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Plazas, inocente

“Más de 8 años injustamente privado de su libertad”

 

HACE 30 años el grupo terrorista M-19, financiado por el narcotraficante Pablo Escobar, asaltó a sangre y fuego el Palacio de Justicia. Secuestraron unas 300 personas, asesinaron a más de 45, fusilaron a varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia y prendieron fuego al edificio para quemar los archivos de la extradición en Colombia. Otro objetivo era hacer un juicio político al Presidente de la República y a tres de sus ministros, para instaurar en Colombia un régimen autoritario.

 

El Presidente y el Consejo de Ministros ordenaron al Comandante de las Fuerzas Armadas recuperar el palacio, tenían que evitar un golpe de Estado. Los militares, cumpliendo su obligación de salvaguardar la democracia en Colombia, entraron con tanques blindados de la Escuela de Caballería, comandada por el coronel Plazas Vega. La guerrilla tenía fusiles, bombas, misiles anti tanques y “suficiente dinamita para volar todo el edificio” dijeron. No eran simples asaltantes, eran asesinos probados.

 

La reacción de la fuerza pública permitió rescatar a 263 personas con vida, quienes por orden del general Arias Cabrales, eran conducidos a la Casa del Florero a cargo de Inteligencia del Ejército, el B2 de la Brigada 13, cuyo comandante era el coronel Edilberto Sánchez. Divisiones de Ejército y Policía, sobre quienes Plazas Vega no era superior jerárquico.

 

Hoy Plazas lleva más de 8 años injustamente privado de su libertad, en segunda instancia fue condenado por dos votos contra uno, el magistrado ponente Hermes Dario Lara presentó salvamento de voto alegando la inocencia del Coronel, tras estudiar el caso no encontró pruebas ni elementos que permitieran condenarlo por la desaparición de dos personas. Una de ellas la guerrillera Irma Franco que, según testimonios, logró salir haciéndose pasar por persona rescatada y que, posteriormente, fue identificada como miembro del M-19 por los sobrevivientes.

 

El proceso contra Plazas ha estado basado en falsos testigos, le han violado su derecho al debido proceso, lo acusaron de delitos que no existían entonces y no todos sus jueces y fiscales han sido imparciales. 20 años después de haber recuperado el palacio le llegó la venganza de quienes vieron frustrada su intención de tomarse el poder, la mafia ha buscado desquite por los cientos de miles de millones de pesos que Plazas les incautó desde la Dirección Nacional de Estupefacientes.

 

No se puede desconocer el dolor de las víctimas, el holocausto del palacio de justicia ha sido un episodio oscuro y aún sin resolver de nuestra historia, pero no por ello podemos permitir tanta injusticia con un hombre inocente. Detrás de las victimas hay oportunistas que buscan millonarias indemnizaciones. Rene Guarín, vocero de las víctimas y hermano de Pilar Guarín, perteneció al M-19, algunos prefieren dinero y venganza en lugar de la verdad.

 

La Corte Suprema tiene en sus manos la libertad de un hombre inocente, ojalá hagan justicia y pronto.

 

@shoyos