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URIBE EN FRASES

URIBE EN FRASES

Bogotá, 15 ago (CNE).- Las siguientes son algunas de las frases más destacadas del Presidente Alvaro Uribe Vélez durante su discurso de Reconocimiento de las Fuerzas Armadas, en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova:

— Asumí un compromiso solemne: ser el primer soldado de la Patria.

— Nuestro concepto de Seguridad Democrática tiene una comparación y un objetivo. La seguridad no es para perseguir verdaderos o imaginarios enemigos ideológicos, tampoco para sustentar un régimen de partido único. La seguridad es para proteger a todos los ciudadanos en una Nación pluralista, abierta al fraterno debate creativo.

— Nuestros compatriotas han aceptado, con una voluntad sin antecedentes, pagar un impuesto de un punto del Producto Interno Bruto, 2 billones de pesos aproximadamente, para apoyar a la Fuerza Pública.

— Ahora corresponde a ustedes y a mí, trabajar para dar resultados.

— Ustedes, que llevan las insignias y las armas de la República, tienen que dar ejemplo en la lucha contra la corrupción. Ese ejemplo se dará en los contratos, compras, en los impedimentos para evitar conflictos de interés.

— La Presidencia de la República será austera. La Fuerza Pública será austera: en personal civil de administración será el mínimo requerido; las oficinas no estarán saturadas de integrantes de las fuerzas, cuya presencia se reclama en las calles y en los campos, la representación y el ceremonial serán sobrios y mínimos; las comisiones al exterior, que en medio de las privaciones hacen parte de los estímulos y la formación, deben reducirse y en este momento de emergencia nacional, muchos deben regresar de las embajadas a la primera línea de protección ciudadana.

— Debemos respetar la justicia como elemento tutelar de nuestro Estado y las acciones de la Fuerza Pública deben coordinarse con quienes la administran.

— Todas las actuaciones deben darse en el marco de las normas jurídicas.

— Requerimos un Ordenamiento Jurídico moderno contra la violencia.

— Restablecer el orden público es tarea del Estado en su dimensión integral, que impide la exclusión de institución alguna y obliga el compromiso adicional de la totalidad de los ciudadanos. Necesitamos que todas las personas cooperen con la Fuerza Pública.

— Cada soldado y cada policía será un pedagogo para persuadir al ciudadano a fin de que coopere con la Fuerza Pública.

— Que nadie pueda quejarse por haber sido constreñido o coaccionado a colaborar. Mucho más que en el principio de la legítima defensa, la cooperación reposa en la solidaridad que corresponde al moderno Estado Social de Derecho.

— La cooperación requiere confianza de la ciudadanía. La confianza se adquiere con buen trato y eficacia.

— Que el ánimo de cooperar se estimule con la reacción oportuna y eficaz.

— Nuestra actuación será de frente y con las cartas sobre la mesa. La comunidad nacional e internacional está invitada a supervisarla.

— La Fuerza Pública constituye el elemento coercitivo de la Constitución para proteger la vida, la libertad y los bienes de los ciudadanos. No es un actor de guerra ni de conflicto y no debemos permitir que se le iguale a grupos violentos.

— La voluntad debe primar sobre los recursos.

— Los recursos son escasos, muy limitados. Pero si nos sobra voluntad no habrá pobreza presupuestal que nos detenga para devolver la seguridad a los colombianos.

— El respaldo popular depende del buen gobierno y de la eficacia y transparecia de la Fuerza Pública. La buena imagen no se sostiene con las palabras sino con los hechos.

— En lugar de trabarnos en disputas verbales con grupos violentos, lo práctico es la contención efectiva.

— Los tiempos de los gobiernos son muy cortos y los de la delincuencia largos y azarosos. Entonces empecemos ya y no perdamos un solo minuto.

 

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URIBE EN FRASES

Bogotá, 15 ago (CNE).- Las siguientes son algunas de las frases más destacadas del Presidente Alvaro Uribe Vélez durante su discurso de Reconocimiento de las Fuerzas Armadas, en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova:

— Asumí un compromiso solemne: ser el primer soldado de la Patria.

— Nuestro concepto de Seguridad Democrática tiene una comparación y un objetivo. La seguridad no es para perseguir verdaderos o imaginarios enemigos ideológicos, tampoco para sustentar un régimen de partido único. La seguridad es para proteger a todos los ciudadanos en una Nación pluralista, abierta al fraterno debate creativo.

— Nuestros compatriotas han aceptado, con una voluntad sin antecedentes, pagar un impuesto de un punto del Producto Interno Bruto, 2 billones de pesos aproximadamente, para apoyar a la Fuerza Pública.

— Ahora corresponde a ustedes y a mí, trabajar para dar resultados.

— Ustedes, que llevan las insignias y las armas de la República, tienen que dar ejemplo en la lucha contra la corrupción. Ese ejemplo se dará en los contratos, compras, en los impedimentos para evitar conflictos de interés.

— La Presidencia de la República será austera. La Fuerza Pública será austera: en personal civil de administración será el mínimo requerido; las oficinas no estarán saturadas de integrantes de las fuerzas, cuya presencia se reclama en las calles y en los campos, la representación y el ceremonial serán sobrios y mínimos; las comisiones al exterior, que en medio de las privaciones hacen parte de los estímulos y la formación, deben reducirse y en este momento de emergencia nacional, muchos deben regresar de las embajadas a la primera línea de protección ciudadana.

— Debemos respetar la justicia como elemento tutelar de nuestro Estado y las acciones de la Fuerza Pública deben coordinarse con quienes la administran.

— Todas las actuaciones deben darse en el marco de las normas jurídicas.

— Requerimos un Ordenamiento Jurídico moderno contra la violencia.

— Restablecer el orden público es tarea del Estado en su dimensión integral, que impide la exclusión de institución alguna y obliga el compromiso adicional de la totalidad de los ciudadanos. Necesitamos que todas las personas cooperen con la Fuerza Pública.

— Cada soldado y cada policía será un pedagogo para persuadir al ciudadano a fin de que coopere con la Fuerza Pública.

— Que nadie pueda quejarse por haber sido constreñido o coaccionado a colaborar. Mucho más que en el principio de la legítima defensa, la cooperación reposa en la solidaridad que corresponde al moderno Estado Social de Derecho.

— La cooperación requiere confianza de la ciudadanía. La confianza se adquiere con buen trato y eficacia.

— Que el ánimo de cooperar se estimule con la reacción oportuna y eficaz.

— Nuestra actuación será de frente y con las cartas sobre la mesa. La comunidad nacional e internacional está invitada a supervisarla.

— La Fuerza Pública constituye el elemento coercitivo de la Constitución para proteger la vida, la libertad y los bienes de los ciudadanos. No es un actor de guerra ni de conflicto y no debemos permitir que se le iguale a grupos violentos.

— La voluntad debe primar sobre los recursos.

— Los recursos son escasos, muy limitados. Pero si nos sobra voluntad no habrá pobreza presupuestal que nos detenga para devolver la seguridad a los colombianos.

— El respaldo popular depende del buen gobierno y de la eficacia y transparecia de la Fuerza Pública. La buena imagen no se sostiene con las palabras sino con los hechos.

— En lugar de trabarnos en disputas verbales con grupos violentos, lo práctico es la contención efectiva.

— Los tiempos de los gobiernos son muy cortos y los de la delincuencia largos y azarosos. Entonces empecemos ya y no perdamos un solo minuto.