y cubre no muchos municipios de Colombia.
Ustedes saben que todavía tenemos problemas con falta de
presencia del Banco Agrario en algunos municipios.

Yo temería que un banco llegue a tener simplemente el alcance
del Banco Agrario y se demore muchos años, o el alcance
que en algún momento tuvo el Banco Cafetero. Por eso preferiría
el sistema que se está diseñando: el de la red de
colocación. No de un banco sino de un sistema que sea banca
de oportunidades.

¿Cuál es la idea? Comprometer a todo el sector financiero
a trabajar eso. Que en toda sucursal bancaria haya sección
banca de oportunidades. Que en toda cooperativa financiera haya
sección banca de oportunidades. Que en toda fundación
haya sección banca de oportunidades.

Ya dictamos el decreto de los corresponsales no bancarios. Entonces
en cualquier municipio, pensemos en Toledo (Antioquia), ya que
estamos en Antioquia, que no hay sucursal bancaria, cualquiera
de los bancos del sistema puede hablar allí con un tendero,
con una escuela, con una junta de acción comunal y montar
la oficinita del corresponsal no bancario.

Con una dotación tecnológica, para que esa oficina
esté comunicada con la central, y allí le abran la
cuenta a la persona, le manejen los ahorros, le tramiten el crédito,
etcétera.

Y lo mismo en las grandes ciudades. Por ejemplo, para una persona
de Bosa en Bogotá es costoso y lejos ir al centro financiero
de Bogotá. Entonces en esas grandes ciudades el corresponsal
no bancario sería muy útil.

Pienso que para la idea de tener 6 millones de familias pobres
bancarizadas antes de un año en Colombia, es fundamental
seleccionar la banca de oportunidades no como banco sino como red
de colocación de crédito popular. Y es fundamental
el tema de la bancarización a través de la tributación
y el tema de la devolución.

Eso está engranado lo uno con lo otro. Y creo que es fundamental
allí el apoyo del Estado. No financiando un banco en particular
sino financiando al adquiriente del crédito.

Estados dispuestos, por ejemplo, a que ese fondo que tendrá el
Estado para la banca de oportunidades subsidie tasas de interés.
O subsidie comisiones de manejo. Ustedes saben que el manejo de
crédito de menos de un millón de pesos es muy costoso.
Seguramente el Estado va a tener que entrar a subsidiar esa administración.

Y crecer el Fondo de Garantías. Creo que es preferible
orientar los recursos del Estado hacia allá, en lugar de
crear otro banco nuevo, cuando tenemos el Banco Agrario, que viene
creciendo bien.

Ahora con los directivos de ustedes hemos venido hablando sobre
los instrumentos de manejo de la banca de oportunidades. Yo miro
eso con mucho optimismo y les rogaría a ustedes que asociáramos
todo: Fondo de Garantías con todo el sistema financiero,
con las cooperativas, con las fundaciones, con la tributación,
con la devolución, con el acuerdo de precios y salarios.

Esto todo nos puede ayudar a producir una revolución de
confianza. Uno cree que genera más confianza en la opinión
cuando, por ejemplo, se opone al IVA, que cuando estimula un cambio.

Pero si ese cambio se estimula con todos esos instrumentos sociales,
finalmente la opinión recibe bien esos cambios, se acomoda
ella y recibe bien los frutos de esos cambios.

PAZ

No tengo sino un comentario para la propuesta final que han hecho,
que es la participación del Congreso de la República
en el modelo de paz integral en Colombia. Bienvenida.

A mí me parece que las comisiones de paz del Congreso en
este Gobierno que empieza, deberían tener una interlocución
permanente con la Alta Consejería, con el Alto Comisionado
y la deberían tener también con el Ministerio del
Interior y de Justicia y con la Alta Consejería para la
Reinserción. En eso no tenemos ninguna dificultad.

Excúsenme que haya sido tan extenso, pero les tomé nota
de todos los puntos que trajeron sus comisiones y en el orden que
lo diga nuestro presidente, el doctor Carlos Holguín, los
escucho con toda atención”.

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